Curtis “50 Cent” Jackson está preparado para dar un gran salto en su carrera actoral al interpretar a Balrog, un boxeador, en la nueva adaptación cinematográfica de Street Fighter. Este personaje, que debutó como un jefe no jugable en el icónico videojuego Street Fighter II, promete ser un desafío interesante para el rapero y actor, quien ya se encuentra en plena preparación física y ha declarado que realizará sus propias acrobacias en la película.
Muchos nombres conocidos, aunque ningún gran actor entre ellos
El elenco de esta adaptación es igualmente notable, con estrellas como Jason Momoa, quien interpretará a Blanka; Noah Centineo como Ken; Orville Peck en el papel de Vega; el luchador de la WWE Roman Reigns como Akuma; Andrew Koji como Ryu; y Callina Liang dando vida a Chun-Li. Esta mezcla de talentos ofrece una perspectiva fresca y atractiva para uno de los videojuegos más queridos históricamente.
El director Kitao Sakurai, conocido por su trabajo en Bad Trip, asumió el mando del proyecto tras la salida de los actores y directores Danny y Michael Philippou en 2024. Sin embargo, la película ha enfrentado dificultades, ya que recientemente fue retirada del calendario de lanzamientos de Sony, en el cual figuraba con una fecha de estreno prevista para el 26 de marzo de 2026. Hasta el momento, no se ha anunciado una nueva fecha de lanzamiento.
La producción de Street Fighter está programada para comenzar en agosto en Australia, una elección de locación que sugiere que se busca un ambiente adecuado para las épicas batallas que caracterizan a la franquicia. A pesar de las complicaciones, la expectativa por esta película sigue creciendo entre los fanáticos de los videojuegos y el cine de acción. A medida que se confirme más información, los seguidores esperan ansiosamente el resultado de esta nueva interpretación cinematográfica.
Porque Wrestlemania es mítico. Y lo que ocurre aquí, siempre guarda un lugar especial en el mundo del wrestling. Por eso vamos a hablar de los cinco mayores momentos de esta cuadragésimo primera edición del evento. Una que ha tenido sus altibajos, sin lugar a dudas, pero que los fans podrán reconocer que ha sido tremendamente especial por algunos de los cambios de títulos y las apariciones especiales que nadie esperaba.
Yeet to the heavyweight
Gunther ha sido campeón de los pesos pesados durante meses de forma indiscutida. Nadie ha conseguido plantarle sombra y con muy buenos motivos. Su mezcla de un estilo tremendamente contundente con unos movimientos en el ring precisamente calculados le hacen prácticamente imbatible. O lo ha sido hasta que se ha encontrado con su insospechada horma de su zapato en uno de los antiguos hombres fuertes del Jefe Tribal.
Jey Uso consiguió vencer a Gunther tras poco más de quince minutos de pelea por sumisión, siendo la segunda persona que consigue derrotar al ahora ex-campeón de esta manera. El primero fue Ilja Dragunov, algo que coloca a Jey Uso en una posición más que notable cara a su nuevo reinado. Que teniendo en cuenta cómo de alto ha dejado el listón Gunther, tendrá que trabajar duro para mantenerlo.
Tiffany Stratton mantiene su corona
Tiffany Stratton llegó a Wrestlemania con un deber: mantener el cinturón de campeona femenina de WWE. Y no lo tenía fácil. Delante tenía Charlotte Flair, una de las campeonas más laureadas de la historia de la compañía, que quizás se ha excedido con ella durante el camino hasta este combate. Algo que se ha hecho notar en el ring.
Con casi veinte minutos de pelea y con Stratton perdiendo un diente por el camino, consiguió acabar con la hija del mítico Ric Flair en un duelo de titanes donde ha conseguido afianzarse como una de las mujeres fuertes de la compañía. ¿Cuánto durará? No lo sabemos. Hay grandes competidoras que sin duda irán tras su título, pero tras una victoria como esta en Wrestlemania, es indudable que el valor de Tiffany Stratton ha crecido como la espuma.
