Si viviste en el Internet de 2024, seguramente las palabras The Acolyte te den sudores fríos. Todo el mundo tenía una opinión sobre la precuela de Star Wars, aunque realmente pocos la habían visto. Sin embargo, los que aguantamos podemos asegurar que el final era espectacular y situaba la temporada 2 en una dirección de lo más interesante… si no fuera porque en Disney se les acabó la paciencia y la cancelaron sin miramientos. Ahora sabemos qué es lo que tenían planeado y… ¿Es tarde para exigir su regreso?
La guerra de las cancelaciones
Ahora hemos sabido que Leslye Headland, su showrunner, tenía una biblia para las temporadas 2 y 3, con el argumento de los episodios abocetado: en el primer episodio de la segunda temporada, por ejemplo, tendríamos a Osha, bajo la batuta de Qimir, en una arena de gladiadores llevada por los Hutts, y la Orden Jedi tendría que buscarla antes de que se convirtiese del todo al Lado Oscuro.
Darth Plagueis saldría más, ordenando a Qimir y Osha asesinar a varios personajes, como parte de una gigantesca conspiración. Al final, la insistencia del maestro Sith con la aprendiz llevaría a un enfrentamiento entre Qimir y Plagueis, con este venciendo sin problemas y dejándole al borde de la muerte. Su aprendiz le salvaría y tendría una escena sorprendentemente sexual, la primera en la historia de Star Wars, “haciéndose uno con la Fuerza sensualmente”. Ew.
Así es como empezaría la temporada 3, con maestro y aprendiz unidos en una relación, sin formar parte de Jedi ni Sith, teniendo que elegir su bando en la batalla. ¿Francamente? Parece mucho más interesante que la gran mayoría de cosas que nos llegan sobre la saga, pero como no muchos le dieron una oportunidad… nos hemos quedado sin saberlo. La Fuerza no nos acompañó.