Indiana Jones tiene cubiertas tus próximas 10 horas de vida
La icónica figura del arqueólogo, interpretada por Harrison Ford, surgió de una conversación entre Steven Spielberg y George Lucas durante unas vacaciones. Lucas, conocido por su trabajo en Star Wars, compartió la premisa de su guion original, Las aventuras de Indiana Smith, lo que llevó a una colaboración con Paramount Pictures para producir un total de cinco películas. Este viaje cinematográfico ha perdurado a lo largo de cinco décadas.
A pesar de la falta de comparativa entre En busca del arca perdida y las secuelas, las otras entregas de la saga siguen siendo entretenidas y ofrecen algunas de las mejores historias de aventuras en la actualidad. A menudo, Spielberg ha admitido que sus secuelas no están a la altura de las originales, citando como ejemplo Jurassic Park: El mundo perdido. Sin embargo, el director ha logrado engrandecer el legado de Indiana Jones, contribuyendo a que esta franquicia se mantenga relevante en el panorama del entretenimiento.
Para aquellos que deseen revivir las emocionantes aventuras de Indiana Jones, las cuatro primeras entregas están disponibles en Netflix. Se sugiere un maratón de películas para disfrutar durante el fin de semana, sumergiéndose en un universo que ha cautivado al público durante años y que sigue brillando en la memoria colectiva.
El fenómeno que desató Star Wars hace casi cinco décadas ha dejado una huella indeleble en la industria cinematográfica, inspirando a innumerables producciones a emular su éxito. A medida que la épica espacial de George Lucas llegó a los cines, los estudios comenzaron a lanzar proyectos similares en un intento por captar parte de la impresionante taquilla de la saga galáctica. Entre las copias más recordadas, aunque en su mayoría olvidadas, se encuentra El Humanoide, una producción italiana de bajo presupuesto que llegó a los cines en 1979.
Una película italiana con un tremendo encanto
El Humanoide se ha convertido en un ejemplo paradigmático de cómo la industria del cine ha recurrido a la estrategia de imitación tras el éxito de Star Wars. Desde su inicio, el filme copia elementos tan distintivos como el texto de introducción que precede a la historia, que remite a la icónica apertura de la saga original. A pesar de que introduce una narrativa propia, con elementos como una guerra nuclear y una sustancia peligrosa llamada Kappatron, las similitudes visuales son innegables, especialmente en el diseño de escenarios y vestuario.
El villano principal, Lord Graal, es un claro guiño a Darth Vader, presentándose con una armadura negra y un casco distintivo de forma triangular que evoca la estética de un destructor estelar. De hecho, el propio director, Aldo Lado, optó por el seudónimo de Gerge B. Lewis, un homenaje inadvertido a Lucas, lo que pone de manifiesto la influencia que ejerció Star Wars.
Con el paso del tiempo, El Humanoide ha quedado relegado al olvido, al igual que otras películas de ciencia ficción de esa época, como Star Crash. Estas producciones intentaron capitalizar sobre la fama de Star Wars, pero la mayoría no logró transcender más allá de su relativo estreno, siendo testimonios de la tendencia de la industria a replicar fórmulas exitosas. Hoy en día, muy pocos recuerdan estas obras, pero el impacto de Star Wars sigue resonando en el cine contemporáneo.
La serie Andor, precuela de la aclamada película Rogue One: Una historia de Star Wars, ha captado la atención de los fanáticos del universo creado por George Lucas, especialmente en su segunda temporada, que se apresta a concluir. Este nuevo capítulo en la historia de Cassian Andor, interpretado por Diego Luna, se centra en su lucha contra el Imperio, justo antes de los eventos de Rogue One, en un momento clave en la construcción de la Estrella de la Muerte.
Algunos personajes no aparecen porque no tienen nada que aportar
A pesar de las expectativas de los seguidores, personajes icónicos como el padre de Luke Skywalker y el Emperador Palpatine no han hecho apariciones en la serie, lo que ha suscitado numerosas preguntas entre los fanáticos. En una reciente entrevista con The Rolling Stone, el creador de Andor, Tony Gilroy, abordó por qué el Emperador no aparece, explicando que su presencia sería “demasiado pesada” para la narrativa de la serie. “Era un personaje demasiado importante para mí. Lo pensé en un momento dado, pero era una tarea demasiado pesada”, comentó Gilroy, sugiriendo que incluir a Palpatine complicaría la historia de una manera que no sería beneficiosa para el desarrollo de Andor.