El turn heel menos esperado
En el triple threat entre Seth Rollins, CM Punk y Roman Reigns podría pasar cualquier cosa, pero seamos sinceros: todos esperábamos que el que saliera perdiendo fuera Seth Rollins. ¿Pinear a Punk o Reigns? Eso no va a pasar, ¿verdad? Bueno. Salvo que Paul Heyman decida dar la espalda a CM Punk y aliarse con Rollins, consiguiéndole una victoria en un combate de algo más de treinta minutos.
El final de la primera noche fue intenso, inesperado y lleno de emociones. No fue el mejor combate del día, ni siquiera se puede decir que fuera un gran combate, pero al menos sí podemos afirmar sin género de dudas que creó una situación interesante que puede llevarnos a muchos lugares diferentes. Ese turn heel de Seth Rollins y Heyman aliándose con él, dando la espalda tanto a Reigns como Punk, es algo que no vimos venir. Y estamos deseando ver qué consecuencias tiene.
Iyo Sky lo vuelve a hacer
El título mundial femenino ha girado alrededor del conflicto entre Rhea Ripley y Bianca Belair. Estas dos mujeres sólo han tenido ojos la una para la otra y la posibilidad de descuartizarse a la mínima oportunidad. Lo cual, sin lugar a dudas, ha sido un error. Porque el combate no era sólo entre ellas, sino que tenía una tercera pata del banco: Iyo Sky, la campeona antes y después de comenzar el combate.
Logrando una gran victoria en Wrestlemania, sigue demostrando que la sección femenina de WWE sigue siendo la parte más interesante de WWE a día de hoy. Y que Iyo Sky sigue siendo uno de sus mayores valores. Algo que no dudábamos ni por un segundo, pero que este Wrestlemania nos ha vuelto a confirmar.
La decimoséptima
John Cena contra Cody Rhodes estaba llamado a ser un clásico. Por desgracia, no va a serlo. Como pelea no ha sido lo que esperábamos y no ha ayudado que la construcción de la misma hasta llegar hasta aquí no haya sido la mejor. Tampoco la intervención de un Travis Scott que debería haber sido The Rock para hacer algo mucho más interesante cara al futuro. Pero vamos a ser sinceros. John Cena con su decimoséptimo título mundial en el último año de su carrera se siente correcto.
Hubiéramos preferido que fuera de otra forma. Mejor. Eso no quita para que es lo que debe ser. John Cena es un luchador legendario, muy querido por gran parte del público, y se siente correcto que sea el nuevo campeón del mundo. Quien consiga vencerle y retirarle, será un héroe y conseguirá un enorme push. ¿Sabrán capitalizar esto en WWE? Eso está por ver. Lo que sí es seguro es que ver a John Cena como campeón otra vez se siente bien. Y es porque John Cena es el eterno campeón de la empresa por una buena razón: gusta y mucho.
Cuando Netflix salió a la luz, su concepto era rompedor a todas luces: podías ver lo que quisieras, cuando quisieras, sin limitación horaria de ningún tipo. Tú eras el dueño de tu propia programación, y ya no hacía falta sentarse a ninguna hora en el sofá para ver tu serie favorita. Sin embargo, con el tiempo (y la acumulación indecente de servicios), cada vez hemos visto más cómo el streaming ha intentado convertirse en “la nueva tele” con todas las de la ley: aumentando sus formatos, creando otros nuevos, tratando de llegar a todos los públicos… Y, por supuesto, fomentando el directo.
En directo, desde Nueva York, ¡es sábado por la noche!
El 26 de agosto de 2022, Amazon Prime Video abría la veda de los eventos en directos con una prueba por todo lo alto: la final del campeonato de artes marciales ONE, que se emitió -con ciertos problemas- desde Singapur al resto del mundo sin un coste adicional. Pero, aunque fue la primera en dar el pistoletazo de salida, lo cierto es que el resto de los streamers ya llevaban un tiempo planteándose que era el futuro y rumiando al respecto.
Al fin y al cabo, ¿qué era lo último que le quedaba a las televisiones tradicionales para aguantar la marabunta de series y películas originales de las plataformas? El deporte, los realities, esos eventos que aún obligan al público a entrar a cierta hora y ponerse delante del aparato, la última frontera para convertir “la nueva televisión” en “la vieja televisión de siempre, pero mejor”. Y la evolución ha sido sorprendente: de hacer alguna prueba aquí o allí (Netflix, por ejemplo, empezó con el monólogo de Chris Rock Selective Outrage) a tener una sección propia solo para los directos.
