La serie argentina Envidiosa ha sorprendido al mundo al colocarse en el Top 10 global de Netflix de producciones no habladas en inglés. Sin prácticamente ninguna promoción, esta comedia protagonizada por Griselda Siciliani ha logrado captar la atención de millones de espectadores en todo el mundo.
Suscríbete a la Newsletter de Softonic y recibe las últimas noticias en tech, juegos, entretenimiento en tu buzón de correo
Bajo la dirección de Gabriel Medina y con guión de Carolina Aguirre, Envidiosa destaca por su originalidad y la actuación carismática de su protagonista. La trama gira en torno a Vicky, una mujer que, a punto de cumplir 40 años, enfrenta una ruptura inesperada tras dar un ultimátum a su novio de toda la vida: casarse o terminar la relación. La respuesta inesperada de su pareja lleva a Vicky a replantear su vida, desencadenando una serie de situaciones cómicas y reflexiones sobre el amor, la envidia y el autodescubrimiento.
Netflix abre sus fronteras
Desde su estreno, Envidiosa ha acumulado 2,3 millones de visualizaciones y 14,4 millones de horas vistas en tan solo una semana, logrando posicionarse en el top 5 de series más vistas de Netflix. Un nuevo ejemplo de que la plataforma abre sus fronteras para producciones de cualquier tipo de procedencia.
El gran rival de Estados Unidos y segundo país más poderoso del mundo (económicamente hablando) tiene cierto problema con la libertad de expresión, cosas de ser un país autoritario con un solo partido y un solo líder. Y en su misión por seguir expandiendo su única forma de ver el mundo, han dado paso más: controlar incluso el internet satelital.
Pekín ha publicado su propuesta de normativa para la banda ancha por satélite, que incluye el requisito de que los operadores realicen la censura en tiempo real.
En su último proyecto de normas, la Administración del Ciberespacio de China propone que ninguna organización o individuo que utilice equipos terminales con conexión directa a servicios por satélite pueda:
“Producir, copiar, publicar o difundir contenidos prohibidos por las leyes y reglamentos administrativos, como contenidos que inciten a la subversión del poder del Estado, derroquen el sistema socialista, pongan en peligro la seguridad y los intereses nacionales, dañen la imagen nacional, inciten a la secesión del país, socaven la unidad nacional y la estabilidad social, promuevan el terrorismo, el extremismo, el odio étnico, la discriminación étnica, la violencia, la pornografía y la información falsa”.
El Gobierno quiere controlarlo todo: da igual cómo accedamos a la red
Aclara que los equipos afectados incluyen terminales civiles de mano, portátiles y fijos, así como terminales instalados en aeronaves, buques y vehículos; en esencia, cualquier dispositivo que permita a los usuarios acceder a sistemas de comunicación por satélite para llamadas de voz, mensajes de texto e intercambio de datos.
El documento establece que los proveedores deben ajustar sus operaciones a los requisitos de seguridad nacional y seguridad de la red, y evitar actividades ilegales.
Esto incluye cumplir las leyes chinas de ciberseguridad, seguridad de datos y protección de la información personal, además de ser potencialmente responsables de las actividades de los usuarios.
“Si un proveedor de servicios directos por satélite de equipos terminales descubre que un usuario ha publicado o transmitido información prohibida por las leyes y reglamentos, deberá detener inmediatamente la transmisión, tomar medidas como la eliminación de conformidad con la ley, conservar los registros pertinentes e informar a las autoridades competentes”, estipula la norma de censura china.
Las normas llegan incluso a exigir que cualquiera que utilice la banda ancha por satélite para publicar noticias -o distribuir contenidos de vídeo y audio- obtenga una licencia. La fecha límite para recibir comentarios es el 27 de octubre de 2024.
China puso en órbita sus primeros satélites de banda ancha espacial en agosto. En total, está previsto que este año se pongan en órbita 108 satélites para iniciar la constelación Qianfan, a los que seguirán 540 más en 2025. China aspira a tener 15.000 satélites en órbita baja para 2030 y no pueden dejar pasar la oportunidad de controlarlos todos.
La funda Clear Grip de Totallee para el iPhone 16 Pro es una excelente opción para cuando queremos proteger nuestro dispositivo sin renunciar a la estética y el diseño original del teléfono. Con un enfoque en la simplicidad y la funcionalidad, Totallee nos ofrece, un año más, una funda transparente que permite mantener a la vista el elegante diseño del iPhone 16, al mismo tiempo que proporciona protección contra caídas y arañazos.
