En un panorama donde el streaming predominante parece relegar los formatos físicos al olvido, la startup Video StoreAge ha propuesto una alternativa innovadora para los amantes del cine independiente: el uso de pendrives en lugar de DVDs o Blu-rays para la distribución de películas. Fundada por Ash Cook, exprogramador del Festival de Cine Independiente de Sundance, la iniciativa busca restaurar una sensación de propiedad sobre el contenido en un contexto donde las licencias temporales y los catálogos cambiantes son la norma.
DVDs, pero no
La propuesta de Video StoreAge se apoya en la creciente nostalgia de los aficionados al cine que anhelan poseer copias físicas de sus producciones favoritas. A diferencia de las ediciones digitales que pueden desaparecer de plataformas sin previo aviso, como fue el caso de la saga Star Trek en Netflix, los pendrives permiten almacenar y acceder a contenido sin la dependencia de Internet. Este método ofrece una experiencia más estable, eliminando los problemas de conexión que afectan al streaming.
Además, los pendrives cuentan con la capacidad de almacenar más información que los discos ópticos tradicionales, lo que no solo facilita la visualización del metraje en alta definición, sino que también brinda la posibilidad de incluir material extra. Cook describe estos dispositivos como los DVD de la Era Moderna, sugiriendo un retorno a lanzamientos cinematográficos más cuidados y con identidad propia.
No obstante, a pesar de las ventajas, el enfoque enfrenta desafíos significativos. La producción de pendrives es más costosa que la fabricación en masa de DVDs o Blu-rays, y la comodidad del streaming sigue siendo un factor determinante para los consumidores. Aunque los entusiastas del cine valoran la posesión de una copia física, el atractivo visual de un pendrive en una estantería no se compara con el encanto de un disco tradicional.
Por el momento, esta iniciativa se centra en cine independiente, alineándose con la experiencia previa de Cook en Sundance, y representa un paso hacia la evolución de la forma en que consumimos y apreciamos el cine en la actualidad.
El mundo de la televisión ha tenido un regreso inesperado, ya que los ocho episodios inéditos de Joey, el spin-off de la icónica serie Friends, finalmente están disponibles para el público. Originalmente, Joey debutó en NBC el 9 de septiembre de 2004, capturando la atención de 18.5 millones de espectadores, quienes estaban ansiosos por seguir las aventuras del carismático personaje interpretado por Matt LeBlanc. Sin embargo, el entusiasmo se desvaneció rápidamente; en un año, la serie perdió 11 millones de espectadores y fue cancelada, dejando en el aire ocho episodios que quedarían ocultos durante casi dos décadas.
Una serie con un destino funesto
Estos episodios, que nunca fueron emitidos en streaming, DVD o en otro horario en EE. UU., han encontrado su camino de regreso gracias al canal oficial de Friends en YouTube, que comenzó a subirlos recientemente. A pesar de que los episodios han alcanzado solo unas 100,000 visualizaciones, lo que sugiere un interés modesto, su disponibilidad representa una oportunidad para los fans de cerrar un capítulo que había quedado abierto desde 2006.
En España, los episodios se emitieron en canales como Cuatro y Neox, pero su tratamiento ha sido desigual en comparación con la serie madre. Actualmente, los únicos accesibles son aquellos que están en YouTube. Aunque algunos consideran que estos episodios no son tan malos y ofrecen un final feliz para los personajes, no están concebidos como un cierre definitivo de la serie.
Aunque Joey no revolucionó el panorama televisivo y su estatus ha sido objeto de críticas a lo largo de los años, la llegada de estos episodios inéditos aporta un matiz interesante sobre el fenómeno Friends y su posterior caída. Como indicaron algunos críticos, el spin-off estuvo “condenado desde el principio”, y su reintroducción al público podría ser tanto una curiosidad como una reflexión sobre lo que la serie original significó para generaciones de espectadores.
La franquicia de Star Wars se prepara para un evento monumental en 2027, cuando se celebre el 50º aniversario del estreno de Star Wars, conocido en su lanzamiento original simplemente como Star Wars, sin el subtítulo A New Hope. Este aniversario trae consigo la noticia de que se están efectuando versiones restauradas en 4K de la trilogía original, las cuales se espera que lleguen a los cines en formato IMAX.
Las versiones restauradas de las películas originales en 4K por fin
De acuerdo con información previamente anunciada en StarWars.com y rumores que han circulado, estas versiones restauradas parecen incluir las proyecciones originales de las películas lanzadas en 1977. Esto es un punto de gran interés para muchos fans, ya que han expresado su deseo de ver la trilogía en la forma en que fue concebida inicialmente, a diferencia de las conocidas ediciones especiales que fueron lanzadas en 1997 y 2004, las cuales incluyeron alteraciones notables y efectos actualizados.
