En 2018, Hideo Kojima, el célebre creador de la serie Metal Gear, visitó la sede de Valve para discutir su nuevo proyecto, Death Stranding. Recientemente, se han hecho públicos correos electrónicos, en el marco de la demanda entre Elon Musk y Sam Altman, que revelan la conexión personal y profesional entre Kojima y Gabe Newell, cofundador de Valve. Tras el encuentro, Newell se ofreció a presentar a Kojima a personas de OpenAI y a Musk, lo que destaca el interés de Kojima en la inteligencia artificial y el espacio.
Un juicio que nos está dando información interesante
Kojima, conocido por ser un verdadero visionario en el ámbito de los videojuegos, expresó su deseo ferviente de viajar al espacio. En su libro, The Creative Gene, menciona: “Si pudiera pedir un deseo, sería ir al espacio antes de morir”. La intensidad de esta aspiración lo ha llevado a considerar incluso sacrificar su carrera y relaciones personales por una breve experiencia en la órbita terrestre.
A pesar de que Musk mostró interés en facilitar un tour por la fábrica de SpaceX para Kojima, la reunión nunca se concretó. Incluso en 2020, el deseo de Kojima de visitar SpaceX seguía latente, siendo afirmado por el propio Musk en Twitter: “Siempre es bienvenido”. Así, el deseo del creador japonés de explorar el cosmos ha quedado claro en múltiples ocasiones, destacando su pasión por la exploración espacial.
En cuanto a su interés en OpenAI, Musk expresó en un correo que su involucramiento con la organización es limitado, aunque se mantiene en contacto. Este intercambio también puso de relieve las preocupaciones de Newell sobre el potencial del neuromodulación, un tema que más tarde le llevó a fundar su propia empresa de neurociencia: Starfish Neuroscience.
Los correos, que también revelan aspectos técnicos intrigantes sobre Neuralink, son un testimonio de la intersección entre la tecnología del entretenimiento y los avances científicos en la actualidad.