En la tercera entrega de las aventuras de Harry Potter, El Prisionero de Azkaban, nuestro grupo de héroes recibía un objeto que sería de vital importancia más adelante: El Mapa del Merodeador. En él, Harry y sus compinches podían ver al momento la posición de todo el mundo en Hogwarts, como si de un GPS mágico se tratara. Y claro, alguien en Warner vio la excusa perfecta para, por qué no, marcarse la idea de una precuela sobre el grupo que creó el mapa en cuestión. Oye, por qué no.
Harry Potter y la precuela innecesaria
Como todo fan de la saga sabe, los Merodeadores no eran otros que Remus Lupin, Peter Pettigrew, Sirius Black y James Potter. Y, por supuesto, alguien pensó que podía haber una serie en sus historias, contando la historia de Hogwarts unos años antes de las aventuras de Harry, Hermione y Ron. De hecho, se llegó a organizar una sala de guionistas y se escribieron hasta tres episodios. Pero entonces… ¿Por qué se borró de la existencia?
Bueno, pues porque David Zaslav, jerifalte de Warner, decidió que no quería precuelas, spin-offs ni nada parecido: iban a hacer un reboot. Contar lo mismo que ya ha funcionado en el cine, y punto. El problema fue que se olvidaron de contárselo a los guionistas, que ya estaban empezando el proceso de casting y pre-producción cuando se enteraron de que habían chapado la serie por completo.
De hecho, muchos de ellos se enteraron por la prensa, cuando supieron en 2023 que HBO seguía adelante con el reboot. Probablemente nunca volveremos a saber nada de Merodeadores (que así se llamaba). Visto lo visto, con la fusión con Paramount y la polémica constante contra JK Rowling, bastante tendremos si la serie llega a las 7 temporadas prometidas en lugar de acabar sus días con un Avada Kevadra.