Nintendo tiene muchísimas franquicias muy queridas y bien recordadas. Es de esas compañías que ha sabido cultivar con los años un catálogo muy prolijo al cual puede volver sin problemas para asegurarse de que nunca tiene problemas. Por eso tiene un fandom tan dedicado. Porque siempre hay algo de lo que se fan en Nintendo. También significa que muchos fans se sienten desatendidos porque es imposible que cubran todas sus bases: hay cosas que no pueden hacer durante años.
Aunque ciertas franquicias de la Gran N nunca van a desatenderse, como Super Mario o The Legend of Zelda, y otras siempre han tenido un buen trato incluso cuando no han terminado de funcionar, como es el caso de Fire Emblem o Metroid, hay otras que no han tenido esa suerte. Y por eso hay que celebrar cada vez que reciben atención. Como es el caso de Star Fox.
Un shoot’em up que es un juego sobre railes
Star Fox nació en 1993 para Super Nintendo con un propósito: demostrar que la consola era capaz de mover gráficos 3D. Ese propósito lo demostró sobradamente, aunque no sin compromisos. Moviéndose con problemas, con fuertes caídas de FPS, y con unos gráficos muy elementales, el juego era en 3D, pero con compromisos. Y aun así, era algo importante: excelente.
El juego sentó las bases de todo lo que sería la franquicia. Manejábamos a Fox McCloud y pilotábamos una nave, yendo de planeta en planeta, eligiendo nuestro siguiente destino entre dos o tres opciones, teniendo que derribar naves enemigas, esquivar obstáculos y derrotar a gigantescos enemigos finales. La sensación de volar por el espacio, hacer toneles y rizos era espectacular, incluso con la falta de precisión de la SNES y los cuestionables gráficos de la consola. Algo que mejoró con su secuela.
Star Fox 64 ofrecía una versión mejorada y pulida. Más espectacular, mejor, era Star Fox, pero en lo que parecía ya una versión completa. Todo lo que quería ser la versión original y no podía ver. Aunque tenía algunas caídas y no siempre era preciso, era un juego divertido y emocionante que parecía venido del futuro y fue un enorme éxito que creo innumerables fans. Tanto para que tuviera un remake en 3DS. Y ahora un remake en Nintendo Switch 2.
Un remake espectacular no sin peros
Si algo sorprende del nuevo Star