Amazon Prime Video se convirtió en la tele tradicional por excelencia cuando, en 2023, dio inicio a una nueva edición del reality español Operación Triunfo, con todo lo que ello conllevaba: directos cada noche de gala, varias cámaras en YouTube, resúmenes diarios, etcétera. El público respondió estupendamente, los concursantes se convirtieron en estrellas de la noche a la mañana y los directivos aseguraron que ese era el futuro del streaming. Y puede que no se equivocaran en absoluto.
¡Un, dos, tres, a pelear en directo!
Netflix se ha marcado una parrilla en directo (aunque después se quede disponible para ver a tu ritmo) marcada por la lucha libre de WWE (SmackDown, Raw, Wrestlemania, NXT, Elimination Chamber), deporte, talk shows (el próximo de John Mulaney, ‘En vivo desde el más allá’) o monólogos, en unas emisiones que ya han dejado de estar en pruebas para abrazar el directo: el éxito mundial de la lucha libre ha hecho que no lo duden a la hora de anunciar que este es solo el principio.
En Max no se han quedado cortos, y retransmitieron todas las Olimpiadas, mientras que en Disney+ se han lanzado a mostrar deportes y musicales en directo, y en Prime Video se han decidido tanto por conciertos como por partidos de baloncesto. Lo importante es no quedarse atrás. Pero, una vez establecido el VOD, ¿por qué esto? ¿Tiene sentido que los servicios de streaming se lancen a hacer directos? Spoiler: sí, por supuesto.
A todos nos ha pasado que nos dejamos series a medias, que nos da pereza continuar o de las que directamente no volvemos a acordarnos: los servicios de streaming tienen que luchar contra esa paradoja. Al poder verlo todo y montar nuestra propia parrilla, más pereza nos da seguirla. Sin embargo, cuando hay unos horarios específicos para un evento, la gente acude. Y por eso hay tan buenos números de la lucha libre, el deporte o los realities: porque el público se vuelve más fiel que nunca.
Poner una hora y anunciar un directo es una manera de asegurarte que va a haber gente ahí. Y que, al terminar, ya dentro de tu plataforma, quizá elija otra cosa que ver. Que se acostumbre a entrar todos los lunes, o los miércoles, como una tradición muy beneficiosa para los streamers, que han aprendido de Twitch la importancia de la inmediatez, del evento, de la prisa, del “Ahora o nunca”. ¿El resultado? Un nuevo ecosistema audiovisual que se está abriendo ante nosotros. Ahora solo falta saber si simplemente es el nuevo espagueti que han intentado que se pegue en la pared o realmente hay algo detrás de estos intentos de crear engagement a la desesperada. ¿Es la nueva tele la tele de toda la vida?
Elon Musk ha estado en el centro de la controversia tras admitir que hizo uso de ayuda externa para mejorar su personaje en Path of Exile 2. Esta revelación surgió tras una conversación privada en Twitter con el popular YouTuber NikoWrex, quien compartió el diálogo que mantuvo con el magnate. A pesar de las acusaciones y sospechas que le rodeaban, Musk se defendió al ser cuestionado si se disculparía con la comunidad de jugadores, afirmando que “¿De qué tendría que disculparme?”.
Musk, tramposo dentro y fuera del juego
Las dudas sobre la capacidad de Musk para alcanzar niveles altos en el juego sin asistencia externa han generado un intenso debate sobre la autenticidad de su éxito en el mundo de los videojuegos, especialmente en un entorno donde el tiempo y la habilidad son factores cruciales. Aparentemente, la consecución de un personaje con estadísticas destacadas suscita interrogantes sobre si realmente cuenta con las destrezas necesarias para lograrlo.
No es el primer caso de celebridades que han admitido recurrir a terceros para mejorar su rendimiento en videojuegos. El luchador de la WWE, Randy Orton, también confesó que pagó 1.000 dólares para obtener un personaje más poderoso en Elden Ring. Este tipo de confesiones ha abierto un debate más amplio sobre la ética de utilizar ayuda externa en el ámbito del gaming, planteando preguntas sobre la competencia justa y el verdadero valor de los logros en los videojuegos.
