El gran mal de nuestros tiempos: todo el mundo tiene una opinión, todo el rato, especialmente si el tema tiene que ver con mujeres, otras razas o minorías sociales. Vaya que si tienen una opinión, ¡y te la van a contar de cabo a rabo! Si en Internet la gente se enfadó muchísimo por el protagonismo de un hombre negro, ahora imagina cómo se han puesto por poner a una mujer en el papel de “genia” en Aladdin. Una reacción tan triste como aburrida.
No hay una genia tan genial
La elegida para ser la “genia” que en su día interpretó Robin Williams es Sherri Shepherd, de 59 años, cómica, ganadora del Emmy y sobradamente merecedora de cualquier papel tras sus más de tres décadas dedicadas a la industria. Su presencia en Broadway no será muy larga, solo del 16 de octubre al 3 de enero, pero suficiente para que los mismos de siempre se hayan alzado en armas para protestar contra el género de un personaje ficticio.
Twitter, por supuesto, se ha llenado de comentarios del “go woke go broke” (ya sabéis, como La Odisea) y directamente opiniones racistas y machistas a tutiplén, propias del 2026 en el que vivimos. Gente a la que jamás le ha importado el musical de Aladdin ha pasado a ser fiel defensora de que el personaje sea interpretado por un hombre blanco. Por suerte, la mayoría de respuestas son positivas porque, francamente, no cuesta nada hacer callar a la gente que lucha activamente contra la alegría de otros.
Daytime Emmy Award-winning actress, comedian, and talk show host Sherri Shepherd has been announced as the next Genie in Disney’s Aladdin on Broadway — becoming the first woman ever to play the role.
Es tan ridículo afirmar que Hermione es blanca por decreto ley como que el genio es un hombre, como si fuera imposible para él, si no eres capaz de aceptar algo tan simple, transformarse en mujer. Por supuesto, todo esto seguirá, y volverá a pasar, en el Día de la Marmota eterno en el que se ha convertido Internet, con unos pocos llorando por la cultura pop que la mayoría disfrutan sin problemas. Qué mundo este.
¿Qué nos gusta más a los gamers que jugar? Exacto, pelearnos entre nosotros por tonterías. Nintendo o Sega, PlayStation o Xbox, Overwatch o Fortnite… La cosa es pelearse y hacer de menos al rival aunque sean consolas o juegos distintas y complementarias. Sin embargo, ninguna pelea fraticida jugona será nunca tan increíble como la que lleva acompañando a varias generaciones por un pequeño juego de Disney que salió en Mega Drive y Super Nintendo casi a la vez, hecho por dos estudios distintos y, de hecho, con un resultado totalmente diferente. Han pasado 33 años desde su lanzamiento, y ya va siendo hora de desempolvarnos la nostalgia para decidir… ¿Cuál es el mejor Aladdin?
Yo soy el rey
Pero antes, un poco de contexto: ¿Cómo llegamos hasta este momento en el que la industria de los videojuegos no tenía uno, sino dos adaptaciones distintas del mismo juego (además de las versiones para portátil)? Pues esta fue la primera vez que Disney se metió en el mundo de las consolas en persona, queriendo olvidarse de otras adaptaciones terribles que habían licenciado a lo largo de los años. Así, BlueSky se encargaría de la versión de Mega Drive y Capcom (que tenía un acuerdo previo con Disney) de la de Super Nintendo. Dos estudios veteranos, frente a frente, dispuestos a dar lo mejor de sí para conseguir las futuras licencias del estudio.
Aunque en un principio Disney desechó a BlueSky tras ver un solo nivel, al final volvió a confiar en ellos con la esperanza de que en seis meses pudieran crear el juego perfecto de Aladdin coincidiendo con su salida en VHS. Para asegurarse de que todo salía bien, Mike Dietz y su equipo de animadores animaron 1400 fotogramas para asegurarse de que el estilo era perfecto. El resultado fue que la versión de Mega Drive tenía un movimiento perfecto, una animación impecable que resulta en una auténtica obra maestra de su generación. Sin embargo, Super Nintendo no se quedó parada mientras tanto.
Al fin y al cabo, Capcom estaba detrás, y hay que ser honestos: aunque ambos son juegos de plataformas algo estándar (por más que los hayamos mitificado), al de Mega Drive le faltaba algo para ser perfecto en su jugabilidad. Era más fácil morir por culpa de un juego mal diseñado, por así decirlo, mientras que el de Super Nintendo parecía saber mejor lo que se estaba haciendo: sus mecánicas eran increíbles, y no había manera de que pudieras morir por culpa de un mal diseño: si fallabas al saltar, agacharte o pegabas cuando no era, se trataba exclusivamente de tu culpa. Más justo, imposible.
Mucho se habló de la música de Mega Drive, y es cierto que suena mejor, pero no dejan de ser las canciones de la película en MIDI con uno u otro ritmo. Personalmente me gusta que la de Super Nintendo sea más clásica y simple, pero va por gustos. Pero los juegos en sí mismos son distintos: en Mega Drive, Aladdin se entrega a la acción, espada en mano, mientras que en Super Nintendo es más bien un saltarín entre distintas plataformas, armado con manzanas. Para gustos, los colores: el uso de la espada es un disfrute absoluto, pero los niveles creados por Capcom son una fantasía.
