El desencadenante de esta controversia fue la presentación de un spray de estilo anime que representa a Marty McFly, el icónico personaje de Regreso al Futuro. Varios jugadores notaron similitudes con las imitaciones de Studio Ghibli hechas con IA y señalaron inconsistencias en la representación de ciertos objetos, como relojes con un acabado desdibujado. Estos hallazgos han alimentado la sospecha de que algunas de las imágenes podrían haber sido generadas por algoritmos en lugar de estar elaboradas por artistas humanos.
Ante la presión de la comunidad, Sean Dove, el artista detrás de la ilustración de Marty McFly, se defendió públicamente. Compartió un video donde muestra su proceso de trabajo, presentando la imagen en capas para demostrar que el trabajo es original y no resultado de una IA. Sin embargo, Dove admitió que podía haber usado imágenes generadas por IA para algunos elementos, lo que, según él, contribuyó a la confusión sobre la calidad de ciertos detalles, como los relojes.
Adicionalmente, jugadores han señalado otras imágenes dentro del juego que parecen tener el ‘acabado borroso’ típicamente asociado a la IA generativa. Uno de los ejemplos más destacados es la representación de un yeti que, según los jugadores, presenta anomalías anatómicas, lo que ha aumentado la sospecha de uso indebido de tecnología de generación automática en la creación de arte del juego.
El cine de los 80s es recordado con muchísimo cariño y no es para menos. Algunas de las películas de aventuras y acción más míticas de la historia del cine son de esa época. El nivel de creatividad que se manejaba en la época y los directores y guionistas involucrados eran envidiable, llevando a joyas únicas que aún hoy son recordadas. Y que en no pocos casos fueron apabullantes éxitos de taquilla. Eso fue el éxito de una de las trilogías más recordadas de la historia y que aún hoy se sigue celebrando: Regreso al futuro.
Concebida por Robert Zemeckis y Bob Gale y producida por Steven Spielberg, esta es una franquicia que partía de una premisa muy sencilla. ¿Qué ocurriría si un joven viajara al pasado y conociera a sus padres en el momento que se conocieron y se enamoraron? ¿Qué clase de desastres podría provocar si cometiera el más mínimo error?
Una película que inventó lo que hoy es cliché
Si bien hoy es un cliché esta historia para toda clase de series, libros y películas, lo es a causa de la primera entrega de esta franquicia de películas. Marty McFly fue el adolescente rebelde e impulsivo original que viaja en el tiempo en un coche de estética retrofuturista conducido por las estrafalarias ideas de un científico loco amigo suyo, llevándole a una aventura de lo más desquiciada. Que sólo se volverá más y más desquiciada con cada nueva entrega de la franquicia. Pero ahora iremos a eso.
La primera de las películas, Regreso al futuro, se mantuvo sencilla. Transcurriendo en 1985, el protagonista Marty McFly viaja 30 años al pasado, a 1955, probando la máquina del tiempo que ha hecho Doc, su amigo y científico no muy bien de la cabeza que ha construido en un DeLorean. El resultado lleva a que disrupta la relación de sus padres, casi provocar que nunca llegue a nacer, y finalmente, conseguir volver a su época sin comprometer ni su relación ni la de sus padres ni el continuo espacio-tiempo.
Tremendamente ingeniosa y alocada para la época, muy inspirada por la serie de televisión La dimensión desconocida y los cómics de viajes en el tiempo de Superman, la película fue un tremendo éxito entre crítica y público. Con un presupuesto de 20 millones de dólares, consiguió hacer casi 390 millones en taquilla, sin contar todo lo que ha hecho en televisión y los formatos domésticos, siendo sorprendentemente alabada por la mayoría de críticos de la época como una película juvenil ingeniosa, inteligente y que suponen un giro muy inteligente a las historias de ciencia ficción gracias a su humor y su narrativa, incluso si su inicio es demasiado lento y sobrexpositivo.
Ganando numerosos premios y llegando a estar nominada a cinco oscars, aunque no ganaría ninguno, fue la gran sorpresa de 1985. Y para sorpresa de nadie, llegaron las secuelas.
Las secuelas del gran éxito
Tardaron cuatro años en hacer su segunda entrega, pero la hicieron. Volviendo todos los involucrados en la película original menos Crispin Glover, que hacía del padre de Marty McFly, pero se le consideró muy problemático para trabajar con él, la película prometía lo mismo, pero con un giro diferente. Esta vez no viajarían al pasado, sino al futuro. Pero Marty, que aparentemente no aprendió nada de la primera película, se mete en problemas y se trae al presente un objeto del futuro que cambia completamente el futuro. Porque, ¿qué es el presente sino el pasado del futuro?