A medida que se expanden estas discusiones, la comunidad de Path of Exile 2 y otros títulos similares observa atentamente, preguntándose si el uso de tales prácticas debería ser aceptado o rechazado en la cultura gamer contemporánea. Los comentarios y las reacciones de los jugadores continuarán alimentando este debate en los días venideros. Si es que los sospechosamente fascistas movimientos de Musk no ahogan la conversación antes.
Como ya sabíamos, la WWE llega a Call of Duty, y ahora sabemos todo lo que llega concretamente a Call of Duty Mobile para hacernos soñar con wrestling.
Aunque siempre que se habla de colaboraciones en videojuegos pensamos en Fortnite, la verdad es que Call of Duty ya lleva años haciendo un trabajo excelente en integrar otras IPs en sus juegos. Ya ni siquiera es sorprendente. Si una vez nos resultaba extraño jugar con o contra Snoop Dogg como operador para celebrar el 4/20, ahora es una ocurrencia anual que no sorprende a nadie. Por eso, cuando se anunció que iban a colaborar con la WWE, tampoco resultó tan extraño.
Toda la temporada 5 de Call of Duty gira alrededor del wrestling y, por eso, no debería extrañarnos que aparezcan un puñado de superestrellas de la WWE como operadores. Habiéndose confirmado en el pasado ya Rhea Ripley, ahora han confirmado que también podremos jugar como la American Nightmare, Cody Rhodes, y como uno de los wrestlers más queridos del mundo, Rey Mysterio. Además, dentro de la mitología de la propia franquicia, llegará Ivan Alexxeve, el antiguo aliado de Makarov, y un misterioso nuevo operador conocido sólo bajo el nombre de Reckoner.
Entre las nuevas armas, que esperamos que no se traigan de la WWE, podemos encontrar la Static-HV, el STG44, la Spear y el Torque 35. La Static HV es una SMG compacta de fuego rápido que es perfecta para las distancias cortas. El STG44 es un rifle de asalto con un excepcional trabajo de daño y retroceso que te ayudará en tus combates a media distancia. La Spear es, bueno, una lanza, perfecta para combate a cuerpo a cuerpo y ser lanzada. Y el Torque 35 es un arco compuesto cuya única explicación necesaria es que siempre mola muchísimo acabar con tus rivales con un arco.
Otra de las novedades es que tenemos un mapa nuevo. O para ser exactos, vuelve un mapa antiguo. Porque Meat, un mapa que ya apareció en la primera temporada, vuelve para convertirse en uno de los mapas permanentes de la rotación. Situado en el Puerto de Oakland, sus calles estrechas y su tamaño pequeño lo hacen ideal para aquellos que busquen una experiencia más inmediata, basada en el cuerpo a cuerpo y las cortas distancias.
Para terminar, esta quinta temporada también incluye dos nuevos modos: el modo Frontline y el Battle Royale: Zona de Práctica. El primero es un deathmatch por equipos 6 contra 6 con límite de tiempos donde gana el que acumule más puntos antes de que se acabe el tiempo. El segundo es un espacio de práctica con el mapa de Rebirth Island para que puedas probar diferentes estrategias, sin que los jugadores puedan hacerse daño entre sí. Una oportunidad perfecta para pulir tus habilidades y reengacharte a todo lo que tiene que ofrecer Call of Duty.
Se anuncia la temporada 5 de Call of Duty y ya sabemos algunas de las jugosas novedades que llegarán a Modern Warfare 3 y Warzone.
Si algo nunca para son las nuevas temporadas de Call of Duty. Siempre hay algo nuevo para Modern Warfare 3 y Warzone y no es para menos. Es probablemente la franquicia más popular de Activision, ahora de Xbox, y sería absurdo que la dejaran morir cuando les funciona tan bien. Incluso cuando los últimos Call of Duty no han calado tan bien entre el público como esperaban. Por eso, a las puertas de la próxima temporada, ya tenemos nuevos detalles.
