En el fascinante mundo de los videojuegos y la tecnología, una curiosidad histórica resurge: el Musen Cleaner Chiritori, un robot aspirador diseñado por Gunpei Yokoi, figura emblemática detrás de la Game Boy. Este innovador producto de Nintendo, lanzado a finales de la década de los 80, se destacó por fusionar la limpieza y el juego, convirtiendo una tarea cotidiana en una experiencia divertida y entretenida para los más jóvenes.
Un gadget que los padres agradecían
Las Chiritori no solo eliminaban el polvo y la suciedad, sino que hacían que los niños interactuaran y jugasen mientras realizaban tareas domésticas, promoviendo reflejos y el desarrollo de habilidades motoras. Al contar con un sistema de radiocontrol que limitaba su movimiento, estos dispositivos permitían a los pequeños guiar la aspiradora a su antojo, una idea que anticipa el diseño de los modernos robots aspiradores como Roomba.
Nintendo, que en aquel entonces alternaba entre la fabricación de naipes, juguetes y arroz instantáneo, buscaba más allá de su legado lúdico. Con las Chiritori, la compañía estableció una nueva forma de acercar la tecnología a las familias, invitando a los niños a participar en las labores del hogar de forma amena. Esto podría interpretarse como un ingenioso truco de los padres para que sus hijos ayudaran con la limpieza. Sin embargo, la creación refleja una visión más amplia de la época, donde soñar con máquinas que realizaran tareas rutinarias era una idea común, influida por la cultura popular japonesa.
Para incrementar el atractivo del producto, Nintendo incluyó pegatinas personalizables, permitiendo que los niños dieran rienda suelta a su creatividad. De este modo, las Chiritori no solo representaron una novedad en el ámbito de los electrodomésticos, sino que también consolidad el principio de que incluso las tareas más mundanas podían ser transformadas en juegos, un enfoque que sigue resonando en la filosofía de diseño de Nintendo hasta el día de hoy.
Aunque la primera cámara digital de la historia entró en funcionamiento en 1973 (durante seis años sacó más de 300.000 imágenes de la Tierra mientras orbitaba en un transbordador espacial), la primera que tuvo el tamaño suficiente como para meterla en nuestro bolsillo llegó a mediados de los 80: podía sacar hasta 10 fotos, que se metían en una tarjeta de memoria de 2 megas, y la calidad era más bien cuestionable. De todas maneras, estos primeros modelos no estaban pensados para el consumidor del día a día, porque al fin y al cabo, nadie tenía un ordenador en su casa. Tuvo que venir Nintendo, por supuesto, a mostrarnos el camino.
Di “¡Nintendo!”
El 21 de febrero de 1998, miles de niños japoneses observaron el futuro funcionando en su Game Boy con un cacharro que ahora nos parece una reliquia del pasado pero por aquel entonces era el summum de lo moderno: una cámara que se acoplaba al hueco para cartuchos de la consola y permitía que te sacaras fotos en blanco y negro con una resolución de 128 píxeles por 128 píxeles. Pero lo importante no eran las fotos en sí, sino lo que podías hacer con ellas.
No solo podías sacar fotos, sino que también podías ponerle todo tipo de stickers, utilizar filtros (de la época, claro, nada parecido a Instagram. Piensa más bien en trucos visuales) e incluso dibujar sobre ellas. Además, podías hacer tus propias animaciones al juntar varias fotos, jugar, utilizando tu cara, a los cuatro minijuegos que venían dentro del cartucho y hasta, oh sorpresa, imprimir las imágenes.
Piensa que, por aquel entonces, si querías una fotografía en tu mano, y a no ser que tuvieras ya una carísima cámara digital, tenías que llevar el carrete a revelar y volver unos días después, solo para comprobar que la mitad de las fotos te habían salido regular. Con la Game Boy Camera bastaba con comprarte una Game Boy Printer adicional (junto con el papel termal de fotos necesario), seis pilas y disfrutar. Porque, además de poder imprimir tus fotos, ¡podías pegarlas por ahí! Para un niño de diez años, pocas diversiones mayores encontrarás.
