Ni la historia ni los personajes le atraían demasiado, y prefirió dedicarse a uno de sus sueños: crear a un cocinero llamado Naruto.
Este año se cumplirá una década del fin de ‘Naruto’, aunque los fans del personaje de Masashi Kishimoto siguen viéndole aparecer en ‘Boruto’. Seguro que recuerdas los famosos “no jutsu”, su poder de convertirse en zorro, las peleas ninja y la rivalidad con Sasuke, que estuvo a punto de… no existir. Y es que en el concepto original de Masashi Kishimoto no había ni enemigos, ni ninjas, ni poderes mágicos. Naruto era un simple cocinero. ¡Cebolla no jutsu!
Así es: Masashi Kishimoto desechó, en su momento, crear un manga completo a partir de su one-shot ‘Karakuri’. Ni la historia ni los personajes le atraían demasiado, y prefirió dedicarse a uno de sus sueños: crear a un cocinero llamado Naruto. Nunca terminó de funcionar, así que pensó en que la serie fuera sobre un niño que se convierte en zorro. ‘Naruto’, en su prototipo, funcionó muy bien con los fans después de publicarse, pero el mangaka estaba claramente descontento.
Por eso decidió reescribirlo todo y convertirla en una historia sobre ninjas. Poco a poco, la cosa empezó a tener sentido: se trataba de la historia de un ninja pre-adolescente y sus amigos en la Villa de la Hoja. Un shonen clásico en el que se irían enfrentando a diferentes enemigos. ¿O no? Bueno, Kosuke Yahagi, su editor, después de leer las páginas de prueba, le pidió que introdujera a un rival para el protagonista.
Dicho y hecho: Kishimoto volvió a coger ese manga inicial que prometió no volver a tocar, ‘Karakuri’, y copió el atuendo para crear a Sasuke Uchicha, un personaje que nació de ‘Sasuke’, el manga de Sanpei Shirato, y del ninja ficticio Sarutobi Sasuke. Tras muchos dimes y diretes, la idea final fue presentar al villano después de los dos primeros episodios del manga, utilizando aquellos exclusivamente para Naruto.
Al final, el autor prefirió que Sasuke fuera un protagonista en vez de un secundario para que creciera al mismo tiempo que Naruto, y el resto es historia. El yin y el yang. Enemigos naturales. Amigos hasta la muerte. Eso sí: ¡Siempre tendremos esa espinita de verle convertido en chef al estilo de Sanji de ‘One Piece’!
A diferencia de Son Goku y otros héroes de shonen, Luffy, el protagonista de ‘One Piece’, no debería acabar con la vida de nadie. Eso sí: eso no significa que lo haga todo por la paz y la armonía.
Todos conocemos la norma de “no matar” que tienen superhéroes como Batman o Spiderman (aunque, francamente, resulta difícil creer que los enemigos vayan a recuperarse de algunas salvajadas que han hecho en los cómics). Eiichiro Oda también decidió que, a diferencia de Son Goku y otros héroes de shonen, Luffy, el protagonista de ‘One Piece’, no debería acabar con la vida de nadie. Eso sí: eso no significa que lo haga todo por la paz y la armonía.
Desde su primer gran enfrentamiento contra Arlong, al que rompió los dientes y mandó por los aires, Luffy ha dejado vivos a todos aquellos con los que se ha enfrentado. Pero no es por un motivo heroico, al estilo de “Nos volveremos a enfrentar”, sino más bien una muesca en su camino hasta convertirse en el Rey de los Piratas.
Fue el propio autor, Oda, el que lo explicó: “En su era, los hombres viven por sus creencias y arriesgan su vida para defenderlas. Luffy rompe las creencias de sus enemigos al vencerles. Para ellos, sufrir la derrota y sentir que destruyen aquello en lo que creen es tan malo como la muerte. Matar sus cuerpos no importa. Creo que, como piratas, Luffy y sus enemigos se preocupan más de la victoria y la derrota de lo que se preocupan por sus propias vidas”.