Una funda invisible de la que sí podemos disfrutar
Una de las primeras cosas que llama la atención sobre esta funda es lo fina que es. Con solo un milímetro de grosor, es una de las fundas más delgadas disponibles en el mercado. Si somos de los que queremos evitar añadir volumen al teléfono, esta funda es ideal. Ni se nota que está ahí. Más allá de su delgadez, pero, la funda está fabricada con un material que absorbe los impactos, lo que asegura protección contra caídas o golpes accidentales.
Siguiendo con el diseño, la funda Clear Grip destaca por su minimalismo, pero también por su tacto. Tiene un acabado suave y flexible, que resulta muy cómodo. Sin ser un imán de pelusas o suciedad en general es, además, antideslizante, lo que asegura que sea mucho más fácil coger con firmeza el teléfono.
Otro aspecto positivo es que Totallee ha diseñado esta funda sin ningún tipo de marca visible. No encontramos logos ni insignias en la superficie, lo que significa que el iPhone sigue siendo el protagonista. Algo a tener muy en cuenta, pues en un teléfono con el diseño de los iPhone 16 un diseño limpio y sin distracciones, es un gran punto a favor de este tipo de fundas.
En cuanto a la compatibilidad con la carga inalámbrica, la Clear Grip está diseñada para funcionar perfectamente con la tecnología MagSafe, lo que significa que podemos utilizar cargadores inalámbricos y otros accesorios sin tener que quitar la funda en ningún momento. Dada su delgadez, la funda tampoco se traduce en una fuente de calor durante la carga.
En una funda de una apariencia tan simple hay poco más que destacar, pero sí debemos prestar atención al reborde de la parte delantera, lo que protege la pantalla cuando dejamos el teléfono boca abajo en una mesa. Destacar también la pequeña protuberancia alrededor del módulo de cámaras, que evita que las lentes hagan contacto con la superficie en la que dejemos el iPhone.
Totallee se especializa en este tipo de fundas desde hace años. Puede, a simple vista, ser muy parecida a otras alternativas, pero la atención a todos los detalles es algo a tener muy en cuenta. La calidad del material, así como el simple hecho de la evolución sostenida de este simple modelo generación a generación hacen que esta funda destaque entre otras opciones. Algo ideal para una funda que, al fin y al cabo, queremos que pase desapercibida.
Se han filtrado documentos internos de OpenAI que revelan planes de la compañía para aumentar gradualmente el precio de su suscripción a ChatGPT+ en los próximos cinco años. Actualmente, podemos acceder a la suscripción de ChatGPT Plus por 20 dólares al mes, y con ello tener acceso a modelos avanzados, una reducción de las limitaciones y el uso de herramientas como DALL-E, el generador de imágenes de OpenAI.
Sin embargo, según los documentos a los que ha tenido acceso The New York Times, el precio de ChatGPT+ subirá a 22 dólares mensuales antes de que termine el año. Más allá de esto, está previsto que el coste de la suscripción continúe incrementándose hasta alcanzar los 44 dólares al mes para 2029.
Además de estos cambios en los precios, OpenAI está buscando recaudar hasta 7 mil millones de dólares, lo que se traduce en una valoración de la compañía en 150 mil millones, una cifra muy superior a los 30 mil millones de hace apenas un año, cuando Microsoft inició su inversión en la empresa.
A pesar de generar unos ingresos mensuales de 300 millones de dólares, OpenAI sigue teniendo grandes gastos, lo que llevará a la empresa a perder unos 5 mil millones este año. En términos de ingresos, ChatGPT Plus representa una parte importante del negocio de OpenAI, aportando 2.7 mil millones de los 3.7 mil millones previstos para este año.
Si bien OpenAI ha dado pasos para hacer que el acceso a sus modelos más básicos sea más sencillo, por ejemplo permitiendo el uso sin la necesidad de una cuenta, paralelamente, ha ido incrementando lo que podemos conseguir a cambio del pago de una suscripción. Una suscripción que ha añadido el acceso al modelo o1, por ejemplo y que, para muchos es una inversión más que justificada. Veremos, a medida que suben los precios, cómo irá evolucionando el panorama.
Desde su lanzamiento en 2019, Apple TV+ ha tenido un impacto notable en la industria cinematográfica, produciendo películas que no solo han sido aclamadas por la crítica, sino que también han marcado hitos, como lo hizo CODA, la primera película de una plataforma de streaming en ganar el Oscar a Mejor Película. En los últimos años, Apple ha incrementado el presupuesto de las películas que produce, la respuesta frente a tal movimiento, ha llevado a la compañía a replantear su estrategia para Apple TV+.