La segunda temporada de Andor, que se acerca a su fin, culminará con la emisión de sus tres últimos episodios en Disney+ el próximo 14 de mayo. En estos episodios, los espectadores podrán ver de nuevo a personajes como Stellan Skarsgard, Genevieve O’Reilly y Ben Mendelsohn, quienes han aportado profundidad y matices a la historia del protagonista.
A pesar de las ausencias notables, la serie ha sido elogiada por su enfoque narrativo y su desarrollo de personajes, consolidándose como una de las mejores adiciones al canón de Star Wars. Con la temporada final a la vista, los fanáticos están ansiosos por ver cómo culminará la travesía de Cassian Andor antes de su decisiva participación en Rogue One.
Fundada en 1975 por George Lucas, Industrial Light & Magic se ha consolidado como pionera en el mundo de los efectos visuales, participando en más de 300 películas icónicas como Star Wars y Parque Jurásico. Su trabajo ha revolucionado la forma en que se experimenta el cine, convirtiendo a ILM en un referente indiscutible en la industria. En 2022, el lanzamiento de la serie documental Light & Magic en Disney+ ofreció una mirada íntima al legado de esta compañía y su influencia en el cine moderno, siendo aclamada tanto por la crítica como por el público.
Un regreso para seguir ahondando en la importancia de los efectos especiales
La segunda temporada de Light & Magic se estrenará el próximo 18 de abril, y promete ahondar aún más en el impacto de ILM en la industria cinematográfica. Dirigida por Joe Johnston, esta entrega se centrará en momentos clave de la historia del cine, desde la trilogía de precuelas de Star Wars hasta películas como Twister y Piratas del Caribe. A diferencia de su primera temporada, que seguía una línea temporal estricta, esta nueva entrega permitirá una narrativa más dinámica, explorando cómo los avances tecnológicos de ILM facilitaron ideas que, de otro modo, habrían permanecido en la mente de George Lucas.
ILM no solo ha dejado su huella en franquicias icónicas, sino que también ha estado detrás de proyectos recientes como Star Wars: Skeleton Crew y ha trabajado en películas nominadas al Oscar, como Gladiator 2 y Alien: Romulus. Su capacidad para enfrentar desafíos tecnológicos ha sido fundamental en la evolución de los efectos visuales en la cinematografía, lo que ha permitido a ILM mantenerse a la vanguardia en este ámbito.
Con material exclusivo y entrevistas a figuras clave de la industria, la segunda temporada de Light & Magic es un imperdible para los amantes del cine y la tecnología, donde los espectadores pueden descubrir los secretos detrás de la magia que ha definido generaciones de cineastas y espectadores por igual.
Harry Hamlin, conocido por su papel en Furia de titanes (1981), recientemente compartió una inusual anécdota sobre su fallida audición para el icónico papel de Indiana Jones en la película En busca del arca perdida, dirigida por Steven Spielberg. A pesar de haber sido preseleccionado, Hamlin no logró conseguir el papel, que finalmente fue interpretado por Harrison Ford.
Un casting de lo más alocado
En una entrevista con Page Six, Hamlin relató los detalles de su audición, que tuvo un giro inesperado. Spielberg y el productor George Lucas asistieron a la prueba, pero su llegada se retrasó debido a un problema con el vuelo de Lucas. Para aprovechar el tiempo, Spielberg propuso que Hamlin y la actriz Stephanie Zimbalist, quien aspiraba al papel de Marion, hornearan un pastel de chocolate en la cocina del estudio.
El actor recordó que mientras estaban en la cocina, intentaron hacer el pastel, lo que rápidamente se convirtió en una situación incómoda. Durante esos 40 minutos, Hamlin aprovechó para bromear sobre lo molesto que podía ser Spielberg, un comentario que considera que contribuyó a su eventual descalificación del casting. “Nunca he trabajado con Steven Spielberg, y nunca aprenderé a hacer un pastel”, aseguró Hamlin, quien ahora ve esta experiencia como un gran arrepentimiento en su carrera.
Finalmente, el director eligió a Ford y Karen Allen para dar vida a Indiana Jones y Marion Ravenwood, respectivamente. Aunque no se sabe si Ford y Allen también realizaron una prueba de repostería, es posible que el par tuviera una química más favorable con Spielberg. La lección de Hamlin parece clara: los detalles en una audición pueden ser tan importantes como el talento propio.
