En el mundo de los videojuegos todo es posible. A veces no lo parece, porque acabamos jugando a los tres mismos videojuegos durante una década en bucle, pero en realidad existen posibilidades infinitas. Ideas fascinantes. Conceptos que no podríamos ni soñar en circunstancias normales. No suele ocurrir entre los AAA, salvo que hablemos de Hideo Kojima, pero esos juegos existen. Y suelen ser indies.
Por ejemplo, miremos al inaudito éxito de Balatro. O al inesperado éxito de Vampire Survivors. Y ahora su estudio desarrollador, Poncle, ha decidido lanzarse a publicar los juegos de otros, ayudándoles en el desarrollo. Algo que les ha llevado ya a estrenar su primer juego. Una auténtica barbaridad que te anima a destrozar el teclado de tu ordenador.
Un juego donde tu mejor arma es el manotazo sobre el teclado
Berserk or die! es un juego de Nao Games donde encarnamos a lo que parece un legionario romano. Teniendo que sobrevivir a oleadas de enemigos que vienen de izquierda y derecha, tendremos que acabar con ellas intentando mantener nuestro combo la mayor cantidad de tiempo posible, lo más alto posible. Todo ello con un ciclo de día y noche, donde por la noche podremos adquirir mejoras de un mercader que será nuestro único aliado, y donde cada día tendremos amenazas cada vez más brutales.
Hasta aquí suena como un juego de acción normal. ¿Dónde esta la parte de destrozar tu teclado a puñetazos? En que literalmente, para pelear, tienes que golpear cuantas más teclas de tu teclado al mismo tiempo mejor.
Esto tiene truco. La mitad de las teclas del lado derecho del teclado sirven para atacar a la derecha y lo mismo con la mitad de las teclas del lado izquierdo con la izquierda. Las dos filas del centro sirven para bloquear. El ratón sirve para hacer un especial cuando hemos llenado una barra con los suficientes ataques. La cuestión es que, cuantas más teclas pulsemos al mismo tiempo, más poderoso será el ataque que haga nuestro personaje, premiándonos golpear de forma rabiosa al teclado.
Mucho más sutil de lo que parece en primera instancia
Esto lleva a que el primer par de horas jugando a Berserk or Die! sean pura acción macaca. Golpear con violencia el teclado, temiendo por la integridad de nuestros periféricos. Hasta que nos damos cuenta que cuantas más teclas golpeamos, más le cuesta ejecutar los ataques. Lo que significa que el juego busca también sutilidad por nuestra parte: a veces conviene un golpe débil, pero rápido, de una sola tecla, en vez de buscar siempre el ataque más potente que podamos ejecutar.
Según vamos avanzando, el juego se vuelve más profundo. Más interesante. Saber cuándo golpear muchas teclas, cuando solo unas pocas, se vuelve imprescindible. Incluso por el desgaste físico. Haciendo que haya una correlación entre el jugador y el personaje que se siente muy apropiada.
Por supuesto, para quienes quieran optimizar su juego, pueden jugar con mando. Ahí es mucho más fácil calibrar exactamente la fuerza del golpe que queramos dar. Aunque eso también le quita parte de la gracia. Ese desgaste físico, no controlar exactamente la fuerza y tener que estar dependiendo siempre de cierta intuición es parte de la gracia de Berserk or Die!
Habiendo salido a un precio de 3.99€, es evidente que buscan la estrategia de Vampire Survivors. Sacar un juego a un precio muy competitivo al que apetezca volver una y otra vez y que genere dinero por el boca oreja. Y es difícil no ver porqué puede funcionar. Es un juego frenético, sorprendentemente técnico para lo brutal —de la forma más física y literal posible— que es su premisa y cuyo departamento artístico y su música ayuda a estar siempre enfocado en la pantalla. Eso sumado a una jugabilidad que hace del «una más y lo dejo» su premisa, es difícil imaginar que este juego no sea un éxito. Incluso si se cobrará algún que otro teclado por el camino.