¿Es posible que Luffy consiga el One Piece sin matar a nadie por el camino? De momento todos sus enemigos, incluyendo el Capitán Morgan, están vivos en algún lugar del mapa… Y aunque ha prometido que estamos entrando en la saga final, no sería nada extraño que aún tuviéramos unos cuantos episodios especiales contándonos qué pasó después de la humillación. ¿Alguien cree de verdad que el manga va a terminar en los próximos dos años?
Bulma robando junto a Nami, Krilin charlando con Chopper, Sanji y el Duende Tortuga fantaseando con chicas, Trunks, Usopp, Vegeta y Nico Robin formando una banda, Piccolo y Zoro perdiéndose y, por supuesto, Luffy y Son Goku.
Puede que, hace años, hubiera pequeñas peleas entre fans por saber cómo sería un encuentro entre Goku de ‘Dragon Ball’ y Luffy de ‘One Piece’. Por suerte, se han visto tantas veces a lo largo de los años que son prácticamente colegas. No importa que no tenga mucho sentido: son shonens de lucha al fin y al cabo, ¿no? Pues si nos creemos que haya un dragón que sale a conceder deseos al juntar siete bolas, nos creemos que los Sombrero de Paja puedan conocer a los Saiyajín.
El primer crossover entre ambas series fue en formato videojuego: en 2005 apareció en Japón ‘Jump Super Stars’, un juego de lucha de Nintendo DS que enfrentaba a todos los personajes de la revista Shonen Jump, desde Goku y Luffy hasta Naruto, Arale o los protagonistas de ‘Slam Dunk’. Es un buen inicio, pero no es lo que buscamos.
Justo un año después, el 25 de diciembre de 2006, Akira Toriyama y Eiichiro Oda publicaron ‘Cross Epoch’, un manga de un solo episodio que, tras convertir a Mr. Satán en rey, arrejuntaba a los personajes de ambos universos para interactuar un rato: Bulma robando junto a Nami, Krilin charlando con Chopper, Sanji y el Duende Tortuga fantaseando con chicas, Trunks, Usopp, Vegeta y Nico Robin formando una banda, Piccolo y Zoro perdiéndose y, por supuesto, Luffy y Son Goku.
Y aquí es donde descubrimos algo clave sobre Luffy: cuando cae por un barranco, el protagonista de ‘Dragon Ball’ le ayuda mandándole su Nube Kinto, en la que, recordemos, solo se puede subir la gente con corazón puro. El líder de ‘One Piece’ parece tenerlo porque aguanta sin ningún problema, y aprovecha para lanzar un ataque doble contra una banda criminal formada por Buggy y Pilaf: un Kamehameha mezclado con un Gomu Gomu No Bazooka. Como imaginaréis, la cosa no acaba bien para los malvados.
El episodio no deja de ser una tontería que ocurre en otra línea alternativa, pero en 2013 volvieron a juntarse de forma más oficial, esta vez en el anime y metiendo en el mismo saco a ‘Toriko’: ‘¡Supercolaboración especial!’ estuvo formado por un episodio de ‘One Piece’ y otro de, claro, ‘Toriko’ durante una carrera que culmina en una pelea contra un tal Akami que cae derrotado contra la fuerza combinada de los tres héroes. ¿Qué esperabas de un crossover promocional?
No te preocupes: ha llegado el momento de solucionarlo, sin gastar un duro y sin tener ningún tipo de problema ético posterior. Prometido.
Seguro que llevas años escuchando alabanzas de ‘One Piece’ aquí y allí. Que si es una serie imprescindible, que si no te la puedes perder, que si el anime, que si el Gear 5, que si Zoro, que si… Y tú sigues sin saber nada más aparte de que Luffy se estira muchísimo y hay un payaso malo. No te preocupes: ha llegado el momento de solucionarlo, sin gastar un duro y sin tener ningún tipo de problema ético posterior. Prometido.
Todo lo que adapta -muy libremente- la serie de Netflix ahora ya está disponible para que lo disfrutes aquí mismo. En total, 12 tomos que cuentan desde el primer encuentro de Luffy con Koby hasta la lucha contra Arlong. Y son cucos, porque si los primeros tomos no te enganchan con sus aventurillas, la dramática desventura con Nami acabará por hacerte picar con el siguiente. Y aquí empieza la verdadera travesía del héroe: leerse los más de cien tomos que ya se han publicado.
