¿Quieres saber cómo empezó ‘Bosch’? Ya se está preparando su precuela

JD Pardo se une al reparto de la serie precuela Bosch: Start of Watch, producida por MGM+. La incorporación del actor se produce tras la confirmación de otros nombres destacados en el elenco, como Cameron Monaghan, Omari Hardwick y Ariana Guerra. Esta serie promete ofrecer una mirada única a los inicios de uno de los personajes más emblemáticos de la literatura y la televisión, Harry Bosch.

Los árboles no te dejan ver el bosche

Bosch: Start of Watch seguirá las andanzas de un joven Harry Bosch, interpretado por Cameron Monaghan, en sus primeros días como oficial novato en el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD). Con un enfoque en la evolución del personaje desde sus inicios, la serie buscará explorar los desafíos y dilemas morales que enfrentan los nuevos reclutas en la fuerza policial.

La integración de Pardo en el reparto se suma a un renovado interés por la franquicia Bosch, que ha ganado popularidad desde su lanzamiento inicial. La serie original, basada en las novelas del escritor Michael Connelly, cosechó elogios por sus narrativas intrigantes y su desarrollo de personajes. La expectativa es alta para esta precuela, que no solo se enfocará en el detective Bosch, sino que también explorará la dinámica en el LAPD durante esos años cruciales.

Los fanáticos de la serie original y del universo de Bosch pueden esperar una producción que mantenga la esencia del material fuente al tiempo que presenta nuevos elementos y perspectivas sobre la fría realidad de la vida policial. A medida que se revelan más detalles sobre el desarrollo de la trama y otros integrantes del equipo creativo, las expectativas en torno a Bosch: Start of Watch continúan en aumento.

Ya nadie quiere rodar en Los Angeles: sus proyectos han bajado casi un 15% en un año

La producción de cine y televisión en el área metropolitana de Los Ángeles experimentó una caída del 14.2% en 2024 en comparación con el año anterior, según el último estudio sobre contenidos guionados realizado por FilmLA. Este descenso, aunque significativo, representa una mejora respecto al 20% de disminución registrado en 2023, un año particularmente tumultuoso marcado por huelgas en Hollywood que afectaron gravemente la producción. Ambas caídas han puesto de manifiesto los desafíos que enfrenta la industria del entretenimiento en los últimos años.

Adiós, LA

El informe de FilmLA destaca que tanto en 2023 como en 2024, la producción general estuvo interrumpida por los paros laborales que involucraron a guionistas y actores, lo que sin duda ha impactado en la cantidad de contenido que llegó a las pantallas. Se estima que entre 2023 y 2024, las liberaciones de proyectos guionados en los Estados Unidos cayeron un 13.4%, un reflejo claro de los efectos prolongados de estos conflictos laborales en la industria.

A pesar de la disminución en las cifras de producción, algunos analistas han expresado que el leve descenso de 2024 podría indicar un posible retorno gradual de los proyectos a la normalidad, aunque los obstáculos siguen presentes. La incertidumbre en torno a futuros acuerdos laborales y las condiciones del mercado son factores que podrían influir en la recuperación de la producción. Hasta que estos problemas sean resueltos, la industria del entretenimiento continuará navegando por aguas turbulentas.

Con la presión de la audiencia y los cambios en las dinámicas de consumo de contenido, se espera que los estudios encuentren formas innovadoras para revitalizar sus producciones mientras enfrentan estos retos. La atención se centrará ahora en cómo estos cambios afectarán la calidad y diversidad del contenido que llega a las plataformas y cines en los próximos años.

Tiburón’ cumple 50 años haciendo que entrar en el mar nos dé un poco de miedito

El 20 de junio de 1975 el cine iba a cambiar para siempre. Pero claro, nadie lo sabía por aquel entonces. ¿Quién iba a pensar, al fin y al cabo, que la película de un tal Steven Spielberg, que solo había dirigido una película para televisión (la fantástica El diablo sobre ruedas) y algo llamado Loca Evasión, iba a conseguir algo más que un fracaso en taquilla? Ni siquiera a él le apetecía dirigirla, temeroso de ser conocido como “el tío de los camiones y los tiburones”. Él, en su lugar, quería hacer Los aventureros de Lucky Lady, que acabó dirigiendo Stanley Donen. Y ahora, 50 años después, nadie celebra la existencia de Lucky Lady, sino de la inmensa Tiburón.

¡Que no te de un corte de digestión!

Antes de 1975 ya habíamos tenido películas sobre tiburones, claro: títulos como The Sharkfighters, ¡Shark! Arma de dos filos o el documental Blue Water White Death ya dejaron claro que el cine estaba preparado para playas, colmillos y sangre. Ahora solo faltaba alguien que tuviera la pericia de no escamotear al tiburón, que consiguiera montar una trama detrás de los ataques y que fuera precursor en el género.

No pasó de inmediato, claro: el propio Peter Benchley, autor de la novela, trató de hacer un guion basado en la misma, pero sin éxito. Aunque está acreditado, él mismo ha reconocido que prácticamente nada de aquellos libretos llegó a verse en pantalla, y que Carl Gottlieb le supo dar el ritmo que buscaba Spielberg, que quería centrarse en el tercer acto del libro (la persecución del tiburón) y perder un buen puñado de subtramas por el camino. A nadie le importó demasiado cuando llegó a las salas.

De hecho, costó tan solo 9 millones de dólares y recaudó 477,9 millones, solidificando eternamente la figura de Spielberg y convirtiendo la peliculilla de tiburones por la que nadie daba un duro no solo en una franquicia, sino también obligando al resto de productoras a instaurar como subgénero del terror el de los bichos marinos en general. Hicieron tres secuelas más (a cada cual más mala, por cierto) y se supieron retirar a tiempo. Lo raro es que ningún listo del Hollywood actual haya querido hacer un reboot. Y crucemos los dedos porque siga así.

¡Patitos al agua!

Todo es inmortal en Tiburón: la banda sonora de John Williams, que todos hemos escuchado en nuestra cabeza alguna vez cuando el terror se acercaba; el propio animatronic del tiburón comiéndose a sus víctimas; Roy Schneider diciendo “Vamos a necesitar un barco más grande”; el alcalde tranquilizando a la población y que ha servido como metáfora del mundo actual… De hecho, es una de esas pocas películas inmortales. Sí, las nuevas generaciones pueden señalar que la cabeza del asesino es estática, o que la sangre es demasiado brillante, pero van a quedarse enganchados a la pantalla con la fuerza de un Spielberg que, contra todo pronóstico, sabía muy bien lo que se hacía. A riesgo de su propia salud, eso sí: a lo largo del rodaje sospechó más de una vez que iba a sufrir un infarto.

Más adelante deslumbraría al mundo con ET, Minority Report, Encuentros en la tercera fase, Los Fabelman, En busca del arca perdida, Parque Jurásico o La Lista de Schindler, pero por aquel entonces fue un recién llegado que fue capaz de deslumbrar a la industria como pocas personas lo han hecho antes o después. Han pasado cinco décadas, y, si escuchamos ese “Taaaa-naaa” de John Williams aún nos da un poco de canguelo meter un pie en el agua. ¡Al fin y al cabo, nunca sabes cuándo puedes acabar siendo simple carnada involuntaria!