El lanzamiento de Terminator 2D: No Fate ha reavivado la nostalgia por los videojuegos de los años noventa, especialmente para aquellos que crecieron con títulos de MS-DOS y Amiga, como los de la compañía Ocean, conocidos por su calidad variable. La obra de Bitmap Bureau se destaca por su excepcional pixel art y animaciones detalladas, que crean una experiencia visual impresionante, aunque su jugabilidad deja algunas carencias.
Una adaptación perfecta de Terminator 2
Aunque Terminator 2D: No Fate se presenta como un juego arcade que mezcla varios subgéneros, muchos niveles resultan repetitivos y carecen de la intensidad que los jugadores noventeros podrían esperar. El mismo tiene una duración aproximada de una hora, y se recomienda jugarlo en dificultad alta para un mayor disfrute. A pesar de que el juego ofrece diferentes líneas de tiempo y decisiones que alteran los niveles, su corta duración puede decepcionar a quienes buscan un desafío más robusto.
Curiosamente, el T-800, emblemático de la franquicia, tiene un protagonismo limitado, mientras que personajes como Sarah Connor llevan el peso de la narración. Esto ha sorprendido a algunos jugadores que esperaban más acción directa con el famoso cyborg. Sin embargo, la adición de escenarios alternativos y decisiones que modifican el desarrollo del juego contribuyen a su rejugabilidad, haciendo que valga la pena explorar diferentes rutas.
En resumen, Terminator 2D: No Fate apela a la nostalgia de manera efectiva, pero su falta de profundidad en la jugabilidad y su enfoque en momentos repetitivos pueden dejar con ganas a algunos jugadores. Quién sabe, tal vez este nuevo título sea el que muchos fans de la franquicia de Terminator soñaron tener en su infancia.