Y no penséis que este es uno de esos casos donde está disponible pero exclusivamente en inglés: puedes leer ‘One Piece’ en castellano. Si te apetece aprender idiomas tienes desde el inglés hasta el polaco disponible: oye, ¿quién dijo que ‘One Piece’ no podía servir para aprender idiomas aparte de “nakama” y “mugiwara”?
Por supuesto, si quieres comprar el resto de la saga, que ahora está saliendo en España en unas ediciones 3 en 1 económicas (que no manejables, ojo), la propia página te lleva a un lugar de compra en el que seguir la aventura de la banda pirata que ha conquistado el corazón de los otakus y se ha convertido en el nuevo título de culto de manera casi inesperada. Eso sí, ten cuidado: el problema de ‘One Piece’ es que no vas a poder leer solo un poquito y dejarlo. Avisado quedas.
Hay quien ha pagado 1.300 dólares del ala en eBay por una revista en perfecto estado. Y de regalo, el número 0 de Shonen Jump, en el que se incluía el primer capítulo en inglés. No son los únicos números locos de ‘One Piece’.
Por si no te has enterado, ‘One Piece’ es la serie de moda. No hay ninguna duda al respecto: el éxito del live action, el trending topic que supuso la aparición del Gear 5 en el anime y las ventas estrafalariamente gigantescas del manga nos dan una idea de que Luffy y los suyos puede que no consigan el tesoro final, pero ya dominan el mundo. Para tanto es la cosa, que los coleccionistas empiezan a inflar los precios de forma artificial. En este artículo vais a leer cifras estratosféricas, pero no olvidéis nunca que el número uno del manga cuesta 1’95 euros en cualquier tienda.
En julio de 1997 la Shonen Jump lanzó su número 34 del año. Nada especial, la continuación de varios mangas míticos como ‘Rurouni Kenshin’, ‘I”s’, ‘Yu-Gi-Oh’ o ‘Capitán Tsubasa’ (nuestro ‘Oliver y Benji’). Y entre estos el primer episodio de una serie destinada a convertirse en la salvación de la industria: ‘One Piece’, de Eiichiro Oda.
Como probablemente sepáis. los mangas primero se van lanzando en revistas (semanales, quincenales o mensuales) y después se recopilan en los tomos que llegan a nuestro país, a veces con algunas viñetas retocadas que, debido a las prisas, no llegan bien del todo a la revista. Y ‘One Piece’ no era una excusa. La revista vendió todo lo que solía vender: un poco menos de cuatro millones semanales. Y, como siempre, los que se la compraron la dejaron olvidada en cualquier rincón porque coleccionar esos tochos es imposible. El tiempo pasó.
Y llegamos a 2023, el momento en el que, de repente, la Shonen Jump donde Luffy empezó sus aventuras es un fetiche. Tanto, que hay quien ha pagado 1.300 dólares del ala en eBay por una revista en perfecto estado. Y de regalo, el número 0 de Shonen Jump, en el que se incluía el primer capítulo en inglés. No son los únicos números locos de ‘One Piece’.
La gente en Estados Unidos tiene mucho dinero y no sabe cómo gastarlo. Es la única explicación posible a que la primera edición en inglés del manga, en formato tomo, se haya vendido por 199,99 dólares, una cantidad rematadamente absurda. Todo apunta a que el precio crecerá, como pasa con las cartas Pokémon, y en unos años veremos números uno del manga a miles de dólares. Por si acaso, aférrate al tuyo. No vaya a ser que tengas el auténtico One Piece entre las manos.
¿Y si os contamos que todo lo que sabéis sobre Sanji podría ser distinto… empezando por su mismísimo nombre?
¿Qué sería de ‘One Piece’ sin Sanji, el cocinero del Baratie que sacia el hambre voraz de Luffy, Zoro y compañía? Fue el quinto miembro en unirse a la tripulación, sueña con encontrar el All Blue y si recibes una patada suya es posible que no vivas para contarlo. Pero, ¿y si os contamos que todo lo que sabéis sobre Sanji podría ser distinto… empezando por su mismísimo nombre?
