Molly Ratermann ha dado un paso significativo en su carrera cinematográfica con el estreno de su primera película como directora, titulada Making a Bridesmaid. Esta comedia de terror se presenta como una intrigante mezcla entre Bodies Bodies Bodies y Bridesmaids, ofreciendo una mirada satírica a las presiones que enfrentan las mujeres en diversas situaciones, especialmente en contextos vinculados a las bodas.
Un nuevo espacio para el terror
La película, que ha culminado su fase de postproducción, está programada para participar en festivales a partir de 2026, brindando a Ratermann la oportunidad de presentar su visión única en un entorno de alto perfil. No solo ha tomado las riendas como directora y escritora, sino que también asume roles de producción y actuación, mostrando su versatilidad en el ámbito cinematográfico.
Making a Bridesmaid promete ser tanto entretenida como provocadora, ya que se adentra en la complejidad de las expectativas sociales que enfrentan las mujeres, destacando la tensión que puede surgir en eventos tradicionales como bodas. Con su enfoque audaz, la película se une a una creciente tendencia de comedias que combinan el humor con el terror, un género que ha encontrado resonancia en audiencias contemporáneas.
A medida que se acerca la fecha de los festivales, se espera que Making a Bridesmaid genere interés no solo por su temática, sino también por la nueva voz que representa en el panorama cinematográfico. La combinación de elementos de comedia y horror, junto con la dirección de Ratermann, sugiere una experiencia cinematográfica fresca y entretenida que captará la atención de críticos y cinéfilos por igual.
Algo que no suele ocurrir es que una de las películas más aclamada por la crítica y los académicos sea una de las películas más exitosas del año. Al menos en términos relativos. Generalmente las películas que hacen mejores números son aquellas que apelan a mayor cantidad de gente y eso rara vez se traduce en películas complejas o interesantes, sino en películas sencillas y graciosas. Lo cual está bien, pero crea un evidente sesgo entre lo bueno y lo popular.
Ese no fue el caso de Babygirl. Una película que no sólo fue un absoluto éxito de crítica y premios, sino que además causó un fuerte impacto cultural que no parece se vaya a agotar pronto y que, además, fue un más que notable éxito de taquilla.
Una película que consiguió triunfar entre crítica y público
Babygirl es una película dirigida y escrita por Halina Reijn, quien dirigiría la popular Bodies Bodies Bodies en 2022, con Nicole Kidman, Harris Dickinson y Antonio Banderas en los papeles protagonistas. La película cuenta la historia de una CEO insatisfecha con su vida sexual que encuentra un amante en un interino que la protege del ataque de un perro en la calle. La trama se complica cuando juegos de dominación y sumisión comienzan a entremezclarse en su vida.
Con 20 millones de dólares de presupuesto, la película logró ingresar más de 64 millones de dólares en taquilla. Todo esto sin contar su paso por el formato doméstico, siendo la película más alquilada en EEUU, y llegando a ser la tercera y la sexta película más adquirida en iTunes y Fandango. Algo que la convierte en un absoluto éxito comercial.
Pero eso no significa que la crítica no respondiera de forma positiva a la película. Con un 76% en Rotten Tomatoes y un 79 en Metacritic, la película fue respondida con gran entusiasmo, a excepción de las pocas voces discordantes que la han aborrecido. Declarándola sexy, oscura e impredecible, se ha destacado de forma particular el excelente trabajo de Nicole Kidman sabiendo ser tanto vulnerable como tremendamente dominante, mostrando de forma honesta cómo funciona una relación sadomasoquista donde no se respetan los límites propios de esta clase de relaciones.
Una conversación que no se agota
Esto se ha traducido en una cantidad obscena de premios a Kidman como mejor actriz por su actuación en la película, siendo la gran ganadora del año por nominaciones y victorias en lo que respecta a las actrices que han estrenado película en 2010. Además, fue la mejor película del 2024 según la revista Time, pero salió al menos en otras trece publicaciones en al menos su top 10. Demostrando que su éxito no ha sido ni casual ni precisamente nimio.
Además, la película ha generado no pocos debates. Generando conversación sobre el papel de la sexualidad de las mujeres, especialmente entre aquellas que ya han superado los 30 años, y también la representación de las mujeres maduras en la ficción, la película no ha dejado de mantenerse en el imaginario colectivo desde su estreno. Y es de esperar que continúe así durante mucho tiempo.
Especialmente considerando que ahora llega a streaming, siendo uno de los grandes estrenos de agosto de Movistar+. Una oportunidad perfecta para ver una película que ha generado conversación y no poca controversia y descubrir si era para tanto o si, al final, era mejor ver la nueva película del MCU.