Manda una fotopíxel
La Game Boy Camera fue algo más que una moda. De hecho, incluso en Japón pudieron utilizar el disco externo 64DD para crear avatares en 3D animados de ellos mismos basados en fotos de la cámara. No os voy a engañar: no eran muy buenos, pero por aquel entonces eran la Capilla Sixtina de la diversión. Estos avatares, a posteriori, se podían incluir como avatares en juegos como SimCity 64, y modificarlos con el Mario Artist. Casi nada.
Tuvo tanto tirón que, cuando apareció Game Boy Advance, decidieron que no podía salir sola, y planearon el GameEye, que sí podría sacar fotos a color e incluso tendría un juego dedicado a ella en GameCube, Stage Debut. Al final, ya por aquel entonces las cámaras digitales de verdad estaban comiéndose el resto del mercado, y decidieron cancelarlo antes de pegársela. Sin embargo, Game Boy Camera ha estado muy presente en la historia, con cientos de artistas utilizándola para hacer sus obras.
No en vano se considera que la Game Boy Camera fue el primer contacto de toda una generación con la edición digital, el traspaso de archivos e incluso las posibilidades que el futuro abría ante nosotros. Algunos artistas que siguen usando el add-on junto con la Game Boy Printer para sus proyectos son Jim Lockey o Jean-Jacques Calbayrac, que han encontrado un filón en ese tono tan único y distintivo que evocan los píxeles en blanco y negro.
Al final, Nintendo DSi y Nintendo 3DS ya vinieron con cámara incorporada mostrando que, en el fondo, no se ha inventado nada y a finales de los 90 ya lo tuvimos todo en un pequeño aparato tan excesivamente caro como increíblemente fascinante. Y si tuviste una, sabes perfectamente a lo que me refiero. ¡Ah, por cierto! Si leyendo esto has tenido curiosidad por vender la tuya o comprar otra, no te olvides de comprobar antes qué fotos guardadas puede haber allí, porque compradores actuales se han encontrado con todo tipo de burradas. Sí, exactamente lo que estás pensando. Yikes.
Un apasionado fan ha tomado la iniciativa de rememorar el clásico Pokémon Amarillo, lanzado en 1996 para la Game Boy, creando un remake titulado Recharged Yellow. Esta versión renovada es el resultado del trabajo de JaizuFangaming y está disponible para descargar de manera gratuita a través de la plataforma Ko-fi, aunque se sugiere a los interesados realizar una donación al creador para compensar su esfuerzo y dedicación.
Un remake que tiene cuestiones legales
El remake ofrece diversas mejoras y nuevas características que revitalizan la experiencia original. Los jugadores deberán contar con un ROM limpio del juego base, ya que, por motivos legales, JaizuFangaming no puede proporcionar los archivos originales. Sin embargo, el proceso de instalación está acompañado de instrucciones claras que facilitan su implementación. Entre las innovaciones de Recharged Yellow, se incluye un sistema de seguidores, incorporación de Jessie y James, así como un modo difícil y un Nuzlocke, además de un límite de nivel para aumentar el desafío.
La reconstrucción del mundo de Kanto se ha realizado utilizando el motor de Pokémon Esmeralda, lo que ha permitido añadir elementos como el ciclo de tiempo real, bayas y centros de concursos. También se han revitalizado las Islas Sevii, ampliando así el contenido del juego para los jugadores veteranos. Los iconos de Pokémon ahora cuentan con más detalles, reflejando si las criaturas capturadas son brillantes, lo que mejora la experiencia visual general.
Además, aunque no relacionado directamente con el remake de Pokémon Amarillo, los fanáticos pueden anticipar el lanzamiento de Pokémon Leyendas Z-A programado para el próximo año. Esta noticia añade un toque de emoción al universo Pokémon, mientras los jugadores disfrutan de la nostalgia que ofrece Recharged Yellow. Sin duda, este remake promete ser una fuente inagotable de horas de entretenimiento para los amantes de la saga.
Nintendo ha dado un nuevo impulso a su biblioteca de Game Boy en Nintendo Switch Online con la incorporación de dos clásicos de dos de los personajes más míticos de la compañía: Donkey Kong ’94 y Mario’s Picross. Esta decisión ha enfocado la atención de los fanáticos en títulos que, aunque no están en el radar principal, han dejado una huella significativa en la historia del videojuego.