El 21 de septiembre de 1999, cuando ‘One Piece’ llevaba ya dos años de éxito, se estrenó ‘Naruto’ en la Shonen Jump. El manga de Masashi Kishimoto fue un éxito inmediato y durante sus 15 años de publicación tuvo una lucha fraternal con la obra de Eiichiro Oda como la más querida por los lectores. Lo que no sabíamos es que sin los ninjas de la Villa de la Hoja nunca habríamos tenido a Sanji.
Y es que al diseñarlo, Oda pretendía que fuera como el Señor Rosa de ‘Reservoir dogs’: un pistolero moreno que respondía al nombre de, efectivamente, Naruto. Curiosamente, Sanji apareció un año antes que la serie de Kishimoto, pero al mangaka ya le habían informado de que iba a empezar próximamente y que sería de largo recorrido, así que decidió ser caballeroso.
Sanji fue uno de los personajes que más cambiaron al pasarlo al anime… o al menos a la versión que 4Kids emitió en Estados Unidos y en la que censuró el cigarro que siempre tiene en la boca y lo cambió por un Chupa-Chups. A Eiichiro Oda le hizo tanta gracia que años después, cuando Sanji tuvo un clon, le hizo lamer una piruleta para diferenciarles.
Queda muy poco para ver cómo se comporta Sanji en acción real en la serie de Netflix, interpretado por Taz Skylar, pero no podemos aguantarnos las ganas. ¿Habrá alguna referencia a su origen como Naruto? Quién sabe.
El problema es que hablando con sus editores de Shueisha ha afirmado que no le importaría lo más mínimo colgar los lápices de una vez y centrarse, simplemente, en contar su historia y que otro la dibujara.
‘Chainsaw Man’ es, innegablemente, uno de los mangas más famosos de los últimos tiempos. Aunque desde fuera parece una majarada japonesa, lo cierto es que en cuanto empiezas a leerlo entras en el mundo que su autor, Tatsuki Fujimoto, ofrece y que tiene personalidades complejas, situaciones extremas, diversión sin complejos y la sensación de que esto no es simplemente otro manga más. El problema es que ya se ha cansado.
‘Chainsaw man’ duró solo dos años tras los que Fujimoto se pudo tomar un merecido descanso (la vida de los mangakas es terrorífica y se basa en trabajar y dormir), pero ahora ha empezado con la segunda parte de las desventuras de Denji y compañía. El problema es que hablando con sus editores de Shueisha ha afirmado que no le importaría lo más mínimo colgar los lápices de una vez y centrarse, simplemente, en contar su historia y que otro la dibujara.
Pone como ejemplo al autor de ‘Oshi no ko’, Aka Akasaka (un nombre increíble, por cierto) que después de conseguir el éxito como mangaka con su anterior obra se ha retirado del dibujo y solo se dedica a ser guionista. “Creo que es más divertido así”, comenta. Aunque no se ha planteado a quién dárselo ni cómo hacerlo, lo cierto es que apenas usa ayudantes porque cuestan un dineral que tiene que pagar él, como mostró en su manga ‘Look Back’.
Al final, Fujimoto tiene que entregar 20 páginas todos los martes para continuar con ‘Chainsaw Man’, lo que significa unas tres al día. Guion, dibujo, entintado y tramas: puede parecer fácil desde fuera si nunca has dibujado, pero no lo es. Es un trabajo estresante y que causa un gran número de problemas mentales y físicos, así que si el cuerpo le pide irse, la gran mayoría de fans está de acuerdo.
No será el primer ni el último manga que tiene autores distintos para guion y dibujo (‘Bakuman’, ‘Death note’) y no hay nada de lo que avergonzarse. De hecho, hay un montón de mangakas principiantes que copian su estilo y podrían encargarse perfectamente de entregar las páginas cada semana mientras él se dedica a, bueno, vivir su vida un poco mejor. Que no es poca cosa.
¿Quieres iniciarte en la afición? Te hemos seleccionado diez mangas perfectos para empezar. Lo malo es que nunca querrás dejarlo.
