5 películas con dinosaurios que tienes que ver si te ha encantado ‘El final de Oak Street’

Durante un tiempo se puso de moda decir que no había hombre en el mundo que no pensara, al menos una vez al día, en el imperio romano. Personalmente creo que habría que cambiar la cosa, porque, más que antiguos imperios, en lo que pensamos todos es en los dinosaurios. No es para menos: gigantescos reptiles con garras, dientes y escamas que luchaban y comían entre ellos y de los que solo quedan fósiles. ¿Honestamente? Los dinosaurios eran lo mejor.

El cine lo sabe, y por eso desde sus inicios, incluso cuando sabíamos muy poco de los bichos en cuestión, ha tratado de sorprender al público mediante luchas sin cuartel, todo tipo de razas y alucinantes efectos visuales. Y la fascinación dura hasta nuestros días, cuando El final de Oak Street se ha estrenado en cines en pleno verano tratando de quitarle público a La Odisea y Spider-man: Brand New Day. Bien intentado, aunque recuperará los gastos con suerte y poco más. Sin embargo, si te has quedado con ganas de más, te hemos preparado un maratón jurásico-cinéfilo con el que te vas a quedar bien a gusto. ¡5 películas de dinosaurios para rugir de felicidad!

Prehysteria!

No todas las películas de dinosaurios van a ser serias y terroríficas, porque los reptiles gigantes también forman parte de la cultura pop. ¿Cómo se explican, si no, cosas como Dino Rex (con Whoopi Goldberg colega de un dinosaurio) o la infame Tammy and the T-Rex? En este área entra Prehysteria!, una película sobre un niño que se encuentra cinco huevos en miniatura de los que salen sendos dinosaurios en stop-motion dispuestos a bailar, morder y liarla. Es sorprendentemente divertida y familiar. Tanto, que incluso acabó formando parte de una trilogía. ¿Recomiendo ir más allá de la primera parte? Depende de lo hondo que quieras hundirte.

Dinosaurio

Disney se gastó un auténtico dineral en el 2000 para hacer una película completamente distinta al resto de sus “clásicos Disney”. Tanto, que originalmente querían que fuera muda más allá de los gruñidos de los animales, pero en el estudio se opusieron firmemente. El resultado es un guirigay, pero tiene el honor de ser la primera película en CGI de Disney y contar con algunos de los planos más bonitos, lentos y reflexivos de la historia del estudio. No es la típica cinta que poner a tu hijo después de Cars y Toy Story, pero es una curiosidad encantadora.

En busca del valle encantado

No, por favor, deja de llorar pensando en Piecito. De verdad, deja de hacerlo, ¡era un personaje de animación! ¡No me hagas llorar a mí! Ay. Si Dinosaurio es una película cara que no recuerda nadie, En busca del valle encantado es lo contrario: una película modesta que todo el mundo tiene en su corazón. Tanto, que, ya sin Don Bluth al mando, hicieron 13 secuelas y una serie de televisión, además de planear un reboot. Por intentarlo, que no quede. En todo caso, la primera parte es cortita, adorable, brutal a su manera y con un protagonista al que da gusto querer.

El mundo perdido

No me refiero a la secuela de Steven Spielberg (que también), sino a una de las primeras grandes películas de dinosaurios de la historia: en 1925, basado en la novela de 13 años antes de Arthur Conan Doyle, tuvimos una cinta que supuso el fundamento de tantas y tantas cintas de reptiles gigantes. Claro que la animación no era tan perfecta como en las películas actuales, pero sí muchísimo más dinámica, preciosista y con cariño. No esperes planos locos y CGI fotorrealista, pero… ¿Quién lo necesita?

Parque jurásico

¡El clásico entre clásicos! ¿Quién puede resistirse a esa melodía de John Williams, esos dinosaurios corriendo y ese primer vistazo a la maravilla? Cualquier película que se hizo antes intentaba ser Parque Jurásico, y cualquier película que se hizo después, quiso copiarla. Es el sello de calidad de una absoluta obra maestra como no hay otra en el cine de acción. Gloriosa.