Porque esa es otra: los niveles de Mega Drive eran más espectaculares, pero los de Super Nintendo más complicados y repletos de recovecos. Suplía la falta de espectacularidad por el gusto de tener un reto ante ti. Es normal que los fans se sigan peleando por estos juegos años después porque, como veis, son tan similares como diferentes, y van dirigidos al mismo tipo de público. Pero la pregunta es clara: ¿Cuál es mejor? La respuesta no le va a gustar a quien busque un puñetazo en la mesa definitivo: si buscas espectáculo, el de Mega Drive. Si buscas, mejor, un juego con mayor complejidad en el gameplay, el de Super Nintendo. Porque las mejores peleas no se ganan: se empatan, disfrutando de ambas cosas en momentos diferentes de la vida. Y ahora, ¿a alguien le apetece una partidita?
Disney tiene personajes muy míticos, pero si en algo destaca es en sus villanos. Siempre han tenido más carisma y han sido más recordados, no sin buenas razones. En parte es el atractivo de la maldad, en parte es que suelen tener más profunidad que los propios protagonistas. Eso es algo que en Lorcana han sabido entender, haciendo que varias de sus colecciones giren entorno a grandes villanos de Disney. Y la nueva colección no es la excepción, girando entorno al quizás mayor villano de Disney: el visir Jafar.
Villano de Aladdin, estrenada en 1992 y siendo una de las películas más exitosas de la historia de Disney —aunque la superaría, poco después, El Rey León—, Jafar es recordado por su maldad, pero también por ser un personaje tremendamente humorístico. Aunque no parece que vaya a hacer reír mucho a los jugadores de Lorcana.
Disney Lorcana TCG Companion es un programa gratuito para Android, que pertenece a la categoría 'Utilidades y herramientas'.
Una historia que justifica las mecánicas de la colección
Tras cruzar el Mar Azurita y superar los obstáculos de la Isla Archazia, los jugadores se encontrarán con que Jafar no ha estado de brazos cruzados. El visir está buscando reconstruir la Corona de Hexwell para coronarse como el dueño de todo el reino, lo cual le dotaría de un poder prácticamente ilimitado. Y toda la colección gira alrededor de eso. Jafar y sus aliados, buscando las piezas de la corona, y los Iluminadores y sus compañeros buscando evitar sus planes.
Además de los personajes de Aladdin, personajes de otras franquicias hacen acto de aparición. Entre ellos destacan Mulan y sus compañeros, quienes tienen una presencia particular en esta colección, reforzando el particular sabor oriental que tiene toda esta nueva entrega de las aventuras en Lorcana.
En lo que respecta a las mecánicas, es una colección de lo más interesante. Por un lado, marca el regreso de las cartas de dos tintas. Cartas que en el pasado han demostrado ser tremendamente poderosas y que marcan la dinámica de mazos enteras por sí mismas. Por otra parte, una dinámica común entre las cartas de esta colección es ayudarse entre sí, haciendo que al entrar un personaje en el campo de juego de un beneficio de alguna clase a otro personaje que ya esté en juego. Haciendo que estrategizar cuándo se jueguen las cartas y en qué orden sea más importante que nunca.
Aunque sin duda lo más interesante de todo vienen de las cartas asociadas con Aladdin y Jaffar. Con la mecánica de Desvanecer, puedes invocar cartas muy poderosas por un coste mucho menor de lo normal, pero con una desventaja. Son meras ilusiones. Así que si un rival eligen interactuar con ellas, se desvanecerán al instante, al no ser más que meras fantasías. Por lo cual deberás tener mucho cuidado de cuánto y cómo las juegas.
Productos para toda clase de jugadores
Si quieres jugar Reign of Jafar, podrás hacerlo a partir del 30 de mayo en prelanzamiento y del 6 de junio en todas las tiendas. Y como en ocasiones anteriores, saldrá con toda clase de contenido sellado. Lo cual incluye cajas, booster packs, mazos de un jugador y el bundle Illumineer’s Trove. Además de un nuevo producto que nos hemos dejado para el final.
Palace Heist es un mazo de escenario que nos propone una aventura muy sencilla: impedir que Jafar ascienda al poder. Para eso nos da todo lo que necesitamos para jugar en una variante de escenario no-competitiva del juego. Pensada para ofrecer una experiencia autocontenida que también sirva para aprender a jugar al juego, es excelente para quienes quieren adentrarse en Lorcana o en esta colección y no necesariamente quieren jugar contra otros jugadores. Haciéndolo el producto perfecto para esa clase de jugadores.
De ese modo, Lorcana sigue destacando y demostrando que su éxito no sólo se debe a tener la marca Disney detrás. Saben elegir a sus personajes, pero también construir mecánicas y productos interesantes a los cuales la gente se suman a jugar. Y por eso tienen un éxito tremendo que parece no agotarse nunca. Algo que sólo cabe celebrar evitando que Jafar evita que haya nunca más colecciones de Lorcana.