Las ediciones especiales de Star Wars han sido objeto de controversia, particularmente la de 1997, que introdujo cambios significativos, como la famosa escena en la que Han Solo se encuentra con Jabba the Hutt, alterada con efectos CGI rudimentarios de la época. Esto, junto con la modificación de escenas y el debate sobre quién disparó primero en la icónica confrontación con Greedo, ha dejado a muchos fans pidiendo una versión más fiel a la experiencia original del cine.
Actualmente, los aficionados que desean revivir el clásico en su formato auténtico se encuentran con las versiones de la edición DVD de 2004 disponibles en Disney+. Sin embargo, los rumores sobre una restauración fiel a la experiencia original indican que el futuro podría ofrecer una nueva perspectiva de la saga que ha perdurado a lo largo de cinco décadas, permitiendo que nuevas generaciones y viejos fanáticos se reencuentren con la magia de Star Wars tal como fue vista por primera vez en la pantalla grande.
Steven Seagal regresa a la gran pantalla con Order of the Dragon, su primera película en seis años, programada para estrenarse en 2026. El film será dirigido por Vjekoslav Katusin, conocido por su reciente trabajo en Wrongful Death 2: Bloodlines, quien promete que la película tendrá un impacto significativo en la industria cinematográfica. Katusin busca recuperar el estilo de acción característico de los años 80 y 90, una época dorada en la que Seagal fue una de las estrellas más resaltantes del cine de acción, aunque nunca llegó a rivalizar con nombres como Arnold Schwarzenegger o Sylvester Stallone.
Un regreso al espíritu del videoclub
Las últimas dos décadas de la carrera de Seagal han sido marcadas por trabajos poco memorables que han consolidado su apodo como el Rey del Videoclub. La crítica ha sido severa, ya que muchos de sus lanzamientos directos a DVD han sido considerados de baja calidad. Su última película, Más allá de la ley (2019), un thriller que no logró resonar en su filmografía, es un ejemplo de este declive.
El elenco de Order of the Dragon incluye a actores destacados en el género de artes marciales, como Michel Qissi, conocido por su papel de Tong Po en Kickboxer, y Ron Smoorenburg. Aunque los detalles sobre la trama aún son escasos, se anticipa que la película contará con intensas secuencias de acción, con un guion diseñado para resaltar estas escenas.
A pesar de la trayectoria reciente de Seagal, la nostalgia por su estilo de acción y el compromiso de su director por recuperar la esencia de sus mejores años han generado expectativas entre los seguidores del actor. Con Order of the Dragon, muchos esperan que Seagal pueda reencontrarse con su legado y reavivar su carrera en la industria del cine de acción.
Si las trilogías tienen tanta fama es por culpa de El Señor de los Anillos. Ninguna trilogía ha causado tanto impacto y ha dado forma de una forma tan radical a todo un género. Pensar en la fantasía sin pensar en la obra de Tolkien, en general, y en El Señor de los Anillos, en particular, es imposible. Sin El Señor de los Anillos no tendríamos Dungeons & Dragons, pero tampoco el 99% de las historias de fantasía contemporáneas. Algo que demuestra el poder de su legado: creó, por sí mismo, lo que es hoy el género.
Eso hace que su importancia sea capital. Y que siempre haya gente dispuesta a traer de vuelta la trilogía de una u otra forma. Algo que ocurrió con un éxito especialmente rotundo con el cambio de siglo cuando en New Line Cinema decidieron hacer la trilogía de películas más épica y querida de la historia del cine.
La trilogía de películas más importante de la historia
La trilogía de películas de El Señor de los Anillos de Peter Jackson no tienen el impacto cultural que tuvieron las novelas, porque eso es imposible, pero fueron un fenómeno de masas. Todo el mundo fue al cine a verlas y fue un éxito financiero, crítico y de premios sin absolutamente ningún precedente. Algo que hizo incluso más sorprendente el absoluto fracaso que fueron sus subsiguientes continuaciones, algo a lo que vamos a hacer un repaso hoy. Porque sabemos que estás deseando tener una excusa para volver a ver las películas.
La trilogía de El Señor de los Anillos se estrena en 2001. Rodadas las tres de forma simultáneamente entre el 11 de octubre de 1999 y el 22 de diciembre del 2000 en Nueva Zelanda, tuvo un para entonces desproporcionado presupuesto de 281 millones de dólares, equivalente a unos 530 millones de dólares si tenemos en consideración la inflación. Las tres películas se estrenaron en rápida sucesión: La comunidad del anillo se estrenaría en 2001, Las dos torres en 2002 y El retorno del rey en 2003. Un hecho excepcional, dado que normalmente no se ruedan las películas de forma simultánea. Pero que en este caso, les sirvió para cimentar su éxito.