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Si recuerdas con exactitud el furor que causó en el público el Episodio I de Star Wars, tengo dos preguntas que hacerte: la primera, ¿hubo alguna marca que no se anunciara con Liam Neeson, Ewan McGregor y Jar Jar Binks? La segunda, ¿a que es molesto levantarte de la silla y que todos los huesos te crujan a la vez?
De aquel Episodio I nos llevamos una película más o menos decente, cientos de productos de merchandising de todo tipo y algunos que han quedado para la historia del bochorno. ¡Pero ojalá se quedara todo ahí! Vamos a echar un vistazo a los 6 productos licenciados más absurdos de la historia de ‘La guerra de las galaxias’. Aviso: vienen curvas galácticas.
En 2005, si te montabas en Virgin Airlines y te sentías mareado, ¡podías tener la ocasión de dejar una opinión sincera sobre ‘La venganza de los Sith’ en una bolsa! No sabemos a quién se le ocurrió la idea, pero esperamos que no ascendiera demasiado en su puesto de trabajo.
5-Figuras de colección de George Lucas
No, literalmente: en el Episodio III, el director se reservó un cameo como el Barón Papanoida (que después tuvo su propio episodio de ‘Clone Wars’) y dedicó otros tres a sus hijos: Chi Eekway, Terr Taneel y Zett Jukassa. Sorprendentemente, el set de las figuras de los Lucas vendió bastante bien, así que después de todo había un público para esto.
4-La moto de Darth Vader
Si Spiderman tuvo un coche, ¿por qué no va a tener Darth Vader una moto? Eso debieron pensar cuando a inicios de la pasada década decidieron montar al villano de la saga en un vehículo que podías propulsar hacia delante. Hay dos posibilidades: o nos cortaron una pelea entre motos increíble en ‘El retorno del jedi’, o este juguete no tiene ningún sentido.
3-Pañales para adultos
Los fans de Star Wars ya empezamos a tener una edad, pero quizá esto sea demasiado. Si no te convence, deberías saber que también los hacen de Popeye, Batman y Mi Pequeño Pony. Ante todo, variedad en la tercera edad. ¿Serán estos nuestros futuros Funkos?
2-La Bola 8 de Yoda
El problema de este producto no es, en sí, que Yoda pueda predecir tu futuro: es que tengas que mirarlo directamente en su trasero. La idea es todo lo buena que puede ser, pero realmente es un final indigno para el héroe jedi.
1-La lengua de Jar Jar
Si hay algo en lo que todos, haters y fans, podemos estar de acuerdo, es que después de ver el Episodio I lo último que queremos hacer es besar a Jar Jar Binks. Sin embargo, hubo quien decidió “Qué demonios: haremos un juguete en el que chupar su lengua de manera continua”. Por lo que sea, y para incomprensión de sus creadores, no vendió bien en absoluto. Qué cosas, ¿verdad?
Indiana Jones y el dial del destino está a la vuelta de la esquina y, para prepararnos, hacemos un ranking con las películas anteriores de Indiana Jones.
Algunas sagas son tan míticas que no pueden morir. No importa lo que ocurra, siempre vuelven, de uno u otro modo, con sus personajes demostrando que son ya más mitos que personas. Auténticos catalizadores de algo que trasciende a los personajes, convirtiéndose en iconos populares reconocidos por todos. Entre estos, el cine ha conseguido crear uno en particular que es imposible olvidar. Este es Indiana Jones.
Creado por George Lucas y dirigido por Steven Spielberg, al menos las cuatro primeras películas, tenemos a la vuelta de la esquina la quinta entrega de la franquicia: Indiana Jones y el dial del destino. Esta será dirigida por James Mangold y si algo han prometido es que tendrá el mismo espíritu de película de aventuras de las anteriores películas de la franquicia, con Harrison Ford volviendo como Indiana Jones. Por eso vamos a ordenar las películas de Indiana Jones de la peor a la mejor. Una lista donde la peor de las películas es muy buena y la mejor una obra maestra, que además ahora puedes ver en Disney+.
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal
Regresar tras veinte años en la nevera puede resultar difícil. Sino que se lo pregunten a Indiana Jones, que en el Reino de la calavera de cristal nos demostró que aún es posible hacer una película de aventuras familiar, divertida, llena de acción y elementos históricos y de ciencia ficción con set pieces espectaculares basadas en elementos relativamente realistas sin por eso perder nada de su encanto. Algo que demostró los 790 millones de recaudación y la buena recepción crítica que tuvo la película.
