Nadie sabía mucho de NAZA antes de su paso por el Festival de Venecia, pero su premio, seguido de su visionado en el Festival de San Sebastián, ha llevado a un estreno repentino en un mundo que ya no teme hablar de lo de Gaza como lo que es, un genocidio. NAZA promete ser una de las protagonistas de los próximos Oscar, desde luego, pero sus responsables no quieren hacer mucho dinero con ella: solo que se sepa la verdad.
Que no nos mientan, que nos digan la verdad
Tras el aplauso de 25 minutos en Venecia, récord histórico de cualquier festival de cine, NAZA se proyectará en medio mundo, incluso en Israel. Teniendo en cuenta que es una película que desvela los planes que el país tiene con Palestina y cómo ha matado a niños conscientemente, es, cuando poco, arriesgado. Lo mejor es que después de su paso por cines, se podrá ver de manera totalmente gratuita.
Al fin y al cabo, The Guardian, el periódico, es una de las productoras de la cinta, y la pondrá en su web accesible y disponible para todo el mundo. No hay excusa para no verla, vaya. Antes, los productores tratarán de que la película también pueda verse en los territorios palestinos ocupados, completando así su objetivo: que todo el que quiera pueda saber de primera mano qué es lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza.
Aunque los Emmy se revelaron como una ceremonia totalmente carente de política, los Óscar, donde NAZA tiene todos los números para estar nominada a mejor documental, pueden liarla de verdad más allá del discurso de Javier Bardem el año pasado. Honestamente, han pasado muchos años. Ya va siendo hora.