Vermila Studios ha presentado su nuevo videojuego, Crisol: Theater of Idols, que promete llevar el terror a nuevas alturas en una versión alternativa de España. Esta ambiciosa propuesta se adentra en la tradición religiosa del país para ofrecer un entorno escalofriante, evocando recuerdos de obras reconocidas como Blasphemous. La demo del juego ya está disponible de forma gratuita en Steam y ofrece entre 1 y 2 horas de gameplay, dependiendo del estilo del jugador.
Un juego con una mezcla de lo más sugerente
El gameplay se asemeja al de la saga Resident Evil, centrándose en la supervivencia, exploración y resolución de puzles. Sin embargo, Crisol introduce una mecánica innovadora que gira en torno a la gestión de sangre. Esta sirve tanto como vida como munición, obteniéndose de los cuerpos caídos. Utilizar armas exige sacrificar salud, lo que añade una dificultad táctica al juego, ya que cada bala disparada puede representar un costo vital.
Los enemigos del juego, descritos como marionetas y autómatas con fuertes influencias de la cultura española y motivos religiosos, ofrecen una experiencia aterradora pero familiar. Los jugadores se enfrentarán a figuras como santos y vírgenes, y uno de los enemigos más impactantes es una marioneta gigante caracterizada como una virgen, evocando a icónicos antagonistas como Mr. X de Resident Evil.
No obstante, la demo también ha recibido críticas, apuntando a una dificultad excesiva al enfrentar enemigos y la falta de opciones para modificar el campo de visión en la perspectiva en primera persona. A pesar de estas falencias, la atmósfera cautivadora y el potencial del juego auguran una experiencia valiosa. Crisol: Theater of Idols podría convertirse en un referente en el género si continúa en esta línea. Los aficionados al horror y a la tradición española definitivamente encontrarán razones para estar emocionados por su lanzamiento definitivo.
Blasphemous es uno de los juegos más celebres de la historia del desarrollo español. Probablemente también uno de los más vendidos. Este metroidvania con una clara inspiración sevillana y en la semana santa consiguió arrasar con su estilo oscuro y su estilo inclemente, volviéndose aún más popular con su segunda entrega. Eso le ha valido a su estudio, The Game Kitchen, ser celebrado por todo el mundo. Algo que les ha abierto algunas puertas que, históricamente, hubiera sido impensable que se abrieran.
Ninja Gaiden es una de las grandes franquicias de Koei Tecmo. Nunca nadie ha hecho un juego fuera de los confines de la compañía. Hasta ahora. Porque han encargado a The Game Kitchen que hagan un nuevo juego 2D de Ninja Gaiden, de nombre Ninja Gaiden: Ragebound, que recupere el espíritu de las entregas originales. Y el resultado es espectacular.
Un juego que se siente Ninja Gaiden
En Ninja Gaiden Ragebound asumimos el papel de Kenji Mozu, un aspirante a ninja que debe proteger la Villa Hayabusa. Todo ello en paralelo a las aventuras originales de Ryu Hayabusa, que, de hecho, le vemos partir al principio del juego.
En ese sentido, el juego bebe mucho de la franquicia original. Es un plataformas de acción donde los enemigos mueren de un sólo golpe, a excepción de los bosses de final de fase. Lo que añade esta entrega es la posibilidad de esquivar ataques, hacer ataques especiales y la presencia de enemigos con súper armadura, los cuales requieren cuatro golpes para ser derrotados, o un único ataque especial. Creando un ritmo único al juego que no deja de sentirse Ninja Gaiden.
A eso cabe sumar que en determinados momentos podemos cambiar el control del personaje por el de Kumori, una kunoichi, una ninja mujer, del Clan de la Araña Negra. Viéndose obligados a cooperar por peculiares circunstancias, Kumori es capaz de llegar hasta plataformas que Kenji no y tiene unos movimientos centrados en el combate a distancia, añadiendo una agradecida variedad al juego. Creando una diferencia muy obvia en cómo es jugar con cada uno de ellos. Obligándonos a cambiar de forma más o menos frecuente entre ambos.
Por lo demás, es un Ninja Gaiden clásico. Eso significa que hay saltos que requieren más precisión de la que parece, que mantener un ritmo y una velocidad adecuada es importante y que conocer dónde van a aparecer los enemigos ayudan a pasar las zonas más escabrosas del juego. Incluso si esto no es un Ninja Gaiden clásico.
Esencia destilada de los clásicos
Eso significa que no es tan difícil como los juegos de NES. Puedes respirar aliviado. Ninja Gaiden Ragebound no es un juego difícil, pero tampoco es un juego que se agote fácilmente. Con misiones secundarias en cada fase, el juego nos invita a volver a cada una de ellas para intentar conseguir aquellas que no logramos completar. Y la tercera de cada una de estas suele ser lo suficientemente retante como para que tengamos que demostrar que de verdad dominamos las mecánicas del juego.
Con fecha de lanzamiento el pasado 31 de julio, el juego ha tenido unas críticas brillantes. Y no es de extrañar. Con un 86 en Metacritic y la impresión general de que estamos ante uno de los mejores juegos de acción del año, si es que no el mejor, es un imprescindible para los fans de Ninja Gaiden o el género.
Con Ninja Gaiden teniendo programado su regreso para el próximo 21 de octubre con Ninja Gaiden 4, esto debería ser un aperitivo para el título grande, pero se siente algo más. No sólo por las dudas que existen sobre la capacidad de Team Ninja y Platinum Games para hacer un juego de estas características, sino por la excelencia de este Ninja Gaiden Ragebound. Un listón muy alto que se ha puesto la propia Koei Tecmo al contar con un grupo de españoles para traer de vueltauna franquicia tan querida como Ninja Gaiden.
Dicho eso, sabemos que quieres jugarlo. Que tienes mono. Por eso te vamos a ofrecer ocho alternativas para que aplaques esa necesidad de jugar ya mismo a Silksong. No son Hollow Knight, pero son juegos excelentes. Y quién sabe: quizás incluso encuentres un juego que te fascine.
Super Metroid
El padre de todos los metroidvania. La tercera entrega de la franquicia Metroid y uno de los juegos más aclamados de la historia del videojuego, no sólo de su consola. Porque Super Metroid miró lo que hicieron los excelentes Metroid y Metroid II: Return of Samus y redobló la apuesta en un juego que, aún hoy, sigue pareciendo provenir del futuro. ¿Es el mejor Metroid? Se podría discutir. Pero lo que es indiscutible es que sigue siendo un excepcional metroidvania.
Cave Story
En el auge de la escena indie de principio de los 00s, antes de que ningún estadounidense moviera ficha, un japonés fue quien hizo que todo empezara a caer en su sitio. Daisuke “Pixel” Amaya publico Cave Story el 20 de diciembre de 2004 y cambió para siempre la historia del videojuego. El primer gran videojuego indie es, además, un excelente metroidvania y un juego narrativa y estéticamente excepcional. Una delicia sin la que sería imposible Hollow Knight.
Rain World
¿Es un metroidvania? ¿Es un juego de supervivencia con elementos de plataforma expresivo? La respuesta a ambas preguntas es sí. Porque Rain World coge la estructura y la lógica de los primeros para hacer lo segundo. Y lo hace con un mundo sombrio, repleto de un fascinante lore y una complejidad apabullante que no se acaba da igual las veces que lo visitemos. Un absoluto imprescindible que pronto recibirá una expansión que promete volverlo aún más fascinante y extraño.
Ori and the Blind Forest
El juego más bonito de la lista, aunque no necesariamente el más sencillo. Ori and the Blind Forest oculta en su estética linda un juego con bastante más mordiente de la que parece, tanto en lo narrativo como en lo mecánico, que se amplificaría incluso más en su excelente secuela, Ori and the Will of the Wisps. Un díptico que, especialmente los fans de Hollow Knight, no deberían perderse por nada del mundo.
Prince of Persia: The Lost Crown
¿Qué ocurriría si introdujéramos en un metroidvania elementos de combates heredados de los juegos de lucha y un mapa tremendamente intuitivo de usar? Que tendríamos uno de los mejores metroidvania de los últimos años: Prince of Persia: The Lost Crown. Si bien no tendremos secuela porque no cumplió las expectativas de Ubisoft, no hagas caso a los encorbatados y escuchános. Este juego es una obra maestra. Y deberías jugarlo lo antes posible.
Blasphemous
También en España se hacen metroidvanias. Por ejemplo, tenemos el excelente Blasphemous, un juego muy inspirado en el catolicismo y toda la grotesca y muy sangrienta imaginería que le rodea. Con una también notable secuela, son dos juegos tremendamente interesantes, que destacan tanto por la estética como por su singular uso de todo lo relacionado con lo religioso. Algo sorprendente y fresco que nos hace desear que más gente hiciera lo propio con la cultura de sus países o regiones.
Ender Magnolia
La más reciente de nuestras elecciones también es uno de los que más fácilmente es posible conectar si eres fan de Hollow Knight. Secuela del interesante Ender Lillies, Ender Magnolias pule todos los defectos del original añadiendo nuevas capas en su combate y exploración, haciéndolo un juego tremendamente denso, profundo e interesante. Si quieres lore, combates complejos y plataformas que requieren precisión, de verdad: no hace falta que esperes a Silksong teniendo Ender Magnolia.
Castlevania: Symphony of the Night
Acabar sin nombrar al padre de todos los metroidvania es un poco absurdo. Y podemos aceptar que para muchos nuevos jugadores Castlevania: Symphony of the Night se puede hacer lento o repetitivo, pero a nosotros no nos lo parece. Aquí está todo el ADN de todos los que vendrían después y es ahí dónde se disfruta y donde realmente demuestra su genio: cómo toda la base está aquí. Y como aunque pretendamos lo contrario, cuando quitamos las vestimentas, todos los demás no dejan de ser Symphony of the Night, ahora con otro traje.