Películas como Killers of the Flower Moon, Napoleón y Argylle estuvieron entre las más recientes producciones de gran presupuesto, con lanzamientos en cines y ciertas expectativas de su rendimiento en taquilla. No lograron, sin embargo, recuperar sus costes de producción, lo que al parecer ha llevado a Apple a reevaluar cómo distribuir su presupuesto cinematográfico y qué enfoque seguir en el futuro.
La nueva estrategia: más streaming, menos taquilla
Según publican en Bloomberg, Apple ha decidido modificar su enfoque en cuanto a las películas que producirá. La compañía tiene previsto mantener su inversión de mil millones de dólares anuales en la producción de películas, pero con un cambio significativo en la composición de su cartera de estrenos.
El objetivo será producir alrededor de una docena de películas al año, la mayoría de ellas con presupuestos inferiores a los 100 millones de dólares. Con ello, la compañía se centrará más en el contenido dirigido directamente al servicio de streaming, en lugar de apostar por grandes lanzamientos en cines.
Según Bloomberg, Apple no abandonará por completo el estreno de algunas películas en cines, pero estos lanzamientos pasarán a ser la excepción, no la norma. Se prevé que la compañía realice solo una o dos grandes apuestas en taquilla por año, con presupuestos elevados y esperanzas de captar la atención del público en salas. La película F1, protagonizada por Brad Pitt, será un claro ejemplo de este tipo de lanzamientos.
¿Un movimiento similar al de Netflix?
El cambio estratégico de Apple nos recuerda al enfoque que Netflix ha tomado desde hace tiempo. En lugar de destinar grandes sumas a lanzamientos en cines, Netflix ha priorizado su plataforma de streaming, ofreciendo películas originales directamente a los suscriptores y limitando los estrenos en taquilla a casos especiales o títulos con potencial para ganar premios.
La nueva estrategia de Apple, si hacemos caso a las filtraciones, pasa por adaptarse a un panorama cinematográfico que sigue adaptándose a los cambios en los hábitos de consumo. Si bien la experiencia de ir al cine sigue siendo valorada por muchos, la realidad es que la mayoría de las personas ahora prefieren el acceso inmediato a nuevas películas desde la comodidad de sus hogares.
Para Apple, el enfoque en películas de menor presupuesto para Apple TV+ es una manera de continuar produciendo contenido atractivo y diverso sin asumir los riesgos financieros que conllevan los grandes estrenos en salas. Al mismo tiempo, al reservar un par de grandes producciones anuales para las salas de cine, Apple sigue manteniendo su relevancia en la industria cinematográfica tradicional, su buena relación con Hollywood y las opciones para presentar ciertas producciones a los premios que pueden merecerse.
Los iPhone 16 ya están aquí. Tras meses de rumores y espera llega la keynote y Apple nos sorprende con un montón de novedades y detalles sobre los nuevos teléfonos. Llegan las primeras reviews y seguimos descubriendo nuevos detalles y puntos de vista interesantes sobre los nuevos iPhone. Luego, abres tu iPhone el día de su lanzamiento y, como cada año, descubres que nada de lo que has podido leer o escuchar te prepara para la sorpresa que representan.
Así, un año más, con la perspectiva que da una semana de uso, hablemos del iPhone 16 Pro. Un teléfono que si bien es fácil clasificar de continuista, sorprende en cada detalle y en cada nueva función. Un teléfono que con su mejor hardware y un software que lo ayuda a brillar en casi todo lo que hace está aquí para sorprendernos y para permitirnos hacer mucho más.
Camera Control: un cambio fundamental para cualquier tipo de fotografía
Una de las novedades más comentadas del iPhone 16 Pro es el nuevo Camera Control. La descripción más simple es un botón, pero llamarle eso es pasar por alto muchos detalles. Igual que no llamamos botón a un trackpad lo primero que conviene tener claro es que el Camera Control nos permite interactuar con la cámara de nuestro iPhone de forma completa a través de un solo punto. Abrir la cámara, ajustar el encuadre, modificar valores y disparar la foto todo con un solo dedo y en un único lugar.