La temporada 5 de Modern Warfare 3 y Warzone se lanzará en menos de una semana: el próximo 24 de julio. Esto se ha anunciado con un breve trailer de poco más de un minuto donde se ha desgranado todo el contenido que vendrá disponible. Que, cabe aclarar, en esta ocasión será una actualización de contenido gratuito.
Quizás la mayor de las novedades, o al menos la que será más llamativa para el público general, es que habrá una nueva operadora en Call of Duty. Yesta será una superestrella de la WWE, la luchadora Rhea Ripley. Excampeona mundial de mujeres, líder del grupo The Judgment Day, además de ser considerada una de las mejores luchadoras de WWE. Siendo todo un honor que se abra paso en Call of Duty como una de las nuevas operadoras.
Otra de las nuevas novedades es que incluirán una versión cel shaded de algunos mapas multijugador, además de una skin a juego. Si no sabes que es el cel shading, es una técnica de renderización en la cual se utilizan colores planos para hacer parecer que gráficos generados por ordenador están generados a mano. En este caso, de una forma particularmente exagerada, parecen salidos de un cómic particularmente explosivo y lleno de colores. Algo que le sienta bien a Call of Duty.
Además de anunciar una serie de mapas, que podemos ver brevemente en el trailer, es de esperar que todo esto llegue con un pase de batalla, como es habitual. Aún no tenemos detalles al respecto, pero es de esperar que incluyan más contenido relacionado con la WWE y sus luchadores. Además de con la estética cel shading. Quedando poco menos de una semana para su lanzamiento, los detalles se lanzarán en cualquier momento, pero hasta entonces, podemos empezar por prepararnos para pegar tiros con la Mami de WWE.
WrestleMania XL es una demostración de que WWE han entendido el futuro del entretenimiento mejor que nadie, incluso a costa del propio wrestling
El mundo del entretenimiento está cambiando. Cada vez hay más énfasis en aspectos que antes no se tenían en cuenta, cobrando una forma nueva. No es sólo la llegada de nuevas tecnologías o la cada vez mayor predominancia del streaming. Es algo más. Es la sensación de que es posible hacer cosas diferentes, de otra manera, a como se hacían hasta ahora. Quizás porque, no atados a la televisión tradicional, muchos programas se están planteando si no es posible hacer más.
Esto es algo evidente en WWE. El cambio que han sufrido en los últimos meses es notorio para cualquiera que lo siga regularmente. En parte es causa de sus nuevos dueños, Endeavor, que lo han fusionado con UFC para crear una nueva compañía, TKO. Pero también es algo más, como pudimos ver este fin de semana en su mayor evento: Wrestlemania.
Celebrando su cuadragésima entrega, Wrestlemania es el mayor evento anual de la WWE. Un momento donde se nombran campeones, se crean leyendas y se cierran historias. Con 72,755 espectadores, no es el mayor evento de la historia del wrestling ni de Wrestlemania, pero demuestra las dimensiones del mismo. Y también la razón por lo que es el momento en que el actual mandamás de la compañía, Paul Levesque, más conocido por su nombre HHH, ha declarado que es una nueva era para la compañía. Una en la que dejarán atrás la etiqueta del entretenimiento deportivo para abrazar la del wrestling.
Wrestlemania XL ha sido un evento donde ha pesado más los grandes momentos que el wrestling. Aunque ha habido algunos buenos combates, donde más ha destacado ha sido en sus historias. En su uso de la tecnología. En cómo, ahora, WWE se presenta como un producto audiovisual diferente, más audaz, buscando ser pionero de una nueva forma.
Si bien siempre ha habido un gran énfasis en la WWE como un producto, se siente como si eso se hubiera enfatizado. Hay muchos más resúmenes de la historia hasta ahora. La mayoría de segmentos están patrocinados. Las entradas son mucho más grandiosas y exageradas. No se permite un sólo momento en que el espectador pueda estar perdido o confuso. Mucho menos viendo algo que no reconoce inmediatamente. Dando más énfasis a lo que ocurre fuera del wrestling.
Todo esto es algo que hemos visto en cierta medida durante el último año en la WWE. Con un mayor énfasis, pero ya estaba ahí. Aunque quizás lo más sorprendente de todo, es el énfasis en el uso de la AR. O realidad aumentada.
