Aunque ahora nos quejemos constantemente de lo poco que nos interesa a veces el UCM, lo cierto es que no siempre Marvel ha acertado de pleno en sus propuestas. Por ejemplo, Thor no explotaría todo su potencial hasta Ragnarok, dejando las dos primeras películas en un extraño limbo, criticado normalmente no solo por una trama ligeramente decadente, sino también por sus planos holandeses (por entendernos: en diagonal). Ahora su director, Kenneth Branagh, nos cuenta exactamente lo que pasó.
¡Padre Odín, dame el poder!
Antes de que Thor pudiera viajar a Asgard a evitar el Ragnarok, se vio obligado a vivir aventuras de menor intensidad que, pese a todo, fueron un éxito rotundo en taquilla. Y eso que los planos holandeses eran una constante, algo que, según su director, cogió prestado directamente de los cómics originales. “Nunca entendí por qué la gente estaba tan molesta con esa elección. Vuelve a cualquier etapa de los cómics, pero especialmente la más clásica, de Kirby, y mira su encuadre. Mira su encuadre”.
De hecho, por lo visto Marvel estaba tan enfadada con esta decisión que decidieron tratar de cambiarla: “Sé que hubo una conversación en algún momento del Universo Marvel donde hablaron de lo que costaría horizontalizar la película. Y me alegro de decir que el precio para ese proceso era prohibitivo”. Desde luego, dios nos libre de tener personalidad en las películas de superhéroes.
No está solo, porque Ryan Reynolds, que protagoniza Mayday con él, también opina parecido: “¿Les molestaron los planos holandeses o es que alguien les dijo que tenía un problema y el resto lo siguió? Eso es clásico en el cine. Cuando lees sobre cine en redes sociales, es como si todo el mundo dijera ‘Oh, esto es una vergüenza y una desgracia’, y vamos, tío. ¿Realmente lo crees, o sabes algo sobre esto?“. Honestamente, no le falta razón. Más planos holandeses y menos películas planas como… bueno, Deadpool y Lobezno. A ver si predicamos con el ejemplo, Ryan.