No existe mayor polémica en Hollywood en 2026 que la fusión entre Warner Bros. y Paramount. Aunque parecía cerrada y concluida, un nuevo juicio ha llevado a que parece que no se pueda concluir hasta bien entrado 2027. Y eso será un problema para David Ellison, que tendrá que pagar 7 millones de dólares al día a partir del 30 de septiembre a los accionistas de Warner Bros. Algo que no quiere hacer. ¿Y a quién ha llamado para evitarlo? A una gran estrella: Tom Cruise.
Intereses encontrados poco disimulados
Según Cruise, la fusión de ambas empresas sería bendición para la industria del cine estadounidense. O eso ha dicho en The Pat MacAfee Show en unas declaraciones un tanto cuestiones. Afirmando que “creo que es increíble. Van a dar 30 películas al año: para mí es una comunidad, no una industria. Las personas en esos estudios no son solo personas en los estudios. Son mi familia. Sé que vamos a tener esas 30 películas. Quiero que nos unamos como comunidad para ayudar a hacerlas. No solo lo va a hacer Paramount: se va a necesitar la ayuda de cada artista para poder hacerlas”.
Esa es su propuesta. Hacer películas sin parar, algo que solo es posible con Paramount y con la fusión con Warner Bros. Llegando a afirmar que “si lo hacemos bien con esas, 30 películas se van a convertir en 40. Tener esa ventana y lo que significa… No es suficiente que pueda hacer ‘Días de Trueno 2’. Veo mucha gente talentosa que quiero que tenga la oportunidad de hacer las películas que quieren”.
¿Tiene base lo que dice Cruise? No más allá de que es la idea que tienen Ellison: fusionar ambas empresas y hacer 30 películas al año. Si sale bien. Si no sale bien, se reduciría a 20 o menos películas al año. Lo cual sería una catástrofe para la industria del cine y sería todo lo contrario de lo que está Cruise hablando. Pero es de suponer que este no es el momento de plantear lo que podría ocurrir si las cosas salen mal al jefe de Cruise.