La aplicación de Game Boy en Switch está llena de tesoros
Donkey Kong ’94 es una reimaginación del juego de arcade de 1981, que inicia con las célebres cuatro etapas del original, pero rápidamente se expande a un total de 101 niveles. Este aumento del 2425% en contenido transforma el juego en una plataforma de rompecabezas donde los jugadores deben localizar una llave y llevarla a una puerta cerrada al final de cada nivel. La combinación de la mecánica clásica del Donkey Kong original con movimientos adicionales como saltos laterales y acrobacias permite un enfoque más intrincado para resolver los rompecabezas. Estas innovaciones, que incluyen volteretas y handstands, anticipan la evolución que el personaje experimentaría en juegos posteriores.
Por otro lado, Mario’s Picross ofrece a los jugadores un enfoque diferente al género de los rompecabezas, permitiendo crear imágenes pixeladas a partir de pistas numéricas. Este juego es un excelente ejemplo de la lógica detrás de los nonogramas, conocidos por su capacidad para enganchar a los jugadores. Aunque no ha alcanzado la notoriedad de títulos como Zelda o Pokémon, Mario’s Picross es considerado uno de los mejores juegos de Game Boy y ha influido en futuras entregas dentro del género.
Ambos títulos ya están disponibles como parte de la biblioteca de Game Boy en la suscripción básica de Nintendo Switch Online, lo que ofrece a los aficionados la oportunidad de redescubrir estas joyas del pasado en un formato moderno.
Llegan a Nintendo Switch Online tres juegos míticos de la Game Boy, y en exclusiva en Japón, un clásico de la consola que dio forma a uno de los mejores Zelda.
Nintendo parece que ha decidido ponerse las pilas con su catálogo de Game Boy. Siendo esta consola una de las menos cuidadas dentro del servicio de suscripción de Nintendo Switch Online, hoy han anunciado que van a publicar tres clásicos de la plataforma. Que además, ya están disponibles para todos los interesados. ¿Cuáles son estos juegos?
Alleyway fue uno de los juegos del catálogo inicial de Game Boy, que además tuvo mucho éxito. Es un juego al estilo de Breakout o Arkanoid, donde tenemos que destruir bloques con una pelota, donde nosotros controlamos una barra donde hacer rebotar esa misma pelota. La particularidad de Alleyway es que Mario es el protagonista del juego, aunque nunca sale caracterizado de esa forma in game. Pero eh, era el 89: las portadas eran los graficazos de la época.
Otro de los juegos en llegar, también del catálogo inicial, es el mítico Baseball. Una divertida recreación de este deporte, mucho más popular en EEUU y Japón, que seguramente será el que pase más desapercibido de las nuevas inclusiones.
La joya de la corona de los nuevos títulos es, sin ninguna duda, Super Mario Land. Publicado en 1989 y siendo no sólo uno de los títulos del catálogo inicial de la consola, sino su principal motivo de venta, es un excelente plataformas 2D que adapta la jugabilidad clásica de Mario a la pequeña pantalla de la Game Boy. Todo ello aportando nuevos enemigos, poderes y algunos pequeños giros en el diseño de niveles aún hoy muy originales.
Además, en Japón también recibirán un cuarto juego, que nunca llegó a salir fuera de Japón: Kaeru no Tame ni Kane wa Naru. Traducido como «Por la rana tañen las campanas», este juego inspirado por «Por quién doblan las campanas», de Ernest Hemingway, es un juego muy inspirado por el segundo y el tercer The Legend of Zelda, y de hecho, serviría de base para lo que después sería The Legend of Zelda: Link’s Awakening.
Si bien sólo podemos disfrutar de los tres primeros, es una excelente selección que demuestra que Nintendo está prestando más atención y cariño a la Game Boy. Incluso si hemos tenido que esperar a que la Switch 2 esté en el horizonte.
