La icónica trilogía de Regreso al futuro, dirigida por Robert Zemeckis, ha dejado una marca indeleble en la historia del cine, gracias principalmente a la inolvidable actuación de Michael J. Fox como Marty McFly y la peculiar interpretación de Christopher Lloyd como el excéntrico Doc Brown. Sin embargo, pocos son conscientes de que el papel de McFly estuvo inicialmente en manos de Eric Stoltz, un actor reconocido por apariciones en series como Ley y Orden y Glee.
Regreso al casting
Stoltz fue elegido para protagonizar la producción, pero tras dos meses de rodaje, los productores decidieron sustituirlo debido a la falta de habilidad cómica que requería el personaje. La decisión fue complicada, ya que generó incertidumbre en el equipo, incluida la preocupación de Lloyd, quien recordó: “No sabía si iba a poder repetir todas esas escenas de nuevo”. La llegada de Fox, quien estaba teniendo éxito en la serie Enredos de familia, resultó ser un cambio decisivo que revitalizó el proyecto.
A pesar del difícil inicio, la química entre Fox y Lloyd se transformó en uno de los elementos más fuertes de la trilogía. Este vínculo especial no solo contribuyó al éxito de la película, sino que también inspiró a muchos a seguir carreras en ciencia e ingeniería, convirtiendo a Regreso al futuro en un clásico de culto que ha trascendido generaciones.
Aunque Stoltz fue reemplazado, continuó su carrera con éxito, participando en aclamadas películas como Pulp Fiction y El efecto mariposa. Cuatro décadas después del estreno de la primera entrega, la saga sigue siendo homenajeada por su nostalgia ochentera y su impacto cultural. Lloyd ha expresado su gratitud por las historias de fanáticos que lo han llegado a considerar una inspiración en sus vidas profesionales, aseverando que la película ha tenido un impacto positivo en la trayectoria de muchos de ellos.
En un revelador giro de los acontecimientos detrás de la icónica película Regreso al Futuro, se ha confirmado que el actor Eric Stoltz fue la primera elección para interpretar a Marty McFly. Sin embargo, tras rodar varias escenas, su actuación no logró resonar con el equipo de producción ni con sus compañeros de reparto, lo que llevó a los directores Bob Gale y Robert Zemeckis a tomar la difícil decisión de reemplazarlo por Michael J. Fox.
Sin Michael J. Fox la película no hubiera salido adelante
Stoltz, que había estado trabajando en el proyecto durante un mes, impuso un método de actuación que resultó ser problemático. Tal fue la tensión que generó en el set que Tom Wilson, quien encarnó al villano Biff Tannen, recordó con sorpresa sus pensamientos sobre la posibilidad de que la película fuera cancelada. Pensé: ‘Van a cancelar la película’, confesó Wilson en el podcast Inside of You. Sin embargo, resultó que la decisión de cambiar a Stoltz fue, aunque incierta en ese momento, la más efectiva para la producción.
La elección de Michael J. Fox como el nuevo protagonista no solo revitalizó el proyecto, sino que también solidificó su estatus como estrella. Sin embargo, la reestructuración no estuvo exenta de controversia, ya que Melora Hardin, quien también formaba parte del elenco, perdió su puesto debido a razones imprevistas relacionadas con este cambio de protagonista. Se rumorea que su salida está conectada de alguna manera a la controversia generada por la decisión de reemplazar a Stoltz, aunque los detalles exactos no están del todo claros.
A pesar de las complicaciones iniciales, Regreso al Futuro se ha convertido en una joya atemporal, desafiando el paso del tiempo y consolidándose como un pilar de la cultura pop. Con su mezcla de ciencia ficción y comedia, la película continúa cautivando a nuevas generaciones y reafirmando el legado de sus actores principales.
El cine de los 80s es recordado con muchísimo cariño y no es para menos. Algunas de las películas de aventuras y acción más míticas de la historia del cine son de esa época. El nivel de creatividad que se manejaba en la época y los directores y guionistas involucrados eran envidiable, llevando a joyas únicas que aún hoy son recordadas. Y que en no pocos casos fueron apabullantes éxitos de taquilla. Eso fue el éxito de una de las trilogías más recordadas de la historia y que aún hoy se sigue celebrando: Regreso al futuro.
Concebida por Robert Zemeckis y Bob Gale y producida por Steven Spielberg, esta es una franquicia que partía de una premisa muy sencilla. ¿Qué ocurriría si un joven viajara al pasado y conociera a sus padres en el momento que se conocieron y se enamoraron? ¿Qué clase de desastres podría provocar si cometiera el más mínimo error?