Antes de los iPhone 16, realizar ajustes mientras encuadrábamos una foto significaba interrumpir, aunque fuera poco, el proceso. Tocar la pantalla implica mover la mano, obstruir la vista y con eso perder gran parte del control sobre el encuadre. Ahora, con este control físico, todo se simplifica. Nos permite realizar ajustes como la exposición o el zoom sin quitar los dedos del botón de disparo, lo que facilita centrarnos en la toma. Y si tenemos la necesidad de sacar la foto sin haber podido terminar de ajustar las variables para no dejar pasar el momento, tenemos el dedo justo donde debe estar.
¿Un pequeño detalle? Esto deberemos dejarlo a las opiniones de cada uno, pero para un dispositivo que tantas veces actúa de cámara de fotos, la posibilidad de centrarse en las tomas, de centralizar el control en una sola ubicación y de tener un acceso rápido y claro a una buena cantidad de opciones marca una gran diferencia.
Mejores cámaras: mucho más allá de los megapíxeles
El sistema de cámaras del iPhone 16 Pro sigue la tendencia de los últimos años, mejorando aspectos clave sin cambiar drásticamente el diseño. La cámara principal mantiene los fantásticos 48 megapíxeles, pero ahora nos ofrece un teleobjetivo 5x gracias a la nueva tecnología tetraprisma, lo que significa un zoom óptico más potente y mejor estabilización. Esta función era, hasta ahora, exclusiva de los iPhone 15 Pro Max, ahora, llega al hermanito pequeño de la gama profesional. Excelentes noticias si entre nuestras preferencias, está un teléfono de un tamaño más compacto.
La lente ultra gran-angular también ha visto cambios, pues pasa de los 12 a los 48 megapíxeles. La diferencia se hace más que evidente al realizar tomas en condiciones de baja luz. Y permitidme aquí un paréntesis. Casi todas las tomas que se hacen interiores tienen demasiada poca luz. Solo tenemos que mirarnos en cómo es un estudio de fotografía o un plató de televisión para ver que la cantidad de luz en esos espacios no es algo que encontremos en interiores habitualmente. Así, no hablamos de tomas en medio de la noche, hablamos de una foto cotidiana que ahora nos ofrecerá un resultado muy superior.
La calidad en esos escenarios es mucho más nítida y con menos ruido. El nuevo chip A18 Pro también juega un papel crucial aquí, por supuesto, con un procesamiento de imágenes mucho más rápido y eficiente. Recordemos que Apple ha integrado mejoras en el Photonic Engine y en el HDR Inteligente 5, que optimizan las fotos y vídeos para obtener colores más realistas, un mayor rango dinámico y menos sobresaturación en escenarios de luz complicada.
Pantalla: menos marcos y más tamaño que sí se notan
El otro cambio reseñable del iPhone 16 Pro es la pantalla, que ha crecido hasta las 6,3 pulgadas. El borde de la pantalla es todavía más fino, y aunque pueda parecer un cambio menor en el papel, la diferencia en persona se nota.
Los elementos de la pantalla son algo mayores. Los iconos, los menús y demás partes de nuestro uso diario del iPhone aumentan de tamaño. ¿Mucho? Evidentemente, la diferencia de tamaño no es abismal, pero esos milímetros extra y la casi inexistencia de los marcos se traducen una percepción amplitud muy notable. Se nota desde la pantalla de inicio hasta los vídeos o contenido a pantalla completa que podamos ver.
Un diseño conocido, pero optimizado: cambios estratégicos que marcan una gran diferencia
El diseño del iPhone 16 Pro nos es ya conocido, pero está lleno de detalles que mejoran puntos clave. Se mantiene, por supuesto, el elegante acabado del titanio y el esmerilado del cristal posterior que lo hace prácticamente inmune a las huellas.
Cámaras con un recubrimiento antirreflectante o la mejora en la resistencia del cristal de la pantalla son también detalles a tener en cuenta. En el interior, un rediseño termal mejora la gestión del calor, haciendo que el teléfono se mantenga mucho más frío incluso durante su configuración y descarga de datos, uno de los momentos bajo el que más presión está. Grabando vídeo o durante la carga —mencionar aquí las 5 horas más de batería— las temperaturas se alejan de las que pudimos ver en los iPhone 15 Pro, y se agradece.
Tras una semana de uso, el iPhone 16 Pro se presenta como una evolución estratégica que, aunque visualmente conocida, nos ofrece mejoras clave en varios puntos tanto de hardware como también del software que lo apoya. El botón Camera Control transforma la forma de hacer fotografías, la pantalla más grande y las cámaras mejoradas nos ofrecen un teléfono todavía más capaz. Los cambios puedan parecer menores sobre el papel, pero, en cuanto lo tienes en la mano, queda claro que este es un teléfono a tener muy, muy en cuenta.
