Street Fighter se ha estrenado en taquillas como la gran ganadora de la semana, aunque con peros. Si bien ha conseguido hacer 31 millones de dólares en la taquilla americana, haciendo 51.1 millones en todo el mundo, se ha quedado muy lejos de los números que hizo el otro gran estreno de una película de Capcom reciente. Resident Evil hizo 60 millones de dólares en su estreno mundial, apenas hace un mes, haciendo que Street Fighter se quede muy atrás con el gran éxito que ha supuesto la película de Zach Cregger.
Dos películas que pueden hacer historia
Los grandes éxitos de la semana han sido, por otra parte, un documental y una película española. You Can See Everything, el documental de Nathan Fielder y Lance Oppenheim, ha ingresado 15 millones de dólares en el primer fin de semana y va camino de convertirse en el documental más taquillero desde el documental de Melania Trump. Además de haber conseguido el primer puesto en el top histórico de Letterboxd.
Por otra parte, La bola negra es el gran éxito que nadie se esperaba. Netflix ha hecho un pequeño test en cuatro salas y los resultados han sido excelentes. Con 69.575 dólares por sala, ha hecho un total de 277.500 dólares, consiguiendo la mejor media de la semana y la segunda mejor media de la historia para una película de habla no inglesa. Solo por detrás de la oscarizada Parásitos.
A todo esto cabe sumar que esta semana, en España, La bola negra ha conseguido ya superar a Torrente Presidente tanto en espectadores como en taquilla. Y que tiene potencial para superar también la recaudación de Ocho apellidos catalanes.
Después de que en el festival de Venecia se aplaudiese NAZA durante 25 minutos, sentando un antes y un después en la historia de los festivales de cine, empezó a haber rumores de que el documental, que denuncia el genocidio de Palestina mostrando a los perpetradores en los tejados de Tel Aviv, podría estar nominado a mejor película en los Óscar. Sería el primer documental de la historia en tener tal honor… pero las tornas han cambiado. Hacia otro, concretamente.
Puedes confiar en mí
Desde que los Óscar abrieron las categorías de mejor película de animación y mejor documental, han creado pequeños guetos donde estas películas tienen que vivir, casi sin posibilidades de salir de ellas. Sin embargo, este año You can see everything, el documental que Nathan Fielder y Lance Oppenheim han creado sobre una de las figuras más misteriosas del siglo XXI, Elizabeth Holmes, quiere optar a la categoría principal. Y va a luchar fuerte por ello.
Después de su estreno en el festival de Telluride como película secreta y de que su tráiler y póster causaran muchísimo revuelo entre la comunidad cinéfila, You can see everything tiene por delante el desafío enorme de llamar la atención de los gremios que votan en los Óscar, y que en su mayoría son actores. Y claro, los actores no tienen ningún interés por nominar documentales, lo que lleva a una diatriba: ¿Importa realmente que sea una de las mejores películas del año?
Sí, ha habido documentales nominados a mejor canción, mejor película extranjera, mejor montaje, mejor sonido o incluso mejor película de animación (Flee), pero pasar de ahí a la categoría principal parece imposible. Otras películas del género como Bowling for Columbine, Fahrenheit 9/11 o Super Size Me fallaron totalmente en su intento por ser reconocidos en la categoría de mejor película, y no está claro que el humor extraño de Nathan Fielder vaya a conseguirlo.
Pero… el momento de You can see everything es innegable. Todo el mundo quiere verla, todo el mundo necesita hablar de ella, pero nadie sabe lo que se va a encontrar tras este misterioso tráiler. Y quizá juegue a su favor. Quizá, quién sabe, estemos ante la película destinada a hacer historia desplazando a cualquier nadería que olvidaremos el año que viene. Apetece… y en esta carrera es lo más importante.
A24 ha lanzado un nuevo trailer de la nueva película de Nathan Fielder y Lance Oppenheim, You Can See Everything. Un anticipado documental, rodeado de misterio, que según su sinopsis “treinta y cuatro días antes de ingresar en prisión, la infame fundadora de Silicon Valley, Elizabeth Holmes, invita a un equipo de rodaje escéptico a documentar cada uno de sus movimientos. Lo que comienza como un retrato íntimo de una delincuente enigmática se convierte en un viaje alucinante de tres años hacia el abismo”.
Una locura en forma de documental
En este trailer se enfatiza la extrañeza y lo desconcertante de toda la situación, pues Fielder es conocido por su mezcla de documental y ficción donde manipula de forma abierta y consciente tanto los acontecimientos como los involucrados para sus propios fines. Algo que no oculta en ningún momento a Holmes, pero ella parece aceptar sin problemas en su propia vida. Como las personas de su alrededor parecen aceptar esos engaños de la propia Holmes.
Quizás lo más desconcertante del anuncio ha sido que la película será clasificada R en EEUU, para mayores de 18 años, a causa de que tendrá breves escenas de desnudos y lenguaje obsceno. Algo que ha hecho que muchos fans de Fielder esperen con aún más expectativas este peculiar documental del que nadie sabe muy bien qué esperar.
Ahora bien, no tendremos que esperar mucho. Su estreno está programado para el próximo 16 de octubre y se espera que sea una de las películas que tengan posibilidades en las galas de premios de 2027, especialmente en la sección de documental, incluido los Oscar. Por lo que solo queda ver qué se han guardado en el sombrero Fielder y Oppenheim no solo para sorprendernos, sino también para conseguir una clasificación para hacer la película solo apta para mayores de edad.
A24 estrenó por sorpresa el domingo pasado en el Festival de cine de Telluride su nueva película: You Can See Everything, de Nathan Fielder y Lance Oppenheim. Este es un documental que sigue a Elizabeth Holmes treinta y cuatro días antes de que vaya a prisión en una inmensa épica de no-ficción de 174 minutos que ha dejado boquiabiertos a los asistentes a la proyección. Quienes afirman que bien podríamos estar ante la más sorprendente candidata a los Oscar de este año.
Una estafa mil millonaria
Elizabeth Holmes es una figura muy controvertida que ya ha tenido varios documentales. Emprendedora y creadora de la compañía tecnológica de salud Theranos, afirmaba haber revolucionado los análisis de sangre al haber desarrollado una técnica que necesitaba una cantidad de sangre mínima para realizarlos. Todo esto llevó a un fraude donde conseguiría estafar más de 9.000 millones de dólares y por los que sería condenada a más de 10 años de cárcel tras no conseguir un perdón presidencial del actual presidente Donald Trump.
A su vez, la figura de Nathan Fielder es una muy singular dentro del audiovisual actual. Conocido por las series Nathan for You, donde hacía de una versión de sí mismo intentando ayudar a empresas en problemas con campañas de marketing tremendamente elaboradas y surrealistas, y The Rehearsal, donde hacía de una versión ficcionalizada de sí mismo con ansiedad social que ofrecía servicios para practicar situaciones reales incómodas o difíciles antes de que ocurrieran, su estilo de comedia y documental difumina los límites de la ficción y la realidad de forma constante. Algo que parece que ocurre con igual intensidad en You Can See Everything.
Con un estreno pensado para octubre, las aspiraciones de A24 es que la película pueda llegar a los Oscar de este año. Y el potencial lo tiene, dado el historial de Fielder y el cómo históricamente ha bordeado la incómoda línea que separa el humor de la filosofía existencial. Algo que podremos comprobar cómo ha resultado cuando se estrene este, sin duda, peculiar experimento.
La innovadora serie ‘Los ensayos’, protagonizada por Nathan Fielder, ha llegado a influir en la reciente propuesta legislativa conocida como el ‘Mental Health in Aviation Act’, destinada a abordar de manera más efectiva los problemas de salud mental entre los pilotos en Estados Unidos. A través de su enfoque experimental y provocador, la serie ha destacado la falta de comunicación y las dinámicas de poder tensas entre pilotos y copilotos, enfatizando cómo estas situaciones podrían estar relacionadas con el aumento de accidentes de aviación.
Un tabú del que Fielder se ha hecho eco
El ‘Mental Health in Aviation Act’ busca normalizar la conversación sobre salud mental entre los pilotos y sus superiores, permitiendo que estos profesionales puedan abordar abiertamente sus problemas de ansiedad y otras condiciones sin temor a repercusiones laborales. La propuesta legislativa incluye un financiamiento de 13 millones de dólares destinado a la contratación de profesionales de salud mental, como psiquiatras, para ayudar a combatir este estigma en el ámbito aeronáutico.
Nathan Fielder, quien no solo ha producido esta serie original, sino que también ha obtenido su licencia de piloto, ha estado a la vanguardia de esta causa. En su última temporada, Fielder llevó a cabo experimentos que subrayan las tensiones en la comunicación entre miembros de la tripulación, revelando la profundidad del tabú que rodea los problemas de salud mental en la aviación. Su trabajo ha resonado tanto que ha denunciado públicamente la inacción de la Administración Federal de Aviación (FAA), tildándolos de idiotas por no atender propuestas previas similares que han estado en la Casa Blanca sin avances significativos.
La recepción de la segunda temporada de ‘Los ensayos’ ha sido muy positiva, con críticos elogiando su capacidad para abordar temas serios de manera ingeniosa y entretenida. Si bien el futuro del ‘Mental Health in Aviation Act’ es incierto, la influencia de la serie en el discurso público sobre la salud mental en la aviación es innegable.
Imagina por un momento algo que te cueste muchísimo hacer en tu día a día. Lo que sea. Desde hablar con la persona que te gusta hasta decirle a la panadera que siempre se queda con las vueltas. O, quizá, piensa en todo aquello que te da miedo y en lo que no sabes si serás bueno, como crear una familia o aceptar un trabajo para el que crees que no tienes las cualidades adecuadas. ¿Y si hubiera una manera de ensayar cómo sería tu vida sin tener posibilidad alguna de error? ¿Y si pudieras repetir una y otra vez hasta cubrir todas las posibilidades y, entonces, lanzarte por fin, completamente seguro? Esa es la premisa de Los ensayos, una absoluta locura en Max entre la docuserie y la ficción en la que Nathan Fielder ha desatado toda su genialidad… aunque haya engañado a miles de personas por el camino.
Para ti, Nathan
Fielder lleva años jugando con la ficción y el documental. Primero en su fabuloso Nathan for you, donde solucionaba problemas ajenos de la manera más ridícula posible (pero que, de manera sorprendente y de rebote, hizo muchísimo bien), y ahora en Los ensayos, donde ha dado un giro más hacia la locura, haciendo que el espectador no tenga ni idea de lo que está pasando. ¿Qué es cierto? ¿Qué es falso? ¿Por qué la gente se pone en sus manos como si fueran conejillos de indias?
En la temporada 1, ya disponible al completo, todo empieza cuando un hombre quiere atreverse a decirle a una chica que le gusta durante las noches de trivial en su bar favorito. Para poder ensayar a gusto, HBO recrea el bar al completo en un set de rodaje, con horno de pizzas y grifo de cerveza incluidos, y empiezan a repetir una y otra vez cada una de las cosas que pueden salir bien o mal a la hora de la verdad. Prueban cada frase, cada recoveco, cada posible reacción, hasta que es la hora de la verdad. Y este es solo el principio: lo que pasa después es tan absolutamente delirante que no puedes ni siquiera intuir por dónde van a ir los tiros.
¿Hace cuánto que no ves una serie de televisión y piensas que jamás has visto nada parecido? ¿Que disfrutas un episodio y no tienes ni la menor idea de lo que ocurrirá en el siguiente? Bueno, pues eso es lo que pasa con Los ensayos, que te va meciendo a lo largo de una trama increíble e imposible que, aunque por momentos parece no tener ni pies ni cabeza, acaba llegando a la única conclusión lógica. Por supuesto, después de revolucionar y detonar cualquier formato televisivo conocido y por conocer, Fielder vuelve con una temporada 2 aún más marciana, más loca y que, de rebote, ha cometido un par de estafas. Ups.
Fielder’s living a celebration
La temporada 2 de Los Ensayos, que se emite en Max (futura HBO Max, mira, es un lío en el que no merece la pena entrar) ahora mismo, se centra en una tarea “sencilla”: evitar los accidentes aéreos. Para ello, Fielder pone una tesis encima de la mesa: los co-pilotos deben quitarse el miedo a contestar a sus superiores, y tomar los mandos del avión si es necesario y ven que se la van a pegar. Para ello, no solo monta una réplica exacta de un aeropuerto real en su estudio de rodaje, sino que decide falsear un reality show al estilo Factor X u Operación Triunfo (la teoría es que si se atreven a decir que no, como jurados de un reality de este estilo, también se atreverán a decir que no a sus superiores).
Mientras lo ves, como espectador, crees que tiene que ser ficción. Nadie engañaría a miles de personas para apuntarse a un reality, hacer horas de cola y cantar dos minutos delante de un piloto que decide si le da un pase para seguir adelante o no. Sorprendentemente, sí que lo hizo: Fielder levantó la infraestructura de un reality show musical con ninguna intención real salvo la de levantar el autoestima de los pilotos. Los concursantes engañados no van a denunciar, pero podrían hacerlo porque, según ellos mismos, han perdido miles de dólares en viajes, oportunidades y descansos laborales.
¿Ha valido la pena? Si has visto el episodio 3 de esta temporada ya sabes que sí: es la media hora más loca, extraña, fascinante, genial y artística que hemos visto en televisión en muchísimo tiempo, y justifica prácticamente cualquier barrabasada que el genio de Fielder pueda causar. No puedes hacer una tortilla sin cascar algunos huevos, al fin y al cabo. Los ensayos es una auténtica maravilla perfecta para saber qué hay en la post-televisión, eso que va más allá de lo habitual y cuyo único objetivo es dejarte con la boca abierta constantemente, navegando entre el arte y el entretenimiento. Si no sabes si te va a gustar, siempre puedes ensayar cómo sería verlo, ¿no?
Cuando comienzas a ver esta serie te preguntas repetidamente qué estás viendo; al principio no entiendes nada, pero pronto te atrapará su inusual narrativa. La esperada segunda temporada de la serie Los ensayos (The Rehearsal) se estrenará el próximo 21 de abril en Max. En las últimas horas hemos podido ver un teaser revelador en el que Nathan Fielder supervisa cinco escenarios idénticos en el mismo set de rodaje. Este innovador formato, que combina elementos de reality y ficción, ha capturado la atención de los espectadores desde su debut, convirtiéndose en una de las propuestas más brillantes de los últimos años.
La línea entre realidad y ficción se seguirá desdibujando
Los ensayos se centra en la premisa de que Nathan Fielder ayuda a las personas a ensayar situaciones importantes a través de simulaciones cuidadosamente elaboradas. La mezcla de realidad y guionización desafía las percepciones convencionales de ambas disciplinas, llevando a los participantes y a la audiencia a cuestionar hasta qué punto la vida puede ser controlada y ensayada.
En esta nueva temporada, la sinopsis oficial indica que la urgencia del proyecto de Fielder aumenta cuando decide enfocar sus recursos en un problema que afecta a todos. Aunque no se ha revelado específicamente la naturaleza de este desafío, la expectativa entre los fanáticos ha crecido, especialmente tras la impredecible narrativa que caracterizó la primera temporada. Los ensayos promete mantener su estilo intrigante y provocador, que desafía los límites de la simulación y el espectáculo.
Nathan Fielder asume múltiples roles en la producción, siendo protagonista, guionista, director y productor ejecutivo, respaldado por un talentoso equipo de escritores que incluye a Eric Notarnicola, Carrie Kemper y Adam Locke-Norton. Esta dinámica creativa subraya el compromiso de Fielder con un enfoque innovador y desde la metanarrativa que ha llegado a definir su estilo.
Con la fecha de estreno marcada en el calendario los seguidores de Los ensayos están listos para experimentar el próximo capítulo de este singular programa, que sigue desdibujando las líneas entre la vida real y la actuación.