¿Quieres volver al formato físico? Hay quien propone cambiar los DVD por… Pendrives

En un panorama donde el streaming predominante parece relegar los formatos físicos al olvido, la startup Video StoreAge ha propuesto una alternativa innovadora para los amantes del cine independiente: el uso de pendrives en lugar de DVDs o Blu-rays para la distribución de películas. Fundada por Ash Cook, exprogramador del Festival de Cine Independiente de Sundance, la iniciativa busca restaurar una sensación de propiedad sobre el contenido en un contexto donde las licencias temporales y los catálogos cambiantes son la norma.

DVDs, pero no

La propuesta de Video StoreAge se apoya en la creciente nostalgia de los aficionados al cine que anhelan poseer copias físicas de sus producciones favoritas. A diferencia de las ediciones digitales que pueden desaparecer de plataformas sin previo aviso, como fue el caso de la saga Star Trek en Netflix, los pendrives permiten almacenar y acceder a contenido sin la dependencia de Internet. Este método ofrece una experiencia más estable, eliminando los problemas de conexión que afectan al streaming.

Además, los pendrives cuentan con la capacidad de almacenar más información que los discos ópticos tradicionales, lo que no solo facilita la visualización del metraje en alta definición, sino que también brinda la posibilidad de incluir material extra. Cook describe estos dispositivos como los DVD de la Era Moderna, sugiriendo un retorno a lanzamientos cinematográficos más cuidados y con identidad propia.

No obstante, a pesar de las ventajas, el enfoque enfrenta desafíos significativos. La producción de pendrives es más costosa que la fabricación en masa de DVDs o Blu-rays, y la comodidad del streaming sigue siendo un factor determinante para los consumidores. Aunque los entusiastas del cine valoran la posesión de una copia física, el atractivo visual de un pendrive en una estantería no se compara con el encanto de un disco tradicional.

Por el momento, esta iniciativa se centra en cine independiente, alineándose con la experiencia previa de Cook en Sundance, y representa un paso hacia la evolución de la forma en que consumimos y apreciamos el cine en la actualidad.