5 series increíbles que quizá has pasado por alto y que recuperar en verano

Ay, veranito. Sol, playa, refresco, brisa vespertina, relax… Y, por supuesto, ¡series! Al fin y al cabo, ¿qué es un verano sin ponerte al día con todo lo que ha salido en el año que te han asegurado que es imprescindible y que te ha dado toda la pereza ver cuando volvías de trabajar? Para que no te vuelva a dar la pájara, te traigo un plan infalible: las 5 series de 2026 más allá de las típicas, que quizá hayas pasado por alto y que te van a arreglar perfectamente tus tardes de piscineo estivales. O, si tienes que trabajar (como yo), te contentarán en esas noches en las que nadie puede dormir.

Smiling Friends

Pocas cosas me han dolido más últimamente en el mundo seriéfilo que la desaparición de Smiling Friends, una serie demente de unos 12 minutos por episodio que recogía todo el ritmo del YouTube Poop sin dar un respiro al espectador. Una sobreestimulación constante repleta de gags imposibles donde nunca puedes saber qué es lo que va a pasar después. Y eso, efectivamente, es lo que la hace tan buena. Nunca has visto barbaridades así, ni gags llevados al límite con tanta precisión, ni tan acertados dentro de lo espídico. Maravilla de 3 temporadas.

Los ensayos

Sí, lo reconozco: a veces me gustaría tener todas las situaciones peliagudas de mi vida bien ensayadas, con todas las variables medidas, para saber exactamente todo lo que puede pasar. Nathan Fielder es un genio, y con esta mera idea ha creado Los ensayos, una serie que empieza relativamente pequeña (pero sorprendente) y poco a poco va creciendo hasta un final, en la temporada 2, que posiblemente es el momento más increíble de la televisión de la última década y la definición perfecta de tener demasiada pasión por lo suyo. Nunca has visto nada como Los Ensayos, a medio camino entre el reality, la película de David Lynch y la autoayuda. Nathan Fielder, somos arcilla en tus manos.

Cortar por la línea de puntos / Este mundo no me hará mala persona / Por cuatro perras

Un triplete de series de Netflix que, en realidad, son tres temporadas de lo mismo, con los personajes creados por Zerocalcare. Tan pronto vas a estar carcajeándote de una referencia forzada como con el corazón destrozado por cosas que solo un millennial puede entender, como mentir a tu madre cuando te dice “Yo solo quiero que seas feliz”, la muerte de alguien cercano, la lucha contra el fascismo o descubrir que la persona perfecta en la que querías verte reflejado realmente era mala gente. Las tres series son complementarias, pero no hace falta que te lo diga: en cuanto termines Cortar por la línea de puntos vas a seguir de manera instintiva, porque son un portento.

La maldición de Widow’s Bay

Vale, puede que de esta sí hayas oído hablar, pero las series de Apple TV+ tienden a caer en el vacío, más allá de Pluribus, Separación y The Studio. Y esta merece todo lo mejor: una serie de terror mezclada con comedia en la que tan pronto tienes un episodio de demonios como un puro slasher, un episodio victoriano o una posesión tan divertida como aterradora. Una de las sorpresas más grandes de 2026, que, quitando un primer episodio algo más flojo, da en el clavo todo el rato, sorprendiendo en cada episodio y dejando al final un lore que ya lo querría Lost.

Paradise

Crecimos con 24 y Lost, así que, lógicamente, un buen cliffhanger nos lo da todo. ¿Y qué mejor cliffhanger que el del primer episodio de Paradise, una serie que dribla constantemente al espectador para que nunca sepa lo que está viendo? Lo que empieza con la investigación del asesinato del presidente de Estados Unidos acaba yéndose por un camino totalmente desconocido e intransitable en una de esas series que merecen la fama de otras más insulsas como From. ¡Ah! Si me haces caso, intenta no comerte ningún spoiler e ir de cero, porque es simplemente espectacular.