Según ha explicado a Marty Miller a Chris Welch, esto ha sido completamente intencional. Usando seis cámaras que pueden desplegar gráficos AR, han querido dar un mayor énfasis a las posibilidades de mostrar cosas en 3D. El ejemplo más claro es la presentación de la historia de Becky Lynch, quien peleaba contra la campeona femenina Rhea Ripley, que se mostró con una versión de su autobiografía, The Man, replicada en 3D.
La mayoría de usos de esta tecnología ha sido para crear esta clase de espectáculo. Hortera, en ocasiones, directamente risible, en no pocas ocasiones, pero que va con el producto. No porque haya algo risible en la WWE, sino porque se siente integrado en el conjunto. Quizás no funcione como debería, pero encaja con el conjunto general.
A esto cabe sumar que, desde principios de año, el jefe de producción de WWE es Lee Fitting, veterano de ESPN. El anterior jefe de producción, Kevin Dunn, había dado forma durante cuatro décadas a la imagen de la compañía. Teniendo un tremendo poder de decisión dentro del mismo. Y el cambio se ve en el estilo más moderno, con una producción menos caótica, dejando respirar más al producto.
El problema es que funciona mejor en términos de espectáculo que de deporte. Las entradas, los comentarios, los vídeos de presentación y las intervenciones siempre están perfectamente medidas. Bien presentadas y expuestas. Pero el wrestling no sale bien parado comparativamente. El cambio constante de formatos, junto con un uso predominante de la SteadyCam, hace que los combates se sientan estáticos y confusos. Que es una mejoría con respecto del caos de los últimos años de Dunn, pero no favorece la idea de que la perspectiva de la compañía ha cambiado hacia el wrestling.
Porque si algo es WrestleMania XL es un milagro del entretenimiento. Un gran espectáculo. La publicidad, las presentaciones, los comentarios, las entradas. Todo luce espectacular, cohesionado, incluso cuando se pasa a los anuncios. Es todo un constante fluir de consciencia sin descanso, donde no hay sitio para que se infiltre un sólo pensamiento — sólo puro placer.
Por supuesto, esto juega en contra del wrestling. El gran wrestling se graba como si se tratara de una escena de acción bien rodada. Una cámara fija muestra con claridad una buena coreografía, pero una cámara que sabe donde colocarse a cada momento la hace extraordinaria. Y eso es lo que no casa con el sentido de espectáculo de la actual WWE. Porque una gran escena de acción es una sucesión de momentos que requieren atención al detalle y cambios de ritmo; algo que va contra el espectáculo y la idea de que todo debe sucederse con fluidez y sin pausa.
Por eso es extraño que Levesque afirme que WWE entra en una nueva era. La era del wrestling. Porque WrestleMania XL demuestra que, si algo han entendido hoy más que nunca, es lo que les hace populares. Haber creado una forma de entretenimiento puro, fluida, donde lo de menos son los combates.
De ahí que sea evidente que en la WWE han sabido tocar las teclas de cómo crear un espectáculo que se siente mayor que cualquier festival o evento deportivo. Ahora sólo les falta encontrar el modo de que el wrestling importe. O que no importe que no haya wrestling.
Hoy van a introducir a Muhammad Ali en el Salón de la fama de la WWE y quizás te preguntes, ¿qué sentido tiene eso? Pues te lo explicamos en detalle
Cada medio tiene su particular forma de homenajear a sus miembros. Quizás el más conocido sea el cine, que el paseo de la fama de Hollywood, pero todos los medios tienen alguna manera de representar a sus miembros más importantes. Aquellos que han creado una diferencia más notable, llevándolo más allá de donde estaba antes de ellos. Algo en lo que el wrestling no es ninguna excepción.
Si existe una institución similar al del paseo de la fama de Hollywood, ese es el Salón de la fama de la WWE. Durante décadas, los mayores luchadores, árbitros, comentaristas y entrenadores del mundo del wrestling han soñado con ser introducidos en el mismo. Es donde van aquellos que han hecho más por el wrestling, al menos sin hacer daño a la WWE por el camino. Porque si un defecto tiene esta institución, es que está asociada a una federación particular.
Pero no seamos quisquillosos. No el fin de semana de Wrestlemania, el mayor evento de la WWE. Porque hoy, día 5 de abril, se celebra la ceremonia de introducción al Salón de la fama del 2024. Y algunos de los nombres que van a desfilar por ese evento, merecen ser reconocidos.
Quizás el nombre más sorprendente de todos sea el de Muhammad Ali. El boxeador, fallecido en junio de 2016 a los 74 años, fue un icono del deporte y del boxeo en particular, pero poca gente lo asociaría con el wrestling. No inmediatamente. Pero la realidad es que Ali estuvo implicado en el wrestling. Y de hecho, se considera que es posible que el fin de su carrera deportiva pudo tener que ver con este espectáculo, debido a las particulares circunstancias en el que ocurrió en su primer y único combate.
El 26 de agosto 1976, Ali participó en un combate en un evento llamado War of the Worlds, en Tokyo, contra la leyenda del wrestling Antonio Inoki. Considerado padre del wrestling moderno. Con un combate de reglas mixtas, se permitían tanto ataques de boxeo como movimientos de wrestling, en un combate a 15 rondas. Con 32.000 espectadores en el Nippon Budokan, acabaron empatando a puntos, 71-71, debido a que Inoki perdió puntos a causa de varias trampas que hizo durante el combate.
El resultado del combate no satisfizo al público. El público lanzó basura al ring, exigiendo que les devolverian al dinero, mientras Ali sufría algo más que el escarnio del público. El boxeador, a causa de las patadas de Inoki, sufrió dos coágulos en la pierna izquierda, que llevó a plantear la posibilidad de tener que amputársela. Y si bien finalmente no fue necesario, la verdad es que nunca volvería a moverse de la misma manera.
Si bien este fue el gran evento dentro del wrestling en la vida de Ali, no fue la única ocasión en donde participó en un combate. También fue el árbitro especial del primer Wrestlemania, donde ofició un combate por equipos entre Hulk Hogan y Mr. T contra “Rowdy” Roddy Piper y “Mr. Wonderful” Paul Orndorff. El cual acabó con Ali dándole un derechazo en la mandíbula a Piper.
Por eso, a pesar de la extrañeza que puede generar en primer lugar, es normal que introduzcan a Ali en el Salón de la fama de la WWE. Su implicación dentro del wrestling es breve, pero se puede considerar de una iconicidad suficiente como para justificarlo. Algo que no quita que su paso por el mismo ha sido trágico, y la demostración de que aquellos que dicen que el wrestling es un espectáculo de mentira, no saben de lo que hablan. Y si no, que se lo pregunten a los dos coágulos de la pierna de Mohammed Ali.
Fuera de lo que tiene más que ver con las celebridades que con el propio wrestling, hay otras personas que van a ser introducidas en el salón. Probablemente, la más relevante de todas es Bull Nakano.
Nacida en 1968, hizo su debut en 1983 en All Japan Women’s Pro-Wrestling, y en sus catorce años de carrera, ganó prácticamente todos los títulos inimaginables, elevando el wrestling femenino tanto en Japón, como EEUU y México. Siendo todo un referente para todas las luchadoras que llegarían después de ella.
Otro nombre importante, si bien nunca ha pisado un ring para pelear, es el de Paul Heyman. Comenzando su carrera como fotógrafo y escritor de la revista de lucha libre Pro Wrestling Illustrated, alcanzaría la fama cuando dirigiera entre 1993 y 2001 la ECW, considerada como una de las federaciones mainstream más extremas y alocadas de la historia del wrestling norteamericano. A la compra de la ECW por parte de WWE, se convertiría en manager de diferentes luchadores, destacando el trabajo que hizo durante los 10s con CM Punk y en los 20s con el actual campeón universal, Roman Reigns.
Ellos tres no son los únicos que entrarán hoy en el Salón de la fama. También lo harán Lia Maivia, promotora de Polynesian Pro Wrestling durante los 80s, y abuela de The Rock; Thunderbolt Patterson, un luchador de los 60s y los 70s que fue duramente criticado y ostrizado en su momento por sus críticas al racismo institucional y el hecho de querer crear un sindicato de wrestlers; y The US Express, una popular pareja que fueron campeones en la NWA y la WWF.
Si te interesa ver esta ceremonia, aún estás a tiempo. Si estás en EEUU podrás seguirla en Peacock, según finalice el Smackdown de esta noche, y en el resto del mundo, podrás verlo con una suscripción de WWE Network.
Randy Orton lo quiere todo. Y con un fajo de billetes, lo ha conseguido.
No puedes tener una vida laboral exitosa, con varias horas fuera de casa, y además ser el mejor jugador de ‘Elden Ring’ del mundo. Salvo que seas gamer profesional, claro. Pero Randy Orton, que lleva casi dos décadas dedicándose al noble deporte de la lucha libre en la WWE (lo que aquí los más viejos aún conocemos cono ‘Pressing catch’), lo quiere todo. Y con un fajo de billetes, lo ha conseguido.
Es sabido que en sus tours de demostración, Orton se pasa el tiempo de antes y después de los combates jugando a ‘Elden ring’. Y claro, pegarse con los enemigos (del videojuego) es divertidísimo, pero subir de nivel le parecía, de manera bastante lógica, un aburrimiento. Tanto, que decidió hacer trampas y quedarse solo con la experiencia más divertida posible de FromSoftware.
Según hemos conocido estos días, el luchador, harto de tener que ir recolectando runas aquí y allí, decidió tirar de talonario y pagar 1000 dólares a “un tío” para que le diera runas infinitas. ¿El resultado? Llegó a nivel 100 de manera inmediata. Según la pareja de luchadores de wrestling Brennan Williams y Mansoor Al-Shehail, Orton se acercó a ellos después de una pelea para hablar de su amor mutuo por ‘Elden ring’. Y ahí soltó la bomba.
“Me encanta este juego. Es increíble. Pero no puedo lidiar con esa mierda, así que simplemente pagué a un tío para que me diera un montón de runas“, les comentó. Y mira, hay peores cosas en las que gastarse 1000 dólares. Sí, ha hecho trampas, pero tampoco ha hecho daño a nadie (en este caso, en su vida ha hecho mucho daño a mucha gente, claro). ¡Ni que fuera el primer “pay to win” que hemos visto en nuestra vida!
The Rock aparece en Smackdown, encendido las especulaciones de un enfrentamiento con Roman Reigns, y reencontrándose con John Cena.
Parte del encanto del wrestling es que nunca sabes qué va a ocurrir. Enemigos se convierten en aliados. Amigos se convierten en enemigos. Y personas que hace años que habían desaparecido aparecen de repente para hacer algo más que un cameo. Es parte de lo que hace especial a esta disciplina, en parte, porque la mayoría de las personas que se dedican al wrestling sienten un amor infinito por el mismo. Y entre ellas. pocos trabajadores más constantes y capaces de mover al público con más pasión ha tenido la WWE que a The Rock y John Cena.
El pasado viernes, en Friday Night SmackDown, The Rock reapareció en el programa para hacer una promo junto con Pat McAfee y Austin Theory. Acabando con un rotundo People’s Elbow sobre este segundo, el público se volvió loco de la presencia de Dwayne Johnson en el programa después de años ausente del ring. Aún más desde que peleara, aunque fuera para hacer un único movimiento.
¿Cuáles son los planes de WWE para The Rock? No lo sabemos. Se habla mucho de que podría ser quien se enfrente contra Roman Reigns en el main event de Wrestlemania 41 por el título de campeón universal ahora que ha cumplido ya tres años con el título. Pero esto es aún fruto de la especulación.
Lo que no es fruto de la especulación es que The Rock también tuvo un segmento en backstage con el que fue, en el pasado, uno de sus grandes rivales: John Cena. Tras dos enfrentamientos en WrestleMania, el último en WrestleMania 29 por el campeonato de la WWE donde este segundo le arrebató el cinturón a Johnson, la tensión entre ambos era palpable. Pero finalmente, ambos se fundieron en un cálido abrazo, reconociéndose como lo que son: dos leyendas del wrestling. Un momento emotivo, muy bonito, sólo posible en la WWE.