Desde su lanzamiento en 2010, Humble Bundle ha transformado la distribución de videojuegos, ofreciendo paquetes de títulos bajo el modelo ‘paga lo que quieras’ y destinando parte de sus ingresos a causas benéficas. Esta revolución no solo ha beneficiado a los jugadores, sino que también ha proporcionado visibilidad a estudios independientes que, de otro modo, tendrían dificultades para llegar al gran público. En este contexto, un grupo de veteranos de Humble Bundle ha presentado Digiphile, una nueva tienda digital que busca recuperar el enfoque en colecciones y paquetes de videojuegos seleccionados de manera especial.
Un primer bundle de excelentes propuestas
Digiphile se lanzará con un modelo claro y sencillo: ofrecerá dos bundles al mes, cada uno con al menos un 5% de sus ganancias destinado a organizaciones benéficas. Además, el 75% de los ingresos se destinarán a los editores, y contará con una completa transparencia en la distribución de ingresos, asegurando que cada jugador conozca cómo se dividen los fondos entre la tienda y las causas apoyadas.
El primer paquete, titulado Return of the Immersive Sim, incluye títulos como los últimos remakes y remasters de System Shock, además de juegos como Peripeteia y Shadows of Doubt, a un precio máximo de 20 dólares. Este formato se distingue por limitar su catálogo a colecciones temporales, evitando un escaparate permanente de juegos. Los responsables de Digiphile han prometido implementar medidas contra la reventa de claves y asegurar que el 100% de los ingresos generados por DLC se destinen a los editores.
Otra característica destacada es el Digiphile Exchange, que permitirá a los usuarios verificar si ya poseen un juego en su biblioteca de Steam y canjear claves no utilizadas por créditos para otros títulos disponibles en la tienda. Con la intención de crecer como comunidad, Digiphile también aspira a incorporar críticas, listas y recomendaciones, similar a lo que ha hecho Letterboxd en el cine.
Dicen los expertos que el futuro va a llevar a que las redes sociales queden obsoletas y nos centremos en sitios para nuestro nicho. O sea, que terminará la época de Twitter, Facebook, Instagram y TikTok y volveremos a una especie de foros pero remendados para el siglo XXI. Discord, newsletter, lo que sea, pero que hablen de lo que a nosotros nos interesa. Por suerte, los cinéfilos del mundo ya se han adelantado y tienen un sitio en el que opinar, leer, dejarse recomendar, crear y divertirse: lo creas o no, ahora mismo Letterboxd es la mejor red social del mundo. Y lo es porque han sabido cómo escuchar a la comunidad y pasárselo bien por el camino.
Luces, cámaras, Letter… ¡Boxd!
Os voy a ser totalmente sincero: cuando Elon Musk pidió dinero para tener el verificado en Twitter, inmediatamente pensé que jamás daría dinero ni a él ni a esa red social, sin importar los miles de seguidores que pudiera tener. Musk prometía que se nos vería más, que nuestras respuestas saldrían las primeras, e incluso jugueteó con que, si no pagas, solo pudieras poner tres o cuatro tuits al día. Al chantaje, ni agua. Sin embargo, pago con gusto anualmente Letterboxd. Y lo que me ofrece no es lujo y oropel, sino, simplemente, una experiencia ligeramente mejor a quien no lo hace.
Puedo cambiar los carteles de las películas al loguearlas, no tengo publicidad y al final del año me hacen un resumen anual con lo que he visto al estilo Spotify Wrapped. Y da gusto pagar por una red social que te permite, simplemente, apuntar lo que has visto, comprobar lo que han visto tus amigos, crear (y rellenar) listas de recomendaciones de todo tipo y, sobre todo, reírte con chistes de todo tipo. En cierta manera, Letterboxd es como esa casita del árbol en la que unos pocos estamos viendo películas de 1945 y haciendo bromas mientras el mundo arde a nuestro alrededor.
Letterboxd es como si Goodreads no se tomara en serio a sí misma. Más allá de unos cuantos cinéfilos que hacen análisis interesantes y larguísimos de las películas que ven, la mayoría vamos a intentar hacer reír al resto. Si vemos, por ejemplo, El crepúsculo de los dioses (mi película favorita), la primera crítica destacada está repleta de iconos mostrando las diferentes caras de Norma Desmond y una de las siguientes dice “Esta película trata sobre la peor pesadilla de cualquier guionista: ser asesinado de un tiro”. Chef kiss.
This is cinema
El concepto de Letterboxd es simple pero efectivo. Puedes usarlo como diario de lo que has visto, como lugar de recomendaciones o como sitio en el que destacar tu sentido del humor cinéfago. Todo vale aquí, y nadie te va a llamar la atención o a chistar porque, realmente, nadie se comporta como un cafre intentando llamar la atención sin motivo. Es una red social de gente cabal. Y quizá por eso tenga tanto éxito: cansados del griterío y los insultos, es un placer dejarse arrullar por lo que solía ser Internet antes de que los cabreos, las campañas de odio y la IA se lo comiera.
Además, sus campañas en redes sociales son estupendas y muy efectivas. No hay nadie en Hollywood que no haya pasado por sus micrófonos para decir cuáles son sus cuatro películas favoritas (tú mismo las puedes poner en tu perfil*) o preguntar a las estrellas cuál creen que es su cinta más valorada. El hecho de que la mayoría de ellas conozca, tenga y utilice Letterboxd, aunque sea desde cuentas secretas, dice mucho sobre su experiencia de usuario, que puede atraer tanto a famosos como a personas de a pie, unidas por lo mismo: el amor por el cine (y, desde hace poco, las series).
Letterboxd tiene ya 17 millones de usuarios en todo el mundo, y ha superado a IMDb en términos de opinión. Sí, aquella sigue siendo vital para buscar información, pero cuando llega la hora de hacer una crítica y buscar recomendaciones, es obligatorio girar la cabeza hacia una app amable, simple y que, si quiere seguir triunfando, no debería tratar de reinventar la rueda… O de hacer una campaña para que lleguen a ella las personas que solo quieren montar gresca sin motivo. Así estamos bien. Es imposible no quererla.
*Por si tienes curiosidad, en mi perfil están El crepúsculo de los dioses, Hara-Kiri, Eva al desnudo y Uno, dos, tres. Ahí tienes cuatro maravillas de regalo.