Casi la mitad de profesionales del marketing utilizan la IA a diario para crear contenido

Un nuevo estudio revela que el 49% de los profesionales del márketing en todo el mundo utiliza inteligencia artificial a diario para la generación de imágenes y videos. Este dato proviene de una encuesta realizada entre diciembre de 2024 y enero de 2025, en la que se entrevistó a 2.400 líderes empresariales en marketing y roles creativos, según un informe de Canva y Morning Consult.

Optimizar el flujo de trabajo

La creciente adopción de herramientas de IA en el ámbito del marketing permite a los líderes optimizar significativamente los flujos de trabajo en la creación de contenido. La encuesta sugiere que los ejecutivos del sector pueden aprovechar estos insights para realizar inversiones estratégicas en tecnología que no solo mejoren la eficiencia, sino que también impulsen la creatividad y la rapidez en la producción visual.

Además, se aconseja que las empresas capaciten a sus equipos en el uso de herramientas visuales de IA. Al fomentar este aprendizaje, las organizaciones pueden aumentar su capacidad para crear contenido innovador de manera más eficaz. Algunos expertos consideran que la reasignación de recursos de diseño debería focalizarse más en aspectos estratégicos, como la narración de historias y la construcción de marca, en lugar de centrarse únicamente en la ejecución técnica.

La metodología detrás de estos hallazgos incluye la recolección de datos de 500 encuestados en países como Estados Unidos, Australia y el Reino Unido, y 300 en Francia, Alemania y España. Esta amplia perspectiva internacional proporciona un análisis detallado de cómo la IA está moldeando el futuro del marketing, un campo en constante evolución que debe adaptarse a las tecnologías emergentes para mantener su relevancia en el mercado global.

La clave para una automatización exitosa: comprender las necesidades del cliente

La automatización en los servicios de atención al cliente ha sido un tema polémico, ya que muchas veces resulta en experiencias negativas para los consumidores. Correos electrónicos irrelevantes y respuestas robóticas que no abordan las verdaderas necesidades del cliente se han vuelto comunes. Sin embargo, algunas empresas están comenzando a utilizar la inteligencia artificial no solo para reducir costes, sino para mejorar la experiencia del cliente de manera humanizada y personalizada.

Un arma de doble filo

Un caso notable es el de Citizens Bank, que logró captar la atención con un mensaje bien diseñado sobre la renovación de un préstamo estudiantil. Este tipo de comunicación se diferencia significativamente de las alertas automáticas que se envían al cliente sin tener en cuenta su contexto, lo que a menudo lleva a la frustración.

La clave del éxito radica en que las empresas deben comprender primero las necesidades del cliente antes de implementar soluciones basadas en IA. Esto incluye auditar y preparar datos relevantes, evitar procesos defectuosos y asegurarse de que los objetivos sean claros y medibles. A menudo, los casos exitosos de IA se centran en resultados específicos y prácticas que son fáciles de implementar inicialmente, como motores de recomendación o la optimización del envío de correos.

Sin embargo, muchas empresas aún luchan por superar la automatización de procesos defectuosos, lo que solo magnifica sus fallas. Casos como el de una compañía telefónica que lanzó un chatbot sin entender las causas de las llamadas de sus clientes subrayan esta problemática. La mala implementación puede erosionar la confianza del consumidor en la tecnología.

En la actualidad, existe una creciente expectativa de que la IA debe enriquecer la relación con el cliente en vez de reemplazarla. Para disfrutar de esta ventaja, es esencial que las empresas adopten un enfoque reflexivo, aprovechen los datos disponibles y midan sus avances de cerca, construyendo así un camino hacia una experiencia del cliente más humana y efectiva.

Si tus ventas están cayendo, quizá necesites, simplemente, un poco de empatía con el consumidor

En un panorama digital donde el costo de las soluciones de martech supera el precio de la mayoría de los automóviles, la experiencia del cliente parece seguir anclada en metodologías de hace casi tres décadas. A medida que las empresas se enfocan en optimizar las tasas de conversión y ajustar los matices en sus campañas de marketing, surge una verdad incómoda: la tecnología ahora no solo se trata de eficiencia, sino de forjar conexiones auténticas con los clientes.

Te entiendo, ¿quieres que te ayude?

El enfoque tradicional del embudo de ventas, que asume que los consumidores avanzan en líneas previsibles desde la conciencia hasta la compra, no refleja la complejidad del comportamiento humano contemporáneo. Los consumidores actuales navegan entre múltiples dispositivos, investigan a fondo y buscan opiniones, lo que dificulta que las marcas predigan sus decisiones de compra de manera efectiva.

En este contexto, es fundamental que las empresas integren la empatía en sus estrategias. La automatización no debe sentirse como un frío proceso de ventas, sino como conversaciones auténticas. Los clientes buscan no solo soluciones, sino un entendimiento genuino de sus necesidades y emociones a lo largo de su viaje.

De hecho, las señales emocionales pueden correlacionarse con resultados medibles para el negocio. Las marcas deben centrarse en entender las etapas emocionales del cliente, adaptando su enfoque en consecuencia. Sin embargo, muchos enfrentan obstáculos, como la resistencia al cambio y la obsesión por métricas a corto plazo, que limitan su capacidad para conectar de manera significativa con su audiencia.

La clave para el éxito en este nuevo entorno será la capacidad de las marcas para utilizar la tecnología no solo como una herramienta de automatización, sino como un medio para amplificar la comprensión humana. Solo a través de este enfoque, las marcas conseguirán no solo sobrevivir, sino prosperar en un mercado saturado de automatización y experiencias impersonales.

