El mundo del videojuego es mucho más extenso de lo que puede parecer. Incluso si sumamos los indies, que han ganado mucho reconocimiento en la última década, sigue existiendo todo un universo de videojuegos que pasa por debajo del radar de la inmensa mayoría del público. Y muchos de los videojuegos que existen fuera de ese círculo del mainstream, si bien no son conocidos ni aplaudidos por la mayoría, pueden ser tan potencialmente interesantes y divertidos como los que sí lo son.
Pero en algunos casos, algunos logran tener fandoms tanto o más grandes que los de cualquier juego indie o mainstream. Incluso sin salir nunca de esa esfera de nicho. Juegos que se convierten en sus particulares franquicias de juegos independientes completamente fuera de los juegos de los que se suelen hablar en los medios y entre la mayoría de jugadores, pero que son muy reconocidos y queridos por sus fans, llegando a ser tremendamente populares y exitosos. Y una de esas franquicias tiene nombre propio: Touhou Project.
Una creación de lo más singular
Todo empezó con un estudiante de matemáticas de la universidad Tokyo Denki de nombre Jun’ya Ōta, pero más conocido como ZUN. Bajo el nombre de ZUN Soft desarrolló una serie de videojuegos entre 1995 y 1998 para el ordenador japonés PC-98. Probando diferentes estilos de juego, fueron un éxito moderado, en parte, por el carisma de su personaje protagonista: una miko (una sacerdotisa de los templos shinto japonés) de nombre Reimu Hakurei. A la cual se sumaría, tras los eventos del segundo juego, un personaje que acabaría eclipsándola en popularidad. Una traviesa bruja de nombre Marisa Kirisame.
Cuando por fin acabó la universidad y siguió desarrollando videojuegos es cuando los juegos de ZUN estallaron en popularidad con el que es considerado el primer juego moderno de Touhou Project en 2002: Embodiment of Scarlet Devil. Aquí se crearía el patrón de todos los demás juegos de la franquicia. Shoot ’em ups en los que controlamos a adorables chicas inspiradas en el folklore japonés que deben enfrentarse a alguna amenaza contra su mundo, el Gensokyo, un mundo aislado del nuestro y donde habitan mayoritariamente humanos y yokai.
Pero no son shoot ’em ups cualquiera. Esta franquicia dio origen a lo que se conoce como danmaku, o bullet hell. Un estilo de juego en el que la cantidad de proyectiles en pantalla se pueden contar por cientos o miles, obligándonos a aprender los patrones para atravesar a través de minúsculos espacios entre las balas a veces vagamente visibles.
Aunque parecen extremadamente difíciles, los juegos de Touhou Project a partir de Embodiment of Scarlet Devil son bastante accesibles. Siempre y cuando uno se mantenga en las dificultades más bajas. Las dificultades más altas son auténticos retos para personas con nervios de acero que no tengan problemas para memorizar patrones y no perder los nervios no importa lo desesperada que parezca una situación, más que para personas con grandes reflejos. Pero son juegos mucho más accesibles de lo que puede parecer desde fuera.
Con un fandom muy implicado
Tanto que en 23 años ZUN ha publicado 15 juegos de la franquicia principal y 13 spinoffs. Siendo una franquicia tremendamente popular y habiéndose negado a subir los precios de cada nuevo entrega en más de 20 años, solo habiéndolo hecho este 2026 para poder mantener sostenible la producción de los juegos, Touhou Project se ha convertido en un auténtico fenómeno que escapa al mainstream. Lo cual no significa que no tenga un enorme fandom detrás.
Algo a lo que contribuye lo laxo que es ZUN a la hora de permitir obras derivadas. Con unas líneas de publicación muy amables, ZUN tiene muy pocos problemas en permitir toda clase de videojuegos, mangas, discos musicales o cualquier otra clase de obra inspirada o directamente relacionada con el universo de Touhou. Esto hace que haya, literalmente, decenas de obras relacionadas con el universo de Touhou cada año creadas por fans tremendamente dedicados a la misma. Con un cuidado y una obsesión al detalle que rara vez tienen nada que envidiar a la del propio ZUN.
Muchas de estas vienen de estudios indies y profesionales que tienen tanta o más experiencia y medios que el propio ZUN. Otros son de amateurs que simplemente quieren poner su granito de arena en un fandom que adoran. Pero esto ha convertido Touhou Project en uno de los universos más extensos e inabarcables en la ficción actual. Haciendo absolutamente imposible que no haya siempre algo nuevo en el mismo para sus fans, no importa lo específico o concreto que sean sus gustos.
Ahora ZUN ha publicado un remake del primer gran juego de la franquicia, Embodiment of Scarlet Devil. Bajo el nombre Touhou Koumakyou: New Classic – the Embodiment of Scarlet Devil, incluye tanto el remake como la versión clásica del juego para que pueda jugarlo cualquiera que prefiera jugar al original. Demostrando exactamente la razón por la cual la gente adora Touhou: de verdad existe la sensación de que son parte de una comunidad donde todos adoran con pasión la obra. Incluido el propio ZUN.