Onimusha: Way of the Sword es uno de los juegos más comentados del año. En parte porque Capcom ha tenido un año excelente, sacando un gran título tras otro, tuvo un inicio accidentado a causa de una demo con una dificultad muy poco ajustada. Su director, Satoru Nihei, prometió que la dificultad del juego final estaría mucho más ajustada, ya que la demo no era representativa del juego final. Y afirma que los datos que tienen del juego así lo confirman.
La dificultad no fue un problema
En una conversación con PC Gamer Nihei ha afirmado que “hemos estado mirando a los datos que hemos recibido de la gente jugando, entonces hemos podido ver donde la gente ha tenido problemas y cómo han progreado a través del juego. Lo que hemos visto a través de las tendencias en los datos está cerca de lo que pretendíamos conseguir, en términos de dificultad”. Afirmando así estar muy contento con lo que han logrado con su juego.
¿Cuáles eran estos propósitos? En sus propias palabras “queríamos que los jugadores fueran capaces de progresar a través de la historia, pero también que hubiera alguna clase de reto, que existiera cierto sentido de la satisfacción por derrotar a los enemigos. Nunca hubo intención de que este juego fuera particularmente difícil”. Desterrando así las ideas de que el juego pretendiera ser un soulslike, o como anteriores juegos de la franquicia Onimusha.
En cualquier caso, las mayores críticas de Way of the Sword han sido a su excesiva duración, lo desaprovechado de su mundo abierto y el desequilibrio entre los enemigos normales y los jefes, críticas que Nihei aborda afirmando que “en Capcom hemos escuchado el feedback”. Por lo que solo queda ver qué nos queda esperar del futuro de la franquicia, porque lo que está claro que, con su éxito de crítica y público, no tendremos que esperar otros 20 años para ver una sexta entrega.