Después de años donde Hollywood ha masacrado las adaptaciones de videojuegos, convirtiéndose en un chiste dentro de la industria. Uwe Boll convirtió a Alone in the dark, BloodRayne o Far Cry en una broma mal contada, y desde ese momento los gamers hicieron la cruz al cine. Pero su problema no era que fueran una mala adaptación: era que eran malas películas que se tomaban la saga original a choteo. Miraban por encima del hombro a los videojuegos, creyendo que por venir de aquel medio podían ser una auténtica basura sin ínfulas. Sin embargo, con los años, los juegos y el cine han hecho las paces, llegando al punto contrario: ahora, todas las películas son adaptaciones tal cual de los juegos, sin dejar nada a la creatividad ni la imaginación. Y, por lo que se ve, solo hay una saga que pueda cambiar eso: Resident Evil.
Zach Cregger, la némesis de los gamers
Con el tiempo, Hollywood ha encontrado la manera de darse la mano con la industria de los videojuegos: básicamente, hacer un copia-pega con un montón de referencias para los fans. Fallout, Uncharted, The last of us o Super Mario Bros prácticamente reverencian el material original, sin que ninguna de ellas deje abierto su mundo a la personalidad de sus autores (si acaso, The last of us con sus episodios especiales donde muestra historias alternativas). Todo el mundo estaba encantado: los gamers, porque validan sus gustos. Los que no se acercan a un mando, porque descubrían nuevas historias. Pero, en todo esto, ¿dónde queda el cine de autor? ¿Acaso no se puede contar nada nuevo?
Zach Cregger, director de Weapons y Barbarian, no es manipulable. No puedes exigirle, de ninguna de las maneras, que haga la película que quieres ver, porque él va a hacer lo que sale de su alma creativa. El primer tráiler de Resident Evil es, de hecho, la mejor noticia posible para los fans de la saga: Cregger se la está tomando en serio, pero eso no significa que vuelva a Leon, Umbrella, el Virus-T y esa mandanga. Precisamente por el respeto que le tiene a la saga, ha decidido que quiere ampliarla y contar algo más pero sin dejar de lado los elementos clave: las llaves, las armas, el ambiente enrarecido. Esto no es el Resident Evil de Capcom, sino el de Cregger, y así es como debería ser siempre.
Pienso lo mismo cada vez que veo un remake en imagen real de Disney: ¿Qué necesidad hay de volver a contar lo mismo con los mismos planos y de la misma manera? ¿Tenemos tanta obsesión por la nostalgia y tanto miedo de que nos rompan nuestros sueños que estamos condenados a ver lo mismo una y otra vez? Agradecería que, de vez en cuando, un autor incontestable hiciera lo que le diera la gana. Steven Spielberg dirigiendo Vaiana; Martin Scorsese haciendo su versión de Los Rescatadores; Emerald Fennell pervirtiendo Frozen. Si no mezclamos, investigamos y destrozamos para volver a crear desde la ruina, ¿qué nos queda? Un continuo estribillo de tranquilidad que nada nos aporta más que calma constante.
No sé si Resident Evil será buena o mala, pero el tráiler es, desde luego, impactante: llevamos ya unas cuantas adaptaciones que han ido desde lo grotesco hasta lo fiel, sin mucho éxito. Ahora, por fin, una mano firme ha decidido que va a hacer lo que le de la real gana usando solo las bases para evolucionar a partir de ahí y, francamente, solo puedo apoyarlo. Todos deberíamos hacerlo, porque mantener las películas que nos gustan quietas y en un éter es símbolo de vagancia, poca imaginación, ninguna aventura y ganas de repetirnos a nosotros mismos. Y eso es exactamente lo contrario de lo que es Resident Evil.
