En Disney han reconocido que están teniendo problemas para llegar al público joven. Star Wars llega al público mayor de 30 años, pero parece que ya no llama la atención entre los niños como lo hacía antes. Si a eso sumamos que las series están funcionando mucho peor de lo que esperaban, parece que tienen una crisis creativa entre manos. Especialmente considerando que hace ya siete años que no tenemos una nueva película de Star Wars, invitando a pensar que este universo muy, muy lejano puede estar en crisis. Especialmente porque The Mandalorian and Grogu ha sido abiertamente despreciada por la crítica.
Una película con poco sentido
El Mandaloriano es una serie que, en su estreno, fue muy apreciada. Dirigida por Jon Favreau, supo hacer todo lo que necesita hoy una franquicia de ciencia ficción para ser relevante. Tener un personaje con carisma, una mascota adorable que la gente quiere achuchar, hacer una inteligente mezcla de géneros y tener un tono esperanzador y más anclado en la aventura que otra cosa. Una fórmula ganadora que ha funcionado de forma sistemática en los últimos años, como ha demostrado Project Hail Mary.
De hecho, las dos primeras temporadas fueron un gran éxito. Tanto crítica como público disfrutaron muchísimo de las aventuras del Mandaloriano y Grogu, el bautizado por el público Baby Yoda. El problema es que en la tercera temporada la cosa se empezó a torcer. La crítica fue menos que entusiasta con una temporada errática y que parecía no tener claro a dónde quería ir, y el público no respondió de forma muy diferente: los números no fueron terribles, pero no fueron los de sus dos primeras temporadas. Y el discurso del público no fue tan entusiasta como el de las dos primeras temporadas. Comenzando a demostrar signos de agotamiento.
The Mandalorian and Grogu es un cierre para la serie en forma de película. Con todos los involucrados en aquella, quiere ser una gran fiesta para los fans. Pero la pregunta es, ¿existen aún fans de El Mandaloriano como para justificarlo? Y sobre todo, ¿tiene sentido como película?
Parece que la respuesta, sobre todo para esto segundo, es no. La crítica ha vapuleado a la película acusándola de ser como un episodio alargado, pero peor producido, sin realmente ser satisfactorio en ningún sentido posible. Salvo aquello donde nunca ha habido quejas. El Mandaloriano está genial, Grogu es adorable y la música es excelente, pero el CGI, la acción y la estética no parece el de una película, con una calidad muy por debajo de lo que se esperaría de una película de alto presupuesto. Ya no digamos de una producción de Disney. Aun encima, de una serie que destacó, precisamente, por el cuidado de todos estos aspectos.
Una galaxia muy, muy lejana que no entusiasma
Que la crítica y el público no siempre van de la mano no es algo desconocido. Pero con El Mandaloriano y con Star Wars, en general, suele haber cierto solapamiento. Algo que no son buenas noticias para Disney, incluso con unas proyecciones de los expertos tremendamente pesimistas.
Según los analistas, la película hará 80 millones de dólares en sus cuatro primeros días de proyección. Una cifra excelente para cualquier otra película, pero nefasta para una película de Star Wars: ninguna película de la franquicia ha hecho nunca menos de 100 millones. Algunas de ellas, consideradas fracasos por ello. Algo que hace pensar que The Mandalorian and Grogu puede ser el principio de algo que ya se estaba notando en las series. La gente quizás ya no está tan dentro de Star Wars como lo estaba hace diez años.
Los números tras su estreno, en cualquier caso, han sido algo mejores de lo esperado. Con 12 millones de dólares en su primer día, las previsiones ahora han incrementado hasta los 90 millones. ¿Significa esto que The Mandalorian and Grogu está camino de ser un éxito por sorpresa? No. Significa que puede ser un fracaso menor de lo que se esperaba. Pero salvo que acabe haciendo unos números mucho mayores, parece que va a engendrar una conversación que nadie quiere tener. Que quizás Disney está agotando sus franquicias.
Quizás el público ya no está ahí. Está cansado de Star Wars. Son décadas de la misma franquicia, de supremacía cultural, y no siempre calidad a la altura del mito. Es posible que solo necesite un descanso o encontrar la tecla adecuada. Es imposible de saberlo. Quizás, sí, Star Wars esté agotado y ya no interese como antes. Pero lo que parece evidente es que The Mandalorian and Grogu ya no interesa como en sus dos primeras temporadas. Y que en Disney deben empezar a plantearse qué están haciendo con Star Wars.