Recuerdo cuando, en 2019, fui a ver Cats al cine. Aunque no soy el mayor fan de los musicales que existe, me generaba mucha curiosidad, y tanto su reparto como su director (Tom Hooper, el hombre detrás de Los Miserables) apuntaba a que podía ser una gran película. Sin embargo, la experiencia no pudo ser más catastrófica. La película era un compendio de imágenes pesadillescas que hoy diríamos que parecían hechas con IA. La trama no tenía ningún sentido ni emoción. Y los números musicales daban ganas de quedarse sordo.
Suscríbete a la Newsletter de Softonic y recibe las últimas noticias en tech, juegos, entretenimiento en tu buzón de correo
Pues bien, eso no es nada comparado con la experiencia que he tenido al ver Megalópolis en el Festival de Cine de San Sebastián. La última película de Francis Ford Coppola, director ni más ni menos que de El Padrino, Apocalypse Now y Drácula, lleva desde que se estrenó en el Festival de Cannes aguantado críticas tan graves como “Narrativamente y temáticamente, Megalópolis es un desastre” o “una de las películas más incoherentes que he visto en mi vida“. De hecho, el equipo de marketing intentó camuflar esto con un tráiler en el que decían que sus anteriores peliculones también tuvieron malas críticas.
Pero no es solo que tuvieran razón, sino que la película es mucho más esperpéntica de lo que podáis llegar a creer.
Es una película exhausta de ver
Podría estar horas y horas diciendo por qué Megalópolis no funciona, pero lo cierto es que se puede resumir mucho más fácilmente: es una película en la que ningún elemento funciona. La historia no tiene sentido (literalmente) y está tan pasada de moda que parece un guión de los años setenta; los actores parecen estar perdidos entre un mundo que no entienden; la fotografía y los efectos visuales son, como mínimo, feos; y aunque parece haber una tesis detrás de todo ello, no se le reconoce en ningún sentido.
Megalópolis podría ser perfectamente una película de Zack Snyder. Es decir, un compendio insulso de imágenes que intentan ser atractivas pero que se quedan en el camino. Una historia que no merece la pena contar y que tampoco sabe qué quiere decir exactamente. Y sí, es evidente que hay pequeños trazos del gran Coppola detrás de toda esta locura. Pero nada podría compensar el hecho siquiera de que esta película exista.
Soy una persona a la que le encanta que las películas tomen riesgos, pero a veces los grandes genios necesitan a alguien que les pongalímites. De hecho, eso es, en ocasiones, de lo que habla Megalópolis. Pero también es lo que debería haberse aplicado Coppola antes de gastarse el dinero de sus nietos en un largometraje que no solo no trascenderá, sino que mancha una carrera hasta el momento casi impecable.
Por mucho que a veces se reduzca a un pigmento de la cultura pop millennial, lo cierto es que Harry Potter es una parte imprescindible para entender la literatura juvenil moderna, que actúa bien como revulsivo hacia JK Rowling (y sus deleznables declaraciones tránsfobas en redes sociales) o bien como simple intento de aprovechar el tirón.
A lo largo de los años, Hogwarts y todo su universo mágico ha tenido mil y una referencias y parodias, sí, pero también plagios y continuaciones falsas increíbles que, de alguna manera, han llegado a las estanterías antes o después de que los abogados de la escritora les dieran caza. ¿Preparados para entrar en el Mundo Mágico de lo cutre, el Hogwarts de lo triste, la magia de saldo y las varitas de cartón piedra? ¡Bienvenidos a los 6 plagios más increíbles de Harry Potter!!
Tanya Grotter es la respuesta rusa a Harry Potter, pero eso no significa que no comparta con él, al menos en el primero de sus libros, la mayor parte de su historia. Los padres de Tanya fueron asesinados por un brujo malvad0, Chuma-del-Tort, tiene una extraña cicatriz en la nariz y vive con sus primos segundos (que la tratan fatal) hasta que es invitada ir a Tibidox, una escuela para magos que… Bueno, ya pilláis el rollo.
JK Rowling y Warner no consiguieron que se dejara de publicar en Rusia, pero sí prohibió su traducción en el resto del mundo. El autor, Dmitri Yemets, cosechó un exitazo introduciendo fantasía rusa en la saga y, a partir del segundo libro, Tanya Grotter vivió aventuras totalmente distintas a las del joven mago. Eso sí, en el tercer libro, Tanya Grotter y la Sanguijuela Dorada, acaba enfrentándose, en el torneo mundial de la bola del dragón (sí) a un tal “Hurry Pooper”. En total, 14 libros y 13 spin-offs de su contrapartida masculina, Methodius Buslaev, la contemplan. Casi nada.