Con viajes al futuro, al pasado y con un enfrentamiento directo contra su gran némesis desde la primera película, el matón Biff, la película se construye desde la premisa de su antecesora haciéndola más grande, con más consecuencias y en cierto modo, visionaria. A fin de cuentas, trata de un millonario haciéndose con el poder de EEUU y arruinándolo todo. Pero su visión sólo lo es a medias: en 1989, fecha del estreno de la película, Donald Trump ya era una figura importantísima de la sociedad estadounidense y había declarado su intención de presentarse a presidente de EEUU. Y si esta película sirve de presidente, la idea no entusiasmaba ya entonces.
Por otra parte, la película volvió a ser un éxito. Con 40 millones de presupuesto, recaudó algo más de 332 millones de dólares y la crítica volvió a formular un saludable entusiasmo. Aunque algunos críticos vieron en la película un escapismo entretenido que carecía de la imaginación de la anterior y los premios no brillaron de la misma manera que en la anterior.
Una tercera película muy querida
Sólo un año después y siguiendo la escena final de esta segunda película, se estreno la tercera y última película de la franquicia: Regreso al futuro III. Con Doc autoexiliándose al pasado, específicamente al año 1885, Marty tendrá que ir a su rescate cuando reciba un mensaje de que algo va muy mal y su antiguo amigo necesita su ayuda. Algo que se solventa en una película con todos los tropos del western, tremendamente ingeniosa, y que sirve de colofón perfecto al núcleo emocional de esta sobresaliente trilogía de películas.
Costando otros 40 millones de dólares, esta vez recaudaron solo 245 millones, si es que se puede decir solo cuando hablamos de esas cifras. Y la crítica fue, sorprendentemente, mucho más positiva que con respecto de la segunda. Aunque la ambición de la segunda entrega era mucho mayor, con una trama más convulsa e intentando adornar todo con muchos temas superficiales aparentemente profundos, las intenciones mucho más puras y directas de esta secuela de hacer una película divertida, que se centre en los personajes y su relación y cómo utiliza los tropos del western enamoraron a la crítica. Y no sin muy buenos motivos.
Tras la trilogía, la franquicia se cerro sin que nunca más se haya intentado resucitarla. No en el cine. Ha tenido series de televisión, videojuegos, pinball, biografías de sus actores y todo lo inimaginable en cuanto a merchandising, pero nunca nadie ha propuesto una cuarta película. Y es mejor así. Porque ahora puedes ver esta excelente trilogía en Netflix que, además, no necesita convertirse en tetralogía para que recordemos lo buena que es.
Crispin Glover, el actor que interpretó a George McFly en la icónica película Regreso al futuro, es conocido por sus métodos de actuación poco convencionales que generaron tensiones en el set de rodaje. Michael J. Fox, quien encarnó a Marty McFly, ha compartido sus experiencias trabajando con Glover en su reciente libro de memorias Future Boy, donde expresa su respeto por el talento de Glover, aunque también destaca las dificultades que este generaba durante la filmación.
Crispin Glover no es precisamente conocido por ser muy normal
En sus memorias, Fox menciona que Glover tenía visiones muy particulares sobre su personaje que, aunque creativas, a menudo eran problemáticas. Esto llevó a momentos de confusión en el set y a improvisaciones inesperadas durante la filmación. “No diría, sin embargo, que estaba preparado para actuar con él; no hay manera de prepararse para Crispin”, asegura Fox, añadiendo que, a diferencia de Christopher Lloyd, que seguía un enfoque más predecible, Glover ofrecía interpretaciones impredecibles que desafiaban la dinámica del rodaje.
Un momento particular que Fox recuerda demuestra esta naturaleza impredecible de Glover, provocando reacciones de sorpresa en sus compañeros de reparto. Como resultado, algunas escenas muestran a Marty McFly con expresiones de confusión, no solo por su personaje, sino también por la forma en que Glover decidía actuar. Esto ha llevado a que Wilson, quien interpretaba a Biff Tannen, incluyera una referencia humorística sobre Glover en un número musical, describiéndolo como “inusual”.
A pesar de las fricciones, Fox reconoce el talento indiscutible de Glover y su lealtad al personaje de George McFly. Esta dinámica única entre los actores ha añadido una capa adicional al legado de Regreso al futuro, una película que continúa generando preguntas y debates alrededor de su producción y su impacto cultural.
‘Regreso al futuro’, la icónica película de 1985 dirigida por Robert Zemeckis, desgraciadamente, estuvo al borde de la cancelación tras ser rechazada en más de 40 ocasiones por diversos estudios de Hollywood. A pesar de estos contratiempos iniciales, el filme se gestó gracias al éxito de ‘Tras el corazón verde’ (‘Romancing the Stone’), lanzada también por Zemeckis en 1984, que recaudó más de 115 millones de dólares con un modesto presupuesto de 10 millones. Este éxito no solo solidificó la reputación de Zemeckis como director de grandes producciones comerciales, sino que también le permitió recuperar el guion de ‘Regreso al futuro’, el cual había sido relegado a un cajón durante años.
Nadie quería saber nada de Regreso al futuro
La producción de esta clásica aventura de ciencia ficción no estuvo exenta de dificultades. Uno de los momentos más recordados fue el despido del actor Eric Stoltz, quien fue sustituido por Michael J. Fox debido a su falta de adecuación con el tono cómico de la historia. Fox, en plena filmación de la serie ‘Enredos de familia’, tuvo que apurarse para asumir el papel protagónico de Marty McFly. No obstante, a pesar de los contratiempos, la película finalmente se estrenó y se convirtió en un fenómeno cultural, logrando ser la más taquillera del año y obteniendo críticas casi unánimes.
El éxito rotundo de ‘Regreso al futuro’ no solo marcó el inicio de una de las trilogías más emblemáticas del cine, con secuelas en 1989 y 1990, sino que también consolidó a Zemeckis como uno de los directores más influyentes de su generación. De hecho, el realizador ha manifestado recientemente que está listo para realizar otra película de la saga, aunque las opiniones al respecto no son unánimes entre los fanáticos y críticos.
Michael J. Fox, reconocido por su emblemático papel como Marty McFly en la trilogía de Regreso al Futuro, reveló recientemente en una entrevista que uno de sus mayores arrepentimientos en la carrera actoral fue haber rechazado el papel principal en la icónica película Ghost: Más allá del amor. Esta cinta, estrenada en 1990 y protagonizada por Patrick Swayze y Demi Moore, se ha convertido en un referente del cine de los años 90, recaudando la asombrosa cifra de 505,7 millones de dólares a nivel mundial.
Pudo ser el protagonista de la película romántica más importante de los 90s
En una conversación reveladora con Whoopi Goldberg en The View, Fox admitió que la decisión de no participar en Ghost ha sido una espina que lo ha acompañado a lo largo de su vida. A pesar de que su legado está cimentado en papeles memorables como el de Marty McFly, el actor sentía que haber dado vida a Sam Wheat, el personaje de Ghost, podría haber ampliado aún más su impacto en Hollywood. Esta oportunidad fue una de las muchas que se barajaron en su momento; otras estrellas como Harrison Ford, Tom Hanks, Kevin Bacon y Bruce Willis fueron consideradas para el rol, lo que añade una capa de complejidad a la historia.
Ghost narra la historia de amor entre Sam y Molly, que se ve truncada por la muerte violenta de Sam, quien permanece en el mundo de los vivos como un espíritu, intentando proteger a su amada. Esta trama resonó en el público, consolidando su estatus como un clásico del cine.
Sin duda, la carrera de Fox está plagada de éxitos, desde Teen Wolf hasta Mars Attacks, pero su confesión acerca de Ghost pone de relieve las decisiones que pueden marcar la trayectoria de un actor. Con cada elección artística, la vida cinematográfica de Fox nos recuerda que incluso los grandes talentos pueden tener sus momentos de duda y arrepentimiento.
La trilogía de Regreso al futuro ha dejado una huella perdurable en la cultura pop, en gran parte gracias a la elección de Michael J. Fox como el protagonista. Inicialmente, Eric Stoltz fue seleccionado para interpretar a Marty McFly, pero su desempeño no cumplió con las expectativas de los creadores, Robert Zemeckis y Bob Gale, lo que llevó a su despido. Desde el principio, Fox demostró ser la elección perfecta, y no solo se limitó a encarnar a Marty; a lo largo de las secuelas, también interpretó a otros tres personajes de la familia McFly, incluyendo a sus hijos y a su tatarabuelo.
Un agujero de guion con una justificación muy particular
En Regreso al futuro II, Fox dio vida a Marty Jr. y Marlene, sus hijos, mientras que en Regreso al futuro III se metió en la piel de Seamus McFly, su tatarabuelo. Esta versatilidad no fue únicamente exclusiva de Fox; Thomas F. Wilson, quien encarnó al antagonista Biff Tannen, también mostró su habilidad interpretativa al dar vida a otros tres miembros de la familia Tannen. Sin embargo, la elección de Lea Thompson para interpretar a Lorraine McFly y a su tatarabuela, Maggie McFly, ha suscitado ciertos cuestionamientos entre los fans debido a la falta de lógica en la línea temporal.
Pese a que Lorraine Baines no se convirtió en McFly hasta casarse con George McFly, Zemeckis y Gale justificaron esta decisión citando un dicho popular que sugiere que “los hombres se sienten atraídos por mujeres que les recuerdan a sus madres”. Esta peculiar justificación, aunque desconcertante, ha sido parte de la controversia que rodea la narrativa de la trilogía, proporcionando a los fans un nuevo tema de conversación al repasar estos clásicos del cine.