Bethesda ha confirmado los rumores sobre la sexta entrega de una de sus franquicias más populares, The Elder Scrolls. Confirmando que se llamará Sentinel, desvelan así una de las mayores incógnitas de la empresa de los últimos años: el nombre. Porque por desgracia, no han hecho nada más. Con un logo y nada más, han dicho que esperan poder más información en el futuro. Algo que no da ninguna certeza sobre un juego que sabemos de su existencia desde hace ya diez años.
Porque la historia de este juego es la de un juego que no existe y da la sensación de que no vamos a ver pronto. Y quien espere jugarlo en los próximos dos o tres años tiene mucha fe en una empresa que no ha demostrado tener ninguna razón para creer. Porque incluso solo ciñéndonos a lo mal que han gestionado la revelación del nombre del juego, ya se vería hasta qué punto algo anda mal en Bethesda. Pero peor se hace cuando se pone todo en contexto.
Un juego del que sabemos el nombre desde hace un año
Decir que el nombre se ha desvelado ahora es correcto. Decir que lo sabemos desde ahora no. Porque si algo ocurre con The Elder Scrolls VI: Sentinel es que el nombre es conocido desde hace casi un año. ¿Cómo es eso posible? Por una combinación de leaks, de CEOs que no saben mantener la boca cerrada y conclusiones no demasiado complejas por parte de los fans.
¿Cómo es posible? Para empezar, alguien en Reddit filtró toda la información que conocemos ahora ya hace nueve meses . Dijo que el nombre del juego sería The Elder Scrolls VI: Sentinel, que el juego se ambientaría en Hammerfell y High Rock, una región que aparecería en Daggerfall y The Elder Scroll Online, y que el concepto podría tener implicaciones para la historia principal. Literalmente es todo lo que sabemos sobre el juego.
Pero el periodista Tom Warren, el pasado 29 de octubre, también lo dijo: a la vez que cubría la ola de despidos en Microsoft para The Verge, afirmada que “fuentes familiarizadas con los planes de Bethesda me dicen que el editor, que es propiedad de Xbox, está a punto de anunciar que el próximo juego de Elder Scrolls se llamará oficialmente The Elder Scrolls VI: Sentinel. El anuncio podría llegar tan pronto como el próximo mes, en un periodo que marcará 15 años desde que se lanzó The Elder Scrolls V: Skyrim“.
De hecho, el anuncio no ha llegado ni siquiera un mes después: ha llegado apenas una semana después. Y el nombre no ha pillado por sorpresa a nadie. ¿Por qué? Porque, según el mismo reportaje de Warren para The Verge, Asha Sharma, actual CEO de Xbox, afirmó que el nombre de The Elder Scrolls VI tenía ocho letras. Teniendo en cuenta que el nombre en clave del juego se había hecho público que era Project Guardian y que Sentinel era una ciudad en Hammerfell, parecía extraordinariamente evidente cuál sería el sobrenombre del juego.
Un juego que se lleva retrasando la vida
El problema es que este anuncio llega con la seguridad de que no va a salir pronto. Para empezar, porque la propia Bethesda ha confirmado que “todavía pasará un tiempo hasta que podamos compartir más cosas”. ¿Cuánto es un tiempo? Pues según el periodista Jason Schreier, mucho tiempo. Porque según afirmó en una sesión de preguntas y respuestas de Bloomberg del 7 de julio de 2026, “The Elder Scroll 6 está al menos a 2 o 3 años vista”. Lo cual significa que no se lanzará, como mínimo, hasta 2028 o 2029. Todo eso suponiendo que no se retrase, teniendo en cuenta que Bethesda son famosos por sufrir constantes y severos retrasos.
De hecho, la propia historia de The Elder Scrolls VI es una de angustia para los fans. La primera vez que se anunció la intención de producirlo fue en junio de 2016 por Todd Howard, director y productor ejecutivo de Bethesda. Según el ahora exdiseñador de Bethesda, Kurt Kuhlman, el juego tendría que haber salido tras Fallout 4, que salió en 2015. En vez de eso salieron Fallout 76 y Starfield, que salieron entre 2018 y 2023. ¿La razón para no hacerlo? El tortuoso proceso de producción de Starfield y la negativa absoluta de Howard de que nadie dirigiera el juego.
Esta es una constante en Bethesda. El ego de Todd Howard. Negándose a que nadie del estudio que no sea él dirija los juegos principales de las franquicias, esto ha llevado a retrasos constantes y luchas de poder. Por ejemplo, llevando a una disputa enorme con Obsidian por la tremenda popularidad de Fallout: New Vegas, que no fue producido por Bethesda, mucho menos por Howard.
De ahí que The Elder Scrolls VI haya ido retrasándose sin fin. En octubre de 2018 el productor de ZeniMax Online Studios, la casa matriz de Bethesda, Matt Firor, afirmó que The Elder Scrolls VI aún tardaría mucho tiempo en ver la luz, porque la prioridad estaba en Starfield. Algo que en 2021 confirmó el propio Howard al confirmar que el juego estaba en fase de diseño, y que se lanzaría entre 15 y 17 años tras The Elder Scrolls V: Skyrim. El cual salió en 2011.
Saldrá, ¿pero tiene sentido?
Desde entonces, todo el estudio está volcado en la producción de The Elder Scrolls VI. Algo que confirmó el propio Todd Howards en una entrevista para GQ . El problema es otro: el estudio va a tardar mínimo 17 años en sacar un nuevo juego de una de sus franquicias más populares. Siendo su otra franquicia más popular Fallout y considerando que no van a empezar a trabajar en Fallout 5 hasta que no acaben con The Elder Scrolls VI: Sentinel, es difícil imaginar cuando lo veremos. Fallout 4 salió en 2015 y su secuela probablemente no salga antes de 2035. 20 años después.
A Fallout le salva que Obsidian está haciendo un nuevo Fallout. A The Elder Scrolls no le salva nada. Sentinel es un nombre que ya conocíamos y tenemos la certeza de que aún quedan, como mínimo, dos o tres años por delante. ¿Es sostenible la Bethesda de Todd Howard? No lo parece. Y no parece que lo piensen ni ZeniMax ni Microsoft cuando han puesto a Obsidian a trabajar en un nuevo Fallout. Pero al menos, parece que en algún momento tendremos Sentinel.