Landon Snow
¿Alguna vez has leído Harry Potter y has pensando “Sí, aquí falta cristianismo“? Bueno, pues os presento a Landon Snow, escrito por RK Mortenson, un ministro de la iglesia luterana que no perdió ocasión de referenciar al joven mago en cada capítulo de Landon Snow… pero sin la hechicería. Es la respuesta del mercado a todos esos padres que tuvieron terror a que sus hijos se volvieran, de alguna manera, adictos a la magia negra por leer a JK Rowling. Entre 2005 y 2007, Mortenson lanzó 5 libros de Snow y nunca más se supo.
Billy Owens
En Canadá decidieron que también querían su propio Harry Potter en cine, pero sin poner un dólar de más. Así es como nació Las místicas aventuras de Billy Owens, que no tenía ninguna vergüenza, ya desde el propio cartel, en indicar que era más o menos lo mismo (un mago joven de once años sin experiencia que acaba de comprarse su primera varita para enfrentarse a un dragón con la ayuda de, por algún motivo, Loki), solo que sin dinero ni para el cátering.
Por algún motivo, tuvo una secuela, Billy Owens y el Secreto de las Runas, donde Billy, junto a sus amigos y la ayuda de su profesor mágico, Mr. Thurgood, debían vencer al Profesor Mould. Hubo quien dijo que esta era mejor que su primera parte, pero en la misma crítica se podía leer “en vez de ser peor que el 99,9% de cualquier película, esta es peor tan solo que el 99%”. Por lo que sea, nadie volvió a querer ver al pobre Billy Owens.
Harry Potter chino
En China, las leyes van por su cuenta, y poco o nada importa si estás plagiando vilmente una propiedad intelectual. Hay secuelas falsas de El señor de los anillos o de Mujercitas, entre muchísimas otras sagas… Y, por supuesto, hubo un aluvión de novelas de Harry Potter. Así, sin cambiar el nombre. En Shanghai puedes encontrar sin mucho problema títulos como Harry Potter y la muñeca de porcelana, Harry Potter y el príncipe familiar mestizo (sí) o Harry Potter y el imperio chino. ¿Creéis que acaba aquí? Por supuesto que no.
Harry Potter y los jóvenes héroes, Padre Rico, Padre Pobre y Harry Potter, Harry Potter y el leopardo que se convirtió en dragón, Harry Potter y la armadura de oro, Harry Potter y la vasija de cristal… Y aún podríamos seguir durante párrafos. Las editoriales chinas consideran que el éxito del mago fue tal que estaban en su derecho de darle su propio toque para que la gente de su país también pudiera disfrutarlo. Obviamente, ninguna de estas novelas se ha traducido de manera oficial, pero ni Rowling ni Warner pueden hacer nada contra su distribución masiva dentro del país.
Viaje a India
JK Rowling estaba tardando en publicar el quinto libro de la saga, y los fans se estaban poniendo nerviosos, así que en la India decidieron tomar cartas en el asunto publicando una falsa secuela titulada Harry Potter en Calcuta. En ella, el mago coge su Nimbus 2000 para viajar hasta la ciudad, invitado por un niño llamado Junto. Ambos se encuentran con varios personajes de la literatura bengalí, con la idea de que los niños indios pudieran identificarse más con sus aventuras.
La escritora sí que pudo meter mano aquí y quitar el libro de circulación, a pesar de que los niños bengalís lo disfrutaran. Quizá si hubieran utilizado otro nombre hubiera pasado como parodia, pero en este caso, utilizar a sus personajes viola las leyes internacionales del copyright y apenas tocó las estanterías. Lo mismo pasó con una traducción ilegal al bengalí de Harry Potter y la piedra filosofal, con la que Rowling quiso proteger su saga. Aunque Harry Potter en Calcuta es el más conocido, decenas de plagios han parado antes de existir debido a este acoso y derribo hacia los plagiadores (algo que, por otro lado, tiene todo el sentido del mundo).
Porri Gatter
En realidad Porri Gatter no es tanto un plagio como una parodia, pero en este caso nos vale. Vamos a Bielorrusia para ver al mago protagonista de Porri Gatter y el filósofo de piedra (ejem), en el que el héroe tiene un lanzagranadas en lugar de una varita. De hecho, el propio Gatter no es un hechicero, sino un usuario de tecnología en un mundo mágico. No es, eso sí, la única parodia que hay en el mercado (aunque sí una de las pocas en alcanzar los cuatro títulos).
