Microsoft ha anunciado que a partir del próximo noviembre una de las grandes ventajas del Game Pass, el servicio del streaming por la nube, será enormemente limitado. Los usuarios del servicio tendrán una cantidad limitada de horas para jugar con este servicio, pudiendo comprar más horas para poder seguir jugando en la tienda si desean ampliar la cantidad de tiempo disponible. El desglose de horas disponible es el siguiente, según el nivel de la suscripción:
- Game Pass Essential: 5 hours
- Game Pass Premium: 10 hours
- Game Pass Ultimate: 15 hours
Otro cambio importante es que, a partir de ahora, todos los usuarios podrán hacer uso del servicio de juego en la nube de Xbox incluso sin una cuenta activa de Game Pass. Para ello solo tendrán que comprar tiempo de juego en la Xbox Store para poder disfrutar de este acceso ocasional a la misma.
La razón para estos cambios, según Microsoft, es porque “el coste de ofrecer juegos en la nube aumenta a medida que más personas lo usan y juegan durante más tiempo. Pasar a límites mensuales nos permite seguir ofreciendo el servicio mientras continuamos invirtiendo en su fiabilidad y rendimiento. Entendemos que para algunos jugadores el resultado práctico es un coste mayor”.
Un servicio que arroja tremendos beneficios
Todo esto choca contra la realidad de los beneficios que está haciendo Microsoft actualmente con los servidores de Azure, donde corren sus servicios de streaming. Haciendo 29.400 millones de dólares en ventas el pasado cuatrimestre, queda lejos de los 42.200 de AZS, pero adelantó a los 24.800 de Google. Por lo que parece que su necesidad de asegurar el rendimiento de los costes de la nube no son necesariamente lo que está ocurriendo. Aunque sin duda, el Game Pass, a partir de noviembre, será peor de lo que es hoy.