En una reciente entrevista con Joshua Horowitz para el programa Happy Sad Confused, Guillermo del Toro ha expresado su admiración por los videojuegos, considerándolos un medio artístico legítimo que influye en su visión cinematográfica. A lo largo de la conversación, destacó títulos como BioShock, Death Stranding, Metal Gear, Left 4 Dead, Red Dead Redemption, God of War y Shadow of the Colossus, describiéndolos como reflejos de sus obsesiones narrativas y estéticas.
Un hombre con un gusto excelente
Del Toro destacó cómo juegos como BioShock presentan una mezcla de belleza y grotesco, resonando con la estética de sus propias películas, como El laberinto del fauno y Crimson Peak, donde la dualidad entre lo sublime y lo macabro provoca una profunda emoción. Esta noción de explorar temas complejos, como la soledad y la conexión humana, también se encuentra en Death Stranding, donde la narrativa gira en torno a la construcción de puentes emocionales y físicos, un tema recurrente en la filmografía del director.
La saga Metal Gear, de la que es un acérrimo admirador, también se conecta con su obra a través del dilema entre el destino personal y la manipulación institucional. Del Toro refleja en sus personajes el mismo tipo de angustia que se encuentra en los juegos de Kojima, donde la lucha interna y las decisiones morales son cruciales. Asimismo, su elección de Left 4 Dead resalta su interés por las dinámicas de grupo en situaciones caóticas, un tema que ha explorado en varias de sus películas.
Por último, la majestuosidad y el tono poético de Shadow of the Colossus resonan con su apreciación por lo trágico en los personajes y las criaturas que habitan en sus historias, demostrando que para Del Toro, los videojuegos no son meras distracciones, sino extensiones de su creatividad y reflexiones sobre la condición humana.