Netflix este año tiene muy claro que su película “de Óscar” no va a venir de Estados Unidos, sino de un país extranjero. Después de la Academia se abriera a cine de todos los sitios del mundo con el éxito de Parásitos y las nominaciones de El agente secreto, Emilia Pérez, Aún sigo aquí, Anatomía de una caída o Sin novedad en el frente, era cuestión de tiempo que alguien lo apostara todo a una película extranjera. En este caso es La bola negra, una cinta española de Los Javis que no pocos ponen en las listas de lo mejor del año… y que huele a éxito en la gala.
Amor, muerte y deseo en España
La bola negra, dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, no solo les hizo ganar el premio a mejor dirección en el Festival de Cannes, sino que decenas de insiders dan por hecho que estará nominada, como poco, a mejor película, mejor guion adaptado y mejor dirección en los premios de la Academia. De momento, España ha hecho lo que debería ser obvio: mandarla a competir al Óscar como mejor película de habla no inglesa.
La bola negra se enfrentaba a dos auténticas maravillas como El ser querido y Los Domingos, que en otra ocasión habrían tenido más posibilidades de entrar en la categoría. Sin embargo, en este caso estaba todo más que cantado: solo podía ser La bola negra, que se enfrentará a algunas de las películas más potentes del año, como Fjord, Coward, Rose, All of a sudden o Possible Love. Vamos, que no lo va a tener nada fácil.
Los Javis, pareja artística (y antes sentimental) ya deslumbraron al público internacional con series como Veneno, tras la que les ofrecieron rodar en Hollywood directamente, La Mesías o Paquita Salas, pero llevábamos esperando su segunda película desde su debut con La Llamada. Ahora no tiene ninguna pinta de que esto se vaya a frenar. La era de Los Javis acaba de empezar.