Hay quien dice que el primer manga se debe buscar en los pergaminos del siglo XII, pero lo cierto es que normalmente está acordado que el primer cómic japonés entendido como tal tiene su origen hace doscientos años, con la publicación de ‘Hokusai manga’, de Hokusai (el autor de la famosa ola de Kanagawa). Se trataba de dibujos inconexos que no tenían narrativa, pero sentó la importancia que en el país nipón se le iba a dar a la iconografía visual.
Desde entonces hasta ahora se han publicado millones de mangas y el público otaku está en estado de ebullición constante: hay unas 150 revistas semanales o mensuales repletas de diferentes series, que después se recopilan en tomos, de los que los más importantes nos suelen llegar a Europa. Podemos hablar todo lo que queramos de Marvel, DC y el cómic independiente, pero lo que realmente leen los chavales está aquí, entre personas con brazos estirados, amores de instituto y personas convertidas en motosierras. ¿Quieres iniciarte en la afición? Te hemos seleccionado diez mangas perfectos para empezar. Lo malo es que nunca querrás dejarlo.
Desde su inicio en 1997 hasta ahora, ‘One piece’ se ha convertido en algo más que el manga shonen (para chicos) de moda: es pura cultura pop y una de las aventuras más grandes de la historia de la ficción. Lo que empezó siendo algo muy simple se ha liado con cientos de personajes cuyas vidas, carreras y peleas están entrecruzadas y nunca sabes cuándo van a cobrar importancia de nuevo. Comedia, dramón, peleas y muchísimo corazón en el manga que, si no te da pereza, tienes que leer. En España está publicado en dos ediciones diferentes: una tomo a tomo y otra, que acaba de empezar, que junta tres en uno. Tan difícil de leer como fácil de coleccionar.
Monster (Naoki Urasawa)
Tomos: 9
La obra de Naoki Urasawa se cuenta por obras maestras más que por mangas: ’20th century boys’, ‘Pluto’, ‘Asadora!’ y, por supuesto, ‘Monster’, el primero que llegó a España y posiblemente el más recordado. Una historia repleta de pliegues, giros inesperados y un dibujo exquisito que te sorprenderá. Además, por si te cuesta leer cosas ambientadas en Japón, que sepas que la práctica totalidad de sus 162 episodios tiene lugar en Alemania y la República Checa. Una absoluta maravilla. ¡Ah! Puedes encontrarlo en tomos kanzenban (por entendernos: gordos) publicado por Planeta.
Adolf (Osamu Tezuka)
Tomos: 1, 2 ó 5
Osamu Tezuka es considerado el “dios del manga” y no es un apelativo puesto por casualidad. Es prácticamente imposible que leas todo lo que escribió y dibujó en vida, pero hay un manga en particular que deberías visitar como una crónica fabulosa del nazismo: ‘Adolf’ se publicó en la etapa de madurez del mangaka, en 1982, y cuenta la historia de tres Adolf diferentes que tendrán vidas paralelas. Incluyendo, claro, Hitler. Una auténtica perla que puedes encontrar en formato de tomo completo, en dos tomos grandes o cinco más transportables. Tú eliges, pero léelo como sea.
Maison Ikkoku (Rumiko Takahashi)
Tomos: 10
Es difícil escoger algo de Rumiko Takahashi, la autora de obras como ‘Ranma 1/2’, ‘Inu Yasha’ o ‘Lamu’, pero nos quedamos con uno de sus primeros títulos, un manga de romance adulto con mucha comedia loca que te hará enamorarte de cada uno de los personajes de esa casa de locos, pero especialmente de Kyôko y Godai, que vivirán encuentros, desencuentros, amores y desamores continuos hasta, probablemente, el final más satisfactorio de una autora a la que le cuesta terminar sus historias. Justo ahora acaba de empezar a republicarse en diez tomos grandes, pero si eres muy mayor es posible que recuerdes su primera edición como ‘Juliette je t’aime’.