Eso no quita para que el público fuera menos entusiasta. Ni Harrison Ford es el mismo actor ahora que hace veinte años ni Steven Spielberg es el mismo director ni el público es el mismo. Es por eso que la película hizo que se sintiera tosca e impostada para mucha gente, como una versión adulterada y tramposa de la trilogía original. Pero si se ve sin las gafas de la nostalgia, la realidad es que Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal es una película divertida, con buen ritmo, que sabe beber de la fuente de las originales para encontrar su propio camino.
Indiana Jones y el templo maldito
Si segundas partes nunca fueron buenas alguien tendría que explicarnos porqué Indiana Jones y el templo maldito es tan buena. Aunque es cierto que está considerada como la más floja de las tres películas originales, siendo recibida con tibieza por la crítica, a pesar de ser un absoluto éxito de taquilla, la película da una interesante vuelta de tuerca a la película original al introducir más elementos sobrenaturales, introducir más elementos exóticos y poner aún más peso en sus personajes secundarios, descargando el peso de la aventura de los hombros de Harrison Ford.
Todo eso no quita para que verla hoy en día puede ser incómodo. Su mirada es extremadamente orientalista, lo cual significa que toda su representación de los personajes de China e India bordean, si es que no se introducen sin miramientos, en estereotipos ofensivos cuando no directamente dañinos. Eso sumado a un ritmo menos afinado que las otras dos entregas, a pesar de tener algunas de las imágenes más icónicas de la franquicia, justifica su puesto en esta lista. Porque Indiana Jones y el templo maldito es una gran película, pero es, probablemente, la película que peor ha envejecido de la trilogía original.
La tercera película de Indiana Jones sería la perfecta síntesis entre los logros de la primera y los tanteos de la segunda. Indiana Jones y la última cruzada le devuelve más protagonismo a Indiana Jones, pero vuelve a darle más peso a los personajes secundarios, al mismo tiempo que potencia el contexto de aventuras y un cierto toque exótico. El resultado es una película mucho más sólida, de un ritmo envidiable, que sería fácil de colocar como la mejor película de la franquicia de no ser porque, a fin de cuentas, no deja de replicar lo que ya haría la película original.
Ese es quizás el único problema de Indiana Jones y la última cruzada. Refina el concepto, pero no pone nada nuevo sobre la mesa. Sean Connery está increíble, Harrison Ford lo hace genial y nunca está mal combatir contra los nazis, pero carece de la novedad de En busca del arca perdida o el exotismo y el impacto de Indiana Jones y el templo maldito. Por eso es la película más redonda, más perfecta y refinada, pero también la que deja menos poso emocional. Porque si bien no se le puede sacar ningún defecto técnico, también es difícil atribuirle los mismos méritos que sí encontramos en las otras dos películas.
Indiana Jones y el arca perdida
La joya de la corona. La película original. El origen de todo. Aquí no sólo conocimos a Indiana Jones robando una estatua en un templo peruano de un modo tan ingenioso como ridícula fue su huida, sino que nos dio todas las claves de lo que sería Indiana Jones a partir de entonces. Indiana Jones va en búsqueda de un artefacto antiguo, alguien de gran poder intenta conseguirlo para sí, Indiana Jones lo consigue antes, pero descubre que es mejor que el mundo nunca sepa de la existencia de ese objeto. Algo que Indiana Jones y el arca perdida consigue construir a la perfección mientras nos presenta a personajes tremendamente carismáticos en una aventura extremadamente divertido con unos escenarios interesantes y vibrantes.
Realmente es difícil sacarle ningún defecto a Indiana Jones y el arca perdida. Podría ser más ágil en ciertos momentos. Podría darle un papel más relevante a Marion. Pero todo lo que podemos criticarle son aspectos menores para una película que, aún hoy, resulta fresca, divertida y fascinante. Una película que ha sido imitada hasta la extenuación y prácticamente nunca imitada bien, ya no digamos igualada, que ha definido el cine de aventuras tal y como lo conocemos. Sólo por eso, ya se merece estar en lo más alto de esta lista como la mejor película de Indiana Jones de todos los tiempos a falta de ver qué nos tiene que ofrecer la búsqueda del Dial del Destino.