Spider-Man no es Peter Parker y Spider-Man no lo fue hasta que murió el Tío Ben. Si algo ha hecho de forma sistemática Marvel es definir muy claramente la película de Peter al respecto. Cómo el hecho de convertirse en un héroe no es solo por el legado del Tío Ben, sino también por la culpabilidad de no haber hecho lo correcto y poder haber evitado su muerte injusta.
El Tío Ben se murió, pero no fue para tanto
Según Joe Russo, uno de los directores de Vengadores y parte del tándem de los Hermanos Russo, “en nuestras cabezas, él no fue responsable de la muerte del Tío Ben” ha dicho sobre Peter Parker, “si él se culpara de la muerte de su tío Ben, él sería un personaje muy diferente”. Básicamente negando la narrativa que han desarrollado tanto los cómics durante décadas como la adaptación más popular del personaje hasta la llegada del MCU, la de la serie de animación de los 90s.
Eso no significa que los Russo estén equivocados. Simplemente, su versión de Spider-Man no siente la culpa que sí sienten otras versiones del personaje. Algo que le da un carácter y personalidad particular, que le define como un personaje diferente que el de los cómics u otras adaptaciones. Lo cual sea, probablemente, una de las razones para la actual popularidad de sus películas de la cual tendremos la próxima, Spider-Man: Brand New Day, el próximo 31 de julio.