Las campañas de mailing ya no sirven para nada: esto es lo que tienes que hacer

A pesar del acceso a herramientas avanzadas de marketing, muchas marcas aún siguen utilizando enfoques genéricos y, en ocasiones, irrelevantes en sus comunicaciones por correo electrónico. A medida que la personalización se convierte en el estándar esperado, persiste una mentalidad centrada en campañas que no responde a las necesidades individuales de los consumidores. Esta situación resalta la urgencia de replantear el marketing por correo, pasando de simples anuncios unidireccionales a crear conversaciones más profundas y significativas con los clientes.

Cuéntame cómo te ha ido

En un futuro cercano, el marketing por correo electrónico deberá incorporar un enfoque más centrado en el cliente, que involucre a los consumidores desde el momento en que se suscriben. Es esencial que los correos no solo transmitan mensajes de lo que la marca desea comunicar, sino que también se alineen con los intereses y tiempos de los clientes. Esto implica utilizar datos y automatización para personalizar cada comunicación según el comportamiento y las preferencias individuales.

Los expertos advierten que las métricas tradicionales, como las tasas de apertura y clics, no son suficientes para medir el verdadero valor de la interacción. La atención debería centrarse en el establecimiento de relaciones duraderas con los consumidores, en lugar de enviar campañas basadas en un calendario interno. Se enfatiza que las marcas que continúan operando bajo este enfoque tradicional pueden ver cómo disminuyen sus tasas de apertura y aumentan las cancelaciones de suscripción.

La clave, según los especialistas, es adaptar las comunicaciones al ciclo de vida del cliente, enviando mensajes relevantes en los momentos adecuados. Este cambio de mentalidad implica no solo un ajuste en el contenido, sino una reconcepción completa de cómo las marcas interactúan con sus consumidores, transformando el correo electrónico de un megáfono a un auténtico canal de diálogo.

Si dejas que la IA te aconseje sobre salud, prepárate para los problemas

Si hace unos años te dijeran que te vas a fiar de lo que una máquina va a decir sobre tu cuerpo, te echarías a reír. Sin embargo, aquí estamos: la búsqueda de información impulsada por inteligencia artificial (IA) se ha convertido en la norma, especialmente en áreas críticas como la salud. Aunque la IA ofrece respuestas instantáneas, esta inmediatez puede llevar a los usuarios a no explorar fuentes originales ni matices relevantes. Un reciente estudio de MIT indica que este fenómeno puede tener un costo cognitivo significativo, y puede suprimir el pensamiento crítico necesario para cuestionar la validez de la información presentada.

IA está bien

Una investigación personal sobre tendencias de salud digital reveló cómo las respuestas generadas por herramientas de IA pueden enmascarar la falta de credibilidad en sus fuentes. Al analizar un dato estadístico que cobraba relevancia, se descubrió que la fuente era un blog sin autoridad ni credenciales adecuadas, a pesar de que el dato había sido correctamente referido. Este tipo de malentendidos puede ser peligroso en el ámbito de la salud, donde la interpretación errónea de datos puede llevar a decisiones perjudiciales para el bienestar de los individuos.

El uso excesivo de herramientas de IA también puede afectar las habilidades de lectura crítica que son esenciales en la atención médica. La falta de cuestionamientos sobre la procedencia y el contexto de la información puede resultar en una aceptación ciega de lo que se presenta como verdad objetiva por parte de la IA. Esto plantea interrogantes sobre quién se beneficia de los mensajes transmitidos y qué perspectivas pueden estar faltando.

Tanto los individuos como las organizaciones de salud tienen la responsabilidad de promover el consumo crítico de información. Para garantizar que las personas accedan a contenido preciso y bien referenciado, es fundamental que se refuercen las literacias básicas y se demanden altos estándares de transparencia en las plataformas tecnológicas. La colaboración entre marcas de salud, educadores y reguladores es esencial para asegurar que la IA no reemplace el pensamiento crítico, sino que complemente el acceso a información de calidad.

Ya solo importa una métrica en Internet: la visibilidad de la IA

Las plataformas de inteligencia artificial generativa, como ChatGPT y las herramientas avanzadas de búsqueda de Google, están redefiniendo la manera en que los usuarios interactúan con las marcas. Con un cambio de paradigma en el marketing digital, la visibilidad de la IA se ha convertido en el primer punto de influencia, lo que significa que el contenido debe ser diseñado específicamente para ser visto y citado por estas tecnologías.

No hay clic, no hay euro

Un estudio de SparkToro reveló que casi el 60% de las búsquedas en Google terminan sin clic, ya que los consumidores obtienen las respuestas directamente en la página. Esto evidencia que las estrategias tradicionales de SEO están perdiendo efectividad y es crucial optimizar el contenido para las experiencias generadas por IA. Aquí entra en juego la optimización para motores generativos (GEO), que comparte características con SEO, pero se centra en cómo la información aparece en las respuestas generadas por la IA.

Para que el contenido sea citado por la IA, debe cumplir con los estándares de confiabilidad y autoridad definidos por el marco E-E-A-T (experiencia, especialización, autoridad y confianza). Esto implica que los textos deben estar bien estructurados, contener referencias a fuentes reputadas y responder de manera directa y concisa a las preguntas más comunes. Cuantas más fuentes reconocidas se incluyan, mejor será la percepción de la marca.

Asimismo, es importante que las marcas mantengan una voz coherente y humana en su comunicación para conectar eficazmente con las audiencias. El contenido que se adapte a estos nuevos requerimientos no solo incrementará su visibilidad, sino que también potenciará la confianza del consumidor y, en consecuencia, influirá en sus decisiones de compra.

En este contexto, las marcas deben estar atentas y adaptarse a una época donde la visibilidad en entornos de IA se convierte en un indicador clave de equidad e influencia a largo plazo en el mercado.