El lanzamiento de Apex Legends en 2019 sorprendió al mundo de los videojuegos al realizarse sin ninguna campaña de marketing previa. Esta estrategia, aunque arriesgada, resultó exitosa, ya que permitió al juego hablar por sí mismo, evitando la ansiedad que a menudo acompaña a las expectativas de un lanzamiento. El desarrollador Respawn Entertainment pudo eludir la resistencia habitual que causa la promoción excesiva, lo que finalmente favoreció la recepción del título.
Geoff Keighley les ofreció su puesto gratis para nada
Por otro lado, el reciente anuncio de Highguard ha sido recibido de forma bastante negativa. Con 2,400 dislikes en YouTube en comparación con apenas 500 likes, muchos espectadores han expresado su frustración, comparando el juego con fracasos previos como Concord. Esta reacción ha sido exacerbada por las altas expectativas generadas por otros anuncios impactantes, como el de Monster Hunter Wilds. Las similitudes entre Highguard y Concord han alimentado la crítica, y algunos han sugerido que el estudio detrás de Highguard había pagado por el tiempo de exhibición en el evento, lo cual resultó no ser cierto.
De acuerdo a informes, el showrunner Geoff Keighley decidió destacar Highguard por su aprecio personal por el juego, sin que hubiera un intercambio económico por el espacio en el evento. A pesar de que Highguard no es considerado un mal juego, se percibe como común y poco innovador, contribuyendo a su crítica negativa. La falta de un aspecto distintivo hace que se encuentre en una posición complicada, ya que los jugadores parecen estar en busca de experiencias más frescas y emocionantes, reforzando así la sensación de decepción general.
La estrategia inicial de Highguard para aprovechar un espacio promocional destacado podría haber sido una ventaja, pero ahora enfrenta el reto de ganarse la confianza de una audiencia que se siente defraudada. Mientras tanto, la industria observa su desarrollo con atención, considerando si se repetirá el éxito de títulos que inicialmente fueron presentados sin presión comercial previa.