Antes de TikTok. Antes de Instagram. Antes de Twitter. Antes de Facebook… Sí, ahí estaba MySpace, en pleno 2003. Fue la primera red social de la historia, y también la primera en desaparecer casi de inmediato, aunque de 2005 a 2009 se convirtiera en la número 1 del mundo. Sin embargo, todo cambió a pasos agigantados, nacieron los influencers, los vídeos y todo lo que quería ser MySpace se fue al carajo… O quizá sería mejor decir que se quedó hibernando.
El retorno del rey
Nadie lo vio venir, pero MySpace, 23 años después de su inicio, vuelve por todo lo alto (bueno, más o menos) con una idea revolucionaria: captar a todos los que estamos aburridos del resto. Aunque en 2013 ya intentaron volver sin éxito, ahora creen que todo está preparado para convertirse en la alternativa. “Aún tenemos los derechos. Somos los herederos de la marca MySpace, y vamos a volver a lanzarla. Estamos esperando al momento adecuado. Y si esa vez no funciona, lo haremos de nuevo”.
Lejos de los milmillonarios, MySpace se presenta como una red social simple, que tiene algo que el resto no: simple y llana nostalgia. Al fin y al cabo, los que ya somos más mayores echamos de menos la época donde los algoritmos no nos dominaban y podíamos, simplemente, ver lo que hacían nuestros amigos. ¿El problema? Convencer a la gente de que se una a otra red social más después de tantas y tantas.
Además, a la nostalgia viejuna pura y dura, hay que sumarle el hecho de que muchos de los chavales de hoy en día, simplemente, han decidido salir de redes sociales y probar con una existencia online más sencilla. ¿Es MySpace su nuevo gran aliado? Nunca se sabe. Por probar, no pierden, literalmente, nada.
No todo fue Twitter y TikTok: hubo un mundo antes de las redes sociales modernas. Un mundo de cosas que evolucionaron, fracasaron, volvieron a cambiar y finalmente se vieron obligadas a cerrar. A lo largo y ancho del mundo hay cientos de apps que finalmente no consiguieron enganchar al público, como Tuenti, Chictopia o Fotolog, pero solo unas pocas consiguieron que las recordáramos como algo más que un simple recuerdo colectivo. ¡Vamos a echar un vistazo a las 6 que mayor bacatazo se pegaron… aunque algunas sigan en pie!
¡Acaba de cumplir 21 años y sigue en pie! MySpace, en 2003, era el sitio en el que había que estar, sobre todo si tenías un grupo de música. De hecho, de 2005 a 2009 fue la red social más grande del mundo antes de hundirse, poco a poco, tras la llegada de Facebook y Spotify. Hoy por hoy solo unos cuantos miles de personas visitan la web diariamente, y, de hecho, se ha quedado eternamente en un estado de “solo lectura” mientras sus nuevos dueños, Viant Technology, deciden qué hacer con ella exactamente. Probablemente, reconvertirla en otra cosa o, simplemente, vender los derechos para hacer una película.
5) Google+
Venga, todos lo reconocemos. A veces, incluso todavía aguanta en los carteles de algunas tiendas que quisieron dar el salto al 2.0 pero les dio pereza actualizarse. Google+ quería ser el nuevo Facebook, pero acabó convirtiéndose en un lugar que duró muy poquito en la ola y solo resucitó cuando Google pidió que se utilizara porque influiría en el SEO. NI por esas: una web marchita, aburrida y con buenas ideas que, simplemente, a nadie le apetecía utilizar.
4) Yik Yak
Se trataba de una app para que los estudiantes universitarios pudieran encontrar, en un radio de 8 kilómetros, temas de interés y hablar con gente cercana. Rápidamente tomó sesgos racistas, sexistas y no supo cómo tratar el bullying, así que cerró tan pronto como abrió. Cerró en 2017 y en 2021 volvió a abrir, pero seguramente no escucharás a nadie hablar de Yik Yak a día de hoy. Es por un motivo: después de dar muchísimos problemas de todo tipo, creyeron que, simplemente, lo más sabio era cerrar operaciones e irse con los bártulos a otra parte.
3) Friendster
Un año antes de Facebook existió Friendster, que era básicamente lo mismo… y, de hecho, acabó siendo comprado por el gigante creado por Mark Zuckerberg. En 2011, cambió su foco y pasó de ser una red social a una web de entretenimiento enfocada en los videojuegos y el entretenimiento: borraron todas las fotos y conversaciones, firmando así su sentencia de muerte. Ahora han anunciado que volverá a intentar relanzarse como el “nuevo Friendster”, pero no tiene pinta de que ese sea el secreto del éxito, la verdad, y apunta más bien a la crónica de un desastre anunciado.
2) DailyBooth
En 2009, DailyBooth nación con una idea que años después implementaría también BeReal: sacar una foto al día con un subtítulo para que la gente supiera lo que te pasaba en cada momento. Un montón de famosos entraron, pero pocos se quedaron: aunque en solo un año llegó a los tres millones de fotos, en 2012 cerró y su equipo se marchó a AirBNB. Nunca ha intentado volver, y viendo el éxito de Instagram, con razón.
1) Amen
No, no es una red social religiosa: Amen nació en 2011 con una idea francamente potente, a su manera: opinar sobre que algunas cosas son “las mejores” o “las peores” en distintas categorías, y recibir por parte de la gente “Amen” (significando que están de acuerdo contigo) o “Hell no” (obligándoles a dar una respuesta alternativa). En su momento se calificó como una de las apps más prometedoras del momento, pero en 2015 cerró sus puertas porque, probablemente, nadie entendió para qué la necesitábamos teniendo Twitter.