De hecho, solo en Estados Unidos podemos ver nombres como Harry Rotter, Larry Bottem, Barry Trotter, Harry Putter, Hairy Pothead (el protagonista de una parodia centrada en la marihuana), Hairy Potty, Henry Potty, Parry Hotter, Henry Shepherd, Howie Monroe (un perro que acude a la escuela para magos caninos y en el que Voldemort es un gato), Barry Rotter, Harriet Porber (un personaje trans que trata de meter el dedo en el ojo a Rowling) o Harry Otter.
¿Quieres más? Harri Proglotter, Un niño llamado Harry y su perro Potter, Harry Cover, Harry Pórrez, Harry Peloteur (una parodia pornográfica), Larry Bodter, Henri Potier, Heri Kókler, Harry Pouter, Happy Porter, Larry Potter, Harry Potra o, por qué no, Harry Poker (una parodia checa sobre niños jugadores de cartas). Si eres un fan de verdad del joven mago, tienes deberes… Si es que quieres aceptarlos.
La inteligencia artificial ha transformado muchas industrias en los últimos años, como la medicina y el entretenimiento, y revolucionado la forma en que interactuamos con la tecnología, facilitándonos mucho más nuestras vidas. Con grandes ejemplos, como ChatGPT de OpenAI, Gemini de Google o Llama de Meta, la IA ha logrado avances impresionantes, desde el diagnóstico médico hasta la conducción autónoma, y ha abierto un amplio abanico de posibilidades que hace unos años parecían de ciencia ficción.
Fracasos que no solo nos muestran las limitaciones de este tipo de tecnología, sino también la importancia de tener en cuenta los factores humanos y sociales a la hora de diseñar sistemas de IA. A continuación, repasamos cinco ejemplos de inteligencias artificiales que no alcanzaron el éxito esperado y terminaron cayendo en el olvido.
Tay, la IA de Microsoft que se descontroló en un solo día
En 2016, Microsoft lanzó Tay, un chatbot diseñado para interactuar con los usuarios de Twitter, aprendiendo y adaptándose a las conversaciones en tiempo real. La idea era que Tay imitara el comportamiento y lenguaje de los usuarios con los que interactuaba, mostrando cómo la IA podía aprender de manera autónoma. Sin embargo, lo que parecía un experimento prometedor se convirtió en un desastre en menos de 24 horas. Algunos usuarios de Twitter se dieron cuenta de que podían influir en el comportamiento de Tay al inundarla con comentarios racistas y ofensivos, y, en poco tiempo, la IA empezó a replicar esos mismos comentarios, haciendo declaraciones extremadamente polémicas.
Microsoft retiró a Tay de inmediato y emitió una disculpa pública, admitiendo que no previó que la IA pudiera ser manipulada de esa manera. El caso de Tay puso de relieve los riesgos de lanzar IA sin un control adecuado y cómo los usuarios malintencionados pueden explotar sus debilidades. Y es que la tecnología por sí sola no es infalible; el contexto social en el que se implementa es igual de importante para su éxito o fracaso.
Watson for Oncology: una promesa que cayó en saco roto
Watson, creado por IBM, generó mucho revuelo en su día al prometer una revolución en el ámbito de la salud, en especial con su aplicación para la oncología. Watson for Oncology debía ser una herramienta capaz de ayudar a los médicos a recomendar tratamientos basados en un análisis exhaustivo de datos médicos, investigaciones y estudios. No obstante, la realidad distó mucho de esa promesa. Muchos hospitales que implementaron el sistema se quejaron de que las recomendaciones no siempre eran precisas y, en ocasiones, estaban basadas en estudios desactualizados o en información no aplicable a ciertos pacientes.
Un artículo de Stat News reveló que algunos médicos incluso desconfiaban de las sugerencias de Watson, llegando a ignorarlas por completo. IBM prometió que Watson transformaría la medicina, pero la IA no estuvo a la altura de las expectativas, y muchos de los hospitales que la adoptaron inicialmente terminaron por abandonarla. Watson for Oncology es un recordatorio de que, aunque la IA tiene el potencial de cambiar campos tan importantes como la medicina, la precisión y actualización constante de los datos son cruciales para su éxito.
