El fenómeno conocido como el Netflix bump ha vuelto a hacer de las suyas, evidenciando una vez más cómo las adaptaciones de videojuegos a series pueden influir significativamente en las ventas de los títulos originales. En esta ocasión, la saga Devil May Cry ha experimentado un notable aumento en su popularidad, coincidiendo con el lanzamiento de su serie de animación en Netflix, a pesar de las críticas mixtas que ha recibido por parte de los fans.
Muchos no gamers interesados en el juego gracias a la serie
Capcom se encuentra en una posición favorable, ya que el interés renovado por la saga se ha traducido en un aumento notable de jugadores simultáneos en Steam, donde títulos como Devil May Cry 5 han alcanzado casi 13,000 usuarios a la vez, un hito no visto desde 2020. Esta afluencia se ha visto impulsada en parte por las ofertas atractivas en los precios de los juegos: Devil May Cry 5 está a la venta por 7,99 euros, y la HD Collection por menos de 10 euros, lo que ha atraído tanto a nuevos jugadores como a aquellos que buscan revivir la experiencia de la saga.
Este fenómeno no es exclusivo de Devil May Cry. El impacto de las series en las ventas de videojuegos ha sido evidente en otras ocasiones, como en el caso de The Witcher, que vio un aumento del 554% en las ventas de su tercer título tras la adaptación protagonizada por Henry Cavill, o Cyberpunk 2077, que también experimentó un repunte en jugadores después de su adaptación al anime. Incluso las series de rivales como Amazon, como Fallout, han mostrado resultados similares.
Aunque algunos fans pueden sentirse insatisfechos con la dirección de la adaptación animada, el atractivo mediático y las ofertas han posicionado a Devil May Cry entre los 10 juegos más vendidos, tanto en España como a nivel global. Así, la saga de Capcom continúa consolidándose como una de las más queridas y populares en el mundo de los videojuegos.