Al estrenarse sin apenas tiempo de espera, las películas lograron atraer la atención del público y el entusiasmo no se diluyó. Manteniendo el interés de la crítica, el público y la academia a lo largo de toda la trilogía. Algo que se hizo evidente a través de los números.
La comunidad del anillo consiguió ingresar 887.8 millones de dólares, Las dos torres fueron 938.5 millones y El retorno del rey llegó hasta los 1.100 millones de dólares. Un hecho excepcional, ya que lo normal es que las series de películas tiendan a ganar cada vez menos dinero con cada nueva entrega. Pero el rápido lanzamiento de nuevas entregas, junto con la calidad de las mismas, hizo que más gente se sumara a cada nuevo estreno, haciendo que sus ingresos aumentaran.
¿Cuáles fueron los motivos de su éxito? Generalmente, se ha considerado que la fidelidad con respecto de las novelas, la solidez de su dirección, sus enormes valores de producción y la calidad de sus actuaciones son los principales valores que hicieron que enamorara al gran público. Aunque la fidelidad con respecto de las novelas fue puesto en cuestión al comienzo al no haber adaptado ciertas partes de La comunidad del anillo, dejando fuera a personajes como Tom Bombadil, que posteriores montajes de la película demostraron que eran mejor así.
Arrasó incluso más en las casas
De hecho, la película fue un éxito incluso mayor en formatos domésticos. Con numerosas ediciones en DVD y Bluray, las tres películas tendrían versiones extendidas que saldrían primero en formato doméstico, pero después también se pasarían en cines. Esto extendería la duración total de la trilogía de los 558 minutos a los 683.
Sobre cuál de las dos versiones es mejor hay opiniones encontradas. Según algunos, la forma más pura de ver las películas son la versiones extendidas, porque no dejan nada fuera. Según otros, las versiones originales son mejores porque todo lo que fue recortado originalmente lo fue por un motivo, y se hace notar en un ritmo excesivamente moroso en las versiones extendidas. Un debate que aún hoy continúa entre los fans de la trilogía de las películas.
En lo que no hubo duda es que eran obras maestras. Y tanto la crítica como la academia coincidieron. Superando el 90% de media en Rotten Tomatoes y el 9 en Metacritic, es una trilogía tremendamente respetada. Pero nominada a 30 premios Oscar, con El Retorno del Rey siendo la gran ganadora, llevándose 11 de ellos, incluido mejor director, mejor película y mejor guion adaptado, demuestra porqué fueron un absoluto hito cultural. Uno que no hemos vuelto a vivir y que, probablemente, no volvamos a vivir jamás: existió un consenso absoluto sobre la calidad de estas películas y nadie se hubiera atrevido a cuestionarlo.
Un hobbit que no pudo
Por eso todo el mundo esperaba con ansias lo siguiente de Peter Jackson y lo que saliera del universo de Tolkien. Lo cual fue decepcionante. Haciendo varias películas entre medias, estrenó la trilogía de películas de El Hobbit entre 2012 y 2014, resultando en un notable éxito de taquilla, pero en un tremendo fiasco de crítica y premios. Con el público dándole la espalda poco después.
¿Qué ocurrió? Para empezar, El Hobbit es un cuento, no una trilogía de novelas. El tratamiento de trilogía de películas no tenía sentido. Además, el excesivo uso de CGI, una dirección cuestionable y unas actuaciones que dejaban bastante que desear hacían que fuera todo lo que no era la trilogía de El Señor de los Anillos. Se sentía barata, cutre y poco épica. Como una de esas películas de fantasía de bajo presupuesto donde, en vez de con entusiasmo, intentan disimular todas las cosas donde les falta imaginación o dinero con efectos de segunda.
Tras esto, El Señor de los Anillos pasó varios años dormitando. Ha tenido sus altibajos, con varias series y películas, pero nada ha logrado el éxito y la importancia de la trilogía original de películas de El Señor de los Anillos. Que ahora vuelven a HBO Max para que puedas verla en la comodidad de tu casa, recordando algo importante: vivimos un evento histórico para la cultura y lo sabíamos. Porque era imposible no saber, cuando íbamos a ver la trilogía de películas de El Señor de los Anillos, que este era nuestro Star Wars. Y eso solo ocurre una vez por generación. Si es que ocurre.