Jibo: el robot familiar que no encontró su lugar
Lanzado en 2014, Jibo era un robot de inteligencia artificial que prometía ser un compañero para las familias. Este simpático robot podía contar chistes, dar la previsión del tiempo y aprender de las interacciones humanas para ofrecer una experiencia más personalizada. Su diseño y las expectativas puestas en él captaron la atención de muchos medios y de entusiastas de la tecnología. Sin embargo, Jibo nunca despegó como se esperaba.
Aunque su concepto era interesante, Jibo tuvo que lidiar con varios problemas. Por un lado, su utilidad era bastante limitada: más allá de interactuar de manera básica, no ofrecía características diferenciadoras frente a otros dispositivos. Por otro lado, los usuarios criticaron su elevado precio y la falta de actualizaciones significativas. Finalmente, en 2019, la empresa cerró y los servidores de Jibo dejaron de funcionar, dejando a sus usuarios con un robot “inerte”. A pesar de todo, Jibo sigue siendo un ejemplo de cómo la innovación por sí sola no garantiza el éxito si no viene acompañada de una funcionalidad que realmente aporte valor al usuario.
Bodega: la IA que intentó (sin éxito) reemplazar a las tiendas de barrio
En 2017, dos antiguos empleados de Google lanzaron un proyecto llamado Bodega, una especie de quiosco automatizado que pretendía reemplazar a las tiendas de barrio. Equipados con cámaras y sensores, estos quioscos permitían a los usuarios coger productos y pagar automáticamente, sin necesidad de un dependiente. Sin embargo, la idea generó una enorme polémica desde el principio. Muchas personas consideraron que el proyecto era insensible, ya que buscaba reemplazar un elemento tradicional y social como las tiendas de barrio, que son más que simples puntos de venta.
Además, mucho criticaron el nombre “Bodega” por apropiarse de un término culturalmente importante para las comunidades latinas en los Estados Unidos. Tras la mala recepción pública y las críticas en redes sociales, el proyecto desapareció rápidamente. Bodega es un gran ejemplo de cómo los avances tecnológicos pueden chocar con aspectos sociales y culturales que no deben ignorarse.
Bixby: el asistente de voz de Samsung que no convenció
Bixby, el asistente de voz de Samsung, se presentó con la intención de competir con otros asistentes virtuales como Siri, Alexa y el Asistente de Google. Sin embargo, Bixby nunca alcanzó el nivel de popularidad de sus rivales. Aunque Samsung lo integró en sus dispositivos móviles y electrodomésticos, los usuarios descubrieron que su funcionamiento era más bien confuso y, en muchos casos, inferior al de otras opciones disponibles en el mercado.
A pesar de los esfuerzos de Samsung por mejorar Bixby con actualizaciones, este nunca logró captar la atención del público de la misma manera que sus rivales. Hoy en día, aunque sigue presente en algunos dispositivos, Bixby ha pasado a un segundo plano dentro de la estrategia de la compañía, que ha comenzado a integrar otras opciones más populares.
Así lo afirma el periodista Jason Schreier en su nuevo libro, Play Nice: The Rise, Fall and Future of Blizzard Entertainment, que saldrá a la venta el próximo 8 de octubre.
Durante el último episodio del podcast de IGN, Unlocked, Ryan McCaffrey (editor de IGN) aprovechó la presencia de Shreier para preguntarle sobre el asunto. En su nuevo libro, Schreier afirma que un equipo de Blizzard estaría trabajando en el shooter de StarCraft bajo la batuta de Dan Hay, conocido por Far Cry.
En Play Nice, el periodista escribe que “la mayoría de los desarrolladores fueron despedidos, mientras que unos pocos se quedaron con Hay para incubar, de todas las cosas, un nuevo shooter de Starcraft. Quizá tras StarCraft Ghost y Ares, a la tercera fuera la vencida”. Al ser preguntado por ello en el podcast, Shreier respondió que, efectivamente, podría ser una realidad, al menos siempre y cuando no termine siendo cancelado.
“Al fin y al cabo, se trata de Blizzard y su historia con los shooters de StarCraft no es bueno […] Es un proyecto que, por lo que yo sé, está en desarrollo, o al menos en el momento en que escribí este libro estaba en desarrollo”. En resumidas cuentas, “StarCraft no está muerto en Blizzard“.
Dan Hey, que abandonó Ubisoft en 2021, asumió la labor de dirección de un juego de supervivencia de Blizzard en 2022. El título, que recibió el nombre en código de Odyssey, terminó siendo cancelado a comienzos de 2024