Uno de los Zelda más queridos de la historia recibe un increíble port para PC, superando todas sus limitaciones técnicas para poder disfrutarlo al máximo
Nintendo tiene un toque mágico que hace que sus juegos no parezcan envejecer. Incluso cuando es evidente su edad, por las limitaciones técnicas a los que están sometidos, tienen un diseño artístico tan bueno, unas mecánicas tan cuidadas, y una intención tan clara, que es imposible no reconocer su lógica. Simplemente son así de buenos. Están hechos no como juguetes, pensando en el beneficio que se puede extraer de ellos, sino como algo más. Como verdaderas obras de arte.
Esto es algo que hoy podemos apreciar un poco más que ayer gracias a los esfuerzos de un desarrollador anónimo. Porque The Legend of Zelda: Link’s Awakening DX la versión de 1995 que salió para Game Boy Color de The Legend of Zelda: Link’s Awakening, juego de Game Boy lanzado en 1993, ha recibido un port para PC que hace saltar por los aires todas sus limitaciones técnicas.
Renombrado Link’s Awakening DX HD, este port actualiza el juego para permitir pantallas panorámicas y de alta frecuencia, además de fusionar todos los mapas individuales para crear un mundo abierto donde avanzamos con un scroll muy suave y sutil. Eso permite otra de las funcionalidades más sorprendentes de este port: la posibilidad de acercar o alejar la vista de la cámara. De ese modo, podemos llegar a jugar en una escala 1:1 pixel perfect a 120fps, si es que somos capaces de ver lo que está ocurriendo en ese tamaño. O tenemos una pantalla lo suficientemente grande como para que eso sea una opción.
En cualquier caso, este no es el único port que ha conocido The Legend of Zelda: Link’s Awakening. Además de que este es, por sí mismo, una versión de la versión original, en 2019 Nintendo publicó un excelente remake del juego, con aspecto de diorama. Una versión que, aunque perdía parte del misterio del original, retenía aún toda su magia.
Esto es algo que probablemente ocurra también con este Link’s Awakening DX HD. Para comprobarlo por ti mismo, sólo tienes que descargarlo en su página de itch.io. Eso sí, es mejor si lo haces rápido. Históricamente, Nintendo no ha sido una compañía precisamente comprensiva con la gente que ha hecho ports o remakes con sus juegos.
Pokémon siempre ha tenido un lado audiovisual muy importante en sus series y ahora nos llega una serie de imagen real basada en la nostalgia de jugar Pokémon
Parte del éxito de Pokémon reside en su anime. No es ningún secreto que, incluso antes de que los juegos llegaran a las estanterías, o a las Game Boys de la mayoría de las personas, la franquicia ya era un tremendo fenómeno cultural. Se hablaba por todas partes de él y, en cierta medida, el anime tuvo culpa de esto. Es por eso que es imposible disociar su éxito de su producción audiovisual. Y por eso se hace tan difícil no hablar de la nueva serie de Pokémon. Que no es de animación, sino de imagen real.
Esta nueva serie de Pokémon se llama Pocket ni Bouken o Tsumekonde, que podríamos traducir un poco libremente como «Embutiendo una aventura en el bolsillo». Ya renombrado PokeTsume por el fandom de pokémon, la serie seguirá a una chica llamada Madoka Akagi que comenza a trabajar en una agencia de publicidad llamada ADventure. Entre la tensión y el estrés de un nuevo trabajo y una nueva vida en su horizonte, encontrará confort en el redescubrimiento de su pasión por Pokémon cuando su madre le envíe una Game Boy Pocket con un cartucho de Pokémon Rojo que no veía desde hacía 20 años.
El trailer de la serie ya nos deja entrever que el tono de la serie va a ser, ante todo, cálido y divertido. Akagi superará sus problemas diarios apoyándose en pokémon y lo que extrapola de su experiencia, incluido el cómo sus compañeros de trabajo se parecen a alguno de estos adorables monstruos. Como por ejemplo un jefe tan olvidadizo como un Slowbro, un compañero tan inútil como un Magikarp, o una compañera tan bella y tenaz como una Ninetales.
La serie se estrenará el próximo 19 de octubre en Japón. Aún no tiene fecha de estreno para occidente, pero esta es la clase de producción que merece la pena seguirle la pista para no perdérnosla para cuando, por fin, llegue a nuestras tierras.