Una película que inventó lo que hoy es cliché
Si bien hoy es un cliché esta historia para toda clase de series, libros y películas, lo es a causa de la primera entrega de esta franquicia de películas. Marty McFly fue el adolescente rebelde e impulsivo original que viaja en el tiempo en un coche de estética retrofuturista conducido por las estrafalarias ideas de un científico loco amigo suyo, llevándole a una aventura de lo más desquiciada. Que sólo se volverá más y más desquiciada con cada nueva entrega de la franquicia. Pero ahora iremos a eso.
La primera de las películas, Regreso al futuro, se mantuvo sencilla. Transcurriendo en 1985, el protagonista Marty McFly viaja 30 años al pasado, a 1955, probando la máquina del tiempo que ha hecho Doc, su amigo y científico no muy bien de la cabeza que ha construido en un DeLorean. El resultado lleva a que disrupta la relación de sus padres, casi provocar que nunca llegue a nacer, y finalmente, conseguir volver a su época sin comprometer ni su relación ni la de sus padres ni el continuo espacio-tiempo.
Tremendamente ingeniosa y alocada para la época, muy inspirada por la serie de televisión La dimensión desconocida y los cómics de viajes en el tiempo de Superman, la película fue un tremendo éxito entre crítica y público. Con un presupuesto de 20 millones de dólares, consiguió hacer casi 390 millones en taquilla, sin contar todo lo que ha hecho en televisión y los formatos domésticos, siendo sorprendentemente alabada por la mayoría de críticos de la época como una película juvenil ingeniosa, inteligente y que suponen un giro muy inteligente a las historias de ciencia ficción gracias a su humor y su narrativa, incluso si su inicio es demasiado lento y sobrexpositivo.
Ganando numerosos premios y llegando a estar nominada a cinco oscars, aunque no ganaría ninguno, fue la gran sorpresa de 1985. Y para sorpresa de nadie, llegaron las secuelas.
Las secuelas del gran éxito
Tardaron cuatro años en hacer su segunda entrega, pero la hicieron. Volviendo todos los involucrados en la película original menos Crispin Glover, que hacía del padre de Marty McFly, pero se le consideró muy problemático para trabajar con él, la película prometía lo mismo, pero con un giro diferente. Esta vez no viajarían al pasado, sino al futuro. Pero Marty, que aparentemente no aprendió nada de la primera película, se mete en problemas y se trae al presente un objeto del futuro que cambia completamente el futuro. Porque, ¿qué es el presente sino el pasado del futuro?
Con viajes al futuro, al pasado y con un enfrentamiento directo contra su gran némesis desde la primera película, el matón Biff, la película se construye desde la premisa de su antecesora haciéndola más grande, con más consecuencias y en cierto modo, visionaria. A fin de cuentas, trata de un millonario haciéndose con el poder de EEUU y arruinándolo todo. Pero su visión sólo lo es a medias: en 1989, fecha del estreno de la película, Donald Trump ya era una figura importantísima de la sociedad estadounidense y había declarado su intención de presentarse a presidente de EEUU. Y si esta película sirve de presidente, la idea no entusiasmaba ya entonces.
Por otra parte, la película volvió a ser un éxito. Con 40 millones de presupuesto, recaudó algo más de 332 millones de dólares y la crítica volvió a formular un saludable entusiasmo. Aunque algunos críticos vieron en la película un escapismo entretenido que carecía de la imaginación de la anterior y los premios no brillaron de la misma manera que en la anterior.
Una tercera película muy querida
Sólo un año después y siguiendo la escena final de esta segunda película, se estreno la tercera y última película de la franquicia: Regreso al futuro III. Con Doc autoexiliándose al pasado, específicamente al año 1885, Marty tendrá que ir a su rescate cuando reciba un mensaje de que algo va muy mal y su antiguo amigo necesita su ayuda. Algo que se solventa en una película con todos los tropos del western, tremendamente ingeniosa, y que sirve de colofón perfecto al núcleo emocional de esta sobresaliente trilogía de películas.
Costando otros 40 millones de dólares, esta vez recaudaron solo 245 millones, si es que se puede decir solo cuando hablamos de esas cifras. Y la crítica fue, sorprendentemente, mucho más positiva que con respecto de la segunda. Aunque la ambición de la segunda entrega era mucho mayor, con una trama más convulsa e intentando adornar todo con muchos temas superficiales aparentemente profundos, las intenciones mucho más puras y directas de esta secuela de hacer una película divertida, que se centre en los personajes y su relación y cómo utiliza los tropos del western enamoraron a la crítica. Y no sin muy buenos motivos.
Tras la trilogía, la franquicia se cerro sin que nunca más se haya intentado resucitarla. No en el cine. Ha tenido series de televisión, videojuegos, pinball, biografías de sus actores y todo lo inimaginable en cuanto a merchandising, pero nunca nadie ha propuesto una cuarta película. Y es mejor así. Porque ahora puedes ver esta excelente trilogía en Netflix que, además, no necesita convertirse en tetralogía para que recordemos lo buena que es.
La nostalgia por la juventud se agudiza con el tiempo, especialmente en una época marcada por la efervescencia hormonal y la ausencia de responsabilidades. Este fenómeno no es nuevo; las generaciones previas han experimentado una similar añoranza por estos años La última década ha visto un resurgimiento notable de la nostalgia por los años ochenta, en parte gracias a series y películas como ‘Stranger Things’, que han encontrado resonancia en el público joven actual.
Conecta el condensador de fluzo y vuelve al futuro
Con motivo del 40 aniversario de ‘Regreso al futuro’, uno de los clásicos más emblemáticos del cine, la película se reestrenará en salas de cine, brindando a las nuevas generaciones la oportunidad de disfrutar de esta obra singular que combina comedia, ciencia ficción y crítica a los conflictos generacionales. La trama, que sigue al joven Marty McFly en su travesía temporal para no alterar su propia historia familiar, explora de forma ingeniosa las dinámicas interpersonales y familiares, encapsulando así el dilema de pertenencia típico de los adolescentes.
Dirigida por Robert Zemeckis y coescrita por Bob Gale, ‘Regreso al futuro’ destaca no solo por su capacidad para hacer reír, sino también por sus efectos especiales innovadores. La película ha sentado las bases para que los viajes en el tiempo se conviertan en un recurso narrativo popular, y ha influido en el cine posterior, así como en la cultura pop contemporánea. Zemeckis aprovecha los clichés de la cultura de los años cincuenta, creando un contexto que ahora se observa en producciones modernas que mimetizan la estética retro.
La mezcla de aventura y comedia, junto con un elenco estelar que incluye a Michael J. Fox y Christopher Lloyd, asegura que ‘Regreso al futuro‘ continúe siendo un hito relevante. Con su reestreno, se reafirma su legado y se invita a la reflexión sobre la nostalgia como un medio de conectar generaciones, un tema tan vigente hoy como en 1985.
‘Regreso al futuro’, la icónica película de 1985 dirigida por Robert Zemeckis, desgraciadamente, estuvo al borde de la cancelación tras ser rechazada en más de 40 ocasiones por diversos estudios de Hollywood. A pesar de estos contratiempos iniciales, el filme se gestó gracias al éxito de ‘Tras el corazón verde’ (‘Romancing the Stone’), lanzada también por Zemeckis en 1984, que recaudó más de 115 millones de dólares con un modesto presupuesto de 10 millones. Este éxito no solo solidificó la reputación de Zemeckis como director de grandes producciones comerciales, sino que también le permitió recuperar el guion de ‘Regreso al futuro’, el cual había sido relegado a un cajón durante años.
Nadie quería saber nada de Regreso al futuro
La producción de esta clásica aventura de ciencia ficción no estuvo exenta de dificultades. Uno de los momentos más recordados fue el despido del actor Eric Stoltz, quien fue sustituido por Michael J. Fox debido a su falta de adecuación con el tono cómico de la historia. Fox, en plena filmación de la serie ‘Enredos de familia’, tuvo que apurarse para asumir el papel protagónico de Marty McFly. No obstante, a pesar de los contratiempos, la película finalmente se estrenó y se convirtió en un fenómeno cultural, logrando ser la más taquillera del año y obteniendo críticas casi unánimes.
El éxito rotundo de ‘Regreso al futuro’ no solo marcó el inicio de una de las trilogías más emblemáticas del cine, con secuelas en 1989 y 1990, sino que también consolidó a Zemeckis como uno de los directores más influyentes de su generación. De hecho, el realizador ha manifestado recientemente que está listo para realizar otra película de la saga, aunque las opiniones al respecto no son unánimes entre los fanáticos y críticos.
La trilogía de Regreso al futuro ha dejado una huella perdurable en la cultura pop, en gran parte gracias a la elección de Michael J. Fox como el protagonista. Inicialmente, Eric Stoltz fue seleccionado para interpretar a Marty McFly, pero su desempeño no cumplió con las expectativas de los creadores, Robert Zemeckis y Bob Gale, lo que llevó a su despido. Desde el principio, Fox demostró ser la elección perfecta, y no solo se limitó a encarnar a Marty; a lo largo de las secuelas, también interpretó a otros tres personajes de la familia McFly, incluyendo a sus hijos y a su tatarabuelo.
Un agujero de guion con una justificación muy particular
En Regreso al futuro II, Fox dio vida a Marty Jr. y Marlene, sus hijos, mientras que en Regreso al futuro III se metió en la piel de Seamus McFly, su tatarabuelo. Esta versatilidad no fue únicamente exclusiva de Fox; Thomas F. Wilson, quien encarnó al antagonista Biff Tannen, también mostró su habilidad interpretativa al dar vida a otros tres miembros de la familia Tannen. Sin embargo, la elección de Lea Thompson para interpretar a Lorraine McFly y a su tatarabuela, Maggie McFly, ha suscitado ciertos cuestionamientos entre los fans debido a la falta de lógica en la línea temporal.
Pese a que Lorraine Baines no se convirtió en McFly hasta casarse con George McFly, Zemeckis y Gale justificaron esta decisión citando un dicho popular que sugiere que “los hombres se sienten atraídos por mujeres que les recuerdan a sus madres”. Esta peculiar justificación, aunque desconcertante, ha sido parte de la controversia que rodea la narrativa de la trilogía, proporcionando a los fans un nuevo tema de conversación al repasar estos clásicos del cine.
Durante los ochenta se publicaron muchas películas míticas. El motivo es que es una era donde se producían no sólo muchas películas, sino también muchas películas baratas. Esto puede parecer una diferencia absurda, pero no lo es. Al poder hacer películas con poco dinero, muchos directores podían emprender ideas que, a día de hoy, serían catalogadas como imposibles. Algo que dio como resultado innumerables obras que hoy vemos con nostalgia y de las cuales decimos que hoy serían imposibles. Lo cual es verdad.
Una de esas obras está basada en una historia de Steven Spielberg. Pero quitando eso, es una película de un presupuesto pequeño para los cánones actuales, pero que tuvo un gran impacto de taquilla, pero aún más en la mente de los cinéfilos de todas las edades. Porque aún hoy se sigue recordando, y con razón, Los Goonies.
Los Goonies es una comedia de aventuras dirigida por Richard Donner con guion de Chris Columbus. Sólo esto ya debería hacernos saber que la película estaba avocada al éxito. Donner dirigió las dos primeras películas de Superman, la extraordinaria película de culto Ladyhawke y, tras los Goonies, dirigiría y escribiría la trilogía de Arma Letal. Por su parte, Chris Columbus venía de escribir uno de los grandes éxitos del año anterios, Gremlins, y destacaría por ser el guionista de algunas de las mejores comedias familiares de los 90s, como las dos primeras Solo en casa y Mrs. Doubtfire.
Todo esto, además, bajo el paraguas de Spielberg. Porque el director no sólo se limitó a escribir la historia que después adaptarían a la película, sino que también la produciría. Siendo un esfuerzo por parte de su productora, Amblin Entertainment, que venía de darnos el gran éxito que ya escribió Columbus el año anterior y ya habíamos nombrado, Gremlins. Y que vendrían después a ofrecernos otras dos grandes franquicias esa misma década: Regreso al futuro y Fievel y el nuevo mundo.
Con ese dream team de visionarios, era lógico que funcionara. Incluso con un presupuesto relativamente limitado de 19 millones. Algo que es posible comprobar en la propia película.
Porque Los Goonies cuenta una historia con una gran premisa. Un grupo de chicos, intentando evitar la demolición de sus hogares, descubren un mapa del tesoro que pertenecía a un legendario pirata del siglo XVII. Esto llevará a una épica aventura donde los chicos tendrán que descubrir cuánto hay de verdad en ello y no mientras ponen a prueba sus habilidades, su amistad y, también, si están preparados para luchar contra los Fratelli. La familia criminal que controla el acceso al tesoro.
Un éxito absoluto para los cánones de los 80s y los actuales
Con una premisa interesante, unos personajes con mucha carisma y una ejecución impecable, Los Goonies fue un éxito tremendo. Consiguiendo recaudar 125 millones de dólares, supero cualquier clase de expectativa que se tuviera en el proyecto. Además, consiguiendo lo que cualquier película de esta clase querría: convertirse en un título de culto.
Aún hoy es recordada con mucho cariño por toda la gente que la vio en los 80s, incluso en los 90s. Aunque hoy se puede ver como una película bastante naïf, también es cierto que la popularidad de series como Stranger Things han servido como un punto de entrada clave para una nueva generación para esta clase de narrativas. Aventuras donde un grupo de jóvenes, generalmente perdedores, descubren un secreto e intentan hacer todo lo posible por descubrir la verdad. Algo que además, ahora podrás descubrir por ti mismo.
Los Goonies llega a Disney+ el próximo 7 de junio, haciendo que esté disponible de forma gratuita para todos aquellos suscritos en la plataforma. Una oportunidad de oro para aquellos que no han visto la película, o que la recuerdan con cariño, y quieren descubrir o rememorar la grandeza de las pequeños grandes películas de los ochenta.