Hoy ha salido Onimusha: Way of the Sword, el regreso tras 20 años de la querida franquicia Onimusha. Con buenas críticas y un excelente año para Capcom, que ya ha publicado los aclamados Resident Evil requiem y Pragmata, parece que todo se ha alineado para que sea un éxito. Y que nos recuerde que Onimusha es una franquicia que una vez fue uno de los grandes títulos de PlayStation 2. No solo nostalgia.
Porque aunque hoy pueda parecer lo contrario, Onimusha fue en su momento sinónimo de juegos de calidad que estaban que, si bien no competían con la franquicia Resident Evil, sí tuvieron su momento en los focos. No sin buena razón. Por eso vamos a hacer un repaso de los juegos de la franquicia, cómo nació y porqué razón cayó en el olvido. Al menos, hasta que ahora ha regresado con una nueva entrega que busca traerla de vuelta al presente.
Un spinoff muy singular de Resident Evil
La franquicia Onimusha nace con el lanzamiento de Onimusha: Warlords, su primera entrega, en 2001. Pero no lo hace en el vacío. Creada por Yoshiki Okamoto, es un videojuego con una historia muy singular. Porque iba a ser, en principio, un Resident Evil en la era sengoku, la edad medieval japonesa, en una “casa de ninjas” para la primera PlayStation.
Finalmente esta idea se desecho, pero se puede apreciar en el juego final. Un juego con controles de tanque como los Resident Evil clásicos y que, aunque mucho más centrado en la acción, tiene un tono entre el terror y la aventura que recuerda poderosamente a Resident Evil. Con puzzles dignos de la franquicia más querida de Capcom, unos intensos combates contra jefes finales y una ambientación tremendamente original, sería un tremendo éxito que crearía una nueva franquicia de éxito para la compañía.
Pero el gran éxito llegaría solo un año después, en 2002, con el lanzamiento de su secuela: Onimusha 2: Samurai’s Destiny. Ampliando la premisa del primero, reforzando su identidad propia y dándole un componente más de acción, el juego era más difícil, más humorístico y también mucho más extenso, introduciendo un grupo de compañeros con los que podíamos interactuar e incluso desbloquear historias paralelas que ir descubriendo a lo largo del juego.
Esto hizo que el juego se convirtiera en un título de culto. Y que aún hoy se recuerde con un gran cariño. Eso no quita para que sea, también, el juego con una identidad más difusa: aunque intenta cosas diferentes e interesantes, no logra aterrizarlas todas con estilo, y es aquí donde la franquicia no es aún ni una cosa ni otra. Ni un Resident Evil de samuráis ni un juego de acción de pleno derecho. Como vamos a ver que si son ya sus subsiguientes entregas.
Una franquicia enfocada en la acción
Viendo el éxito de la franquicia, en Capcom decidieron no tomarse su tiempo: lanzaron en 2004 una secuela, de nombre Onimusha 3: Demon Siege. Mucho más enfocada en la acción, con las secuencias de acción dirigidas por Donnie Yen, ahora teníamos incluso a un compañero francés, de nombre Jacques Blanc, al cual ponía cara y voz el actor Jean Reno. Motivo por el cual muchas personas consideran esta la versión definitiva de Onimusha: es donde se alcanzó por fin una identidad propia, un refinamiento total y, al mismo tiempo, donde Capcom puso el presupuesto para que pudiera salir bien.
Y solo dos años después hicieron la cuarta y última secuela durante veinte años. Onimusha: Dawn of Dreams abandonaría los elementos de aventura casi por completo para ofrecer un Action RPG que, aunque interesante, no funcionó igual de bien que los tres anteriores. Convirtiéndolo en la oveja negra de la franquicia y haciendo que Capcom decidieran mandar a dormir la misma durante 20 años.
Hasta que ahora han relanzado la misma con Onimusha: Way of the Sword. Más inspirado en su segunda entrega, pero con más énfasis en el combate, es una aventura de acción que parece querer buscar una identidad propia: un juego más cinemático y espectacular con ciertos tintes à la Sekiro. Y que parece que está entusiasmando. Así que, después de todo, parece que no es solo nostalgia lo que entusiasma de Onimusha. Pues después de 20 años, sigue triunfando esta franquicia que, durante 4 años, lo fue todo.