Ha sido el runrún del fin de semana: el DLC de ‘Elden RIng’, más que un desafío (que lo es), es una auténtica tortura. Y por eso están ahí, por otro lado, no para hacer un camino sencillito y sin problemas. Sin embargo, hasta los jugadores más pulidos han acabado cansados de no poder avanzar y ahora mismo la nota en Steam no es ni positiva ni negativa. Y eso que hay gente muy aventajada que se ha pasado a los jefes sin que le den un solo toque.
¡El del ring!
Los comentarios en Steam van desde quien ya se lo ha pasado en NG+7 añadiendo “no es para los débiles de corazón, prepárate a morir incontables veces” hasta quien cree que “Un jefe final muy guay, parte de los movimientos es bajar tus cuadros por segundo por debajo de 30 a mitad de la pelea y además hechizar bajones de rendimiento como ataque”, destacando que el juego no está del todo pulido.
La comunidad de los Souls (y de ‘Elden Ring’ en particular) destaca por su apoyo constante. Sí, sabemos que el juego es complicado. Sí, vamos a ayudarnos entre nosotros. Y no hay mejor prueba que en la preparación para este DLC, con el enfrentamiento obligatorio contra Mohg que no todos los jugadores eran capaces de superar. Por suerte, los miembros más destacados de la comunidad han repartido items e incluso pasado la noche en vela antes del lanzamiento del DLC para ayudarles.
Incluso a los jugadores más avanzados de ‘Elden Ring’ les ha sorprendido lo complejo que es este DLC. Por suerte, la comunidad más activa y poderosa ya ha avisado que estará ahí para quien lo necesite. De momento, ya están recomendando maneras de enfrentarse al juego sin que sea un camino por la tortura: por ejemplo, es obligatorio tener un vigor de 50-60 si quieres seguir adelante, y siempre es mejor enfocarse en conseguir los fragmentos en lugar de asesinar a los jefes de primeras.
Es de esperar que los que van más avanzados en el juego pronto empiecen a ser como Let Me Solo Her, el mítico jugador que se ofrecía como invocación para acabar con los monstruos más complicados a cambio solo de la gratitud del jugador. Porque en los Souls, al final, se necesita tener… un poquito de alma.