Video Girl Ai (Masakazu Katsura)
Tomos: 9 ó 15
Puede que sea porque es el primer manga que leí jamás, pero siempre he encontrado en ‘Video Girl Ai’ una pureza que no veo en otros shonen románticos. Sí, exagera los atributos sexuales de sus protagonistas. Sí, se alarga un poquito. Pero es tan dramático, tan adolescente, tan desesperadamente romántico, tan picante y tan divertido que solo queda leerlo para darse cuenta de lo que era el manga en los años 90 resumido en una obra. Si te gusta, conjunta con otra obra mítica de Katsura, ‘I”s’. Puedes encontrarlo en una serie de 15 tomitos que salieron hace muchísimo tiempo e incluían su secuela ‘Video Girl Len’ o en una reedición en 9 tomos que comenzará en breves de manos de Planeta.
Buenas noches, Punpún (Inio Asano)
Tomos: 13
Inio Asano es una de las voces adultas del manga más interesantes. Suyos son ‘Solanin’ o ‘Dead Dead Demons Dededede Destruction’: es especialista en, bajo una capa de dulzura e inocencia, romperte el corazón en mil pedazos. Y en ningún sitio como en Punpún, la serie sobre un personaje disfuncional que va creciendo desde la infancia hasta los veinte años: el manga empieza siendo el perfil de un personaje extraño en un mundo que no entiende y acaba adentrándose en la filosofía y el nihilismo en una recta final inolvidable y emocionalmente catastrófica. Una maravilla.
Uzumaki (Junji Ito)
Tomos: 1
Al hablar de autores influyentes en el terror contemporáneo, sí o sí, Junji Ito tiene que aparecer. Sus imágenes enrevesadas, historias lánguidas, personajes raídos y blanco y negro demoledor hacen de historias como ‘Uzumaki’ auténticas ventanas a las pesadillas. En un solo tomo (o 6 si tenéis la antigua edición) podréis ver a un pueblo obsesionándose poco a poco con las espirales hasta que, de pronto, son lo único que importa en su vida…. Y entrarás en un estado de locura del que no hay retorno. Si os gusta, no os perdáis el resto de su obra, publicada extensamente a lo largo de los años (pero especialmente la estupenda ‘Tomie’. De nada).
El almanaque de mi padre (Jiro Taniguchi)
Tomos: 1
Y el contrapunto exacto de Ito es Jiro Taniguchi, un autor centrado en la tranquilidad, los paisajes, los paseos y la melancolía que alcanzó su obra maestra en ‘El almanaque de mi padre’, una vuelta de tuerca a la nostalgia que refleja la transformación de Japón representada en una familia, y en particular un padre, que, como todas las personas, está lleno de aristas y es mucho más complejo de lo que parece. Si queréis indagar en su obra, ‘El caminante’ y ‘Barrio lejano’ os colmarán de alegría y, al mismo tiempo, tristeza. Es la magia de Taniguchi.
Mi experiencia lesbiana con la soledad (Kabi Nagata)
Tomos: 1
Kabi Nagata es una mangaka con problemas mentales que ha plasmado su vida a lo largo de distintos mangas, del que el más famoso es este, en el que cuenta cómo venció su timidez para contratar una prostituta lesbiana… Y el error que supuso. Nagata es directa, honesta, divertida y aunque cae en el autoodio más veces de las que, como lectores, nos gustaría leer, es más que comprensible viendo la vida que nos cuenta. Como probablemente después de leer el tomo editado por Fandogamia queráis más, también tenéis ‘Diario de intercambio (conmigo misma)’, ‘Acabé echa un trapo huyendo de la realidad’ y ‘Kabi Nagata, guerrera errante’. No llegan nunca a la refrescante novedad de este tomo pero son estupendos igualmente.
Yotsuba! (Kiyohiko Azuma)
Tomos: 15 (y contando)
Yotsuba es una niña que descubre el mundo. Ese es el manga. No tiene más, ni falta que hace. Es la cosa más bonita y cuqui que vais a leer en vuestra vida gracias a unos personajes amables y bien definidos, un dibujo gracioso y adorable, la perfecta comprensión de la mente infantil por parte de Azuma y el absoluto amor que es su protagonista. No hay otra opción que acabar encantados con ella. A diferencia de muchas otras series, cada capítulo del manga es mensual, lo que impide que salgan tomos a toda velocidad. Mejor: es la oportunidad para tomarse con tranquilidad la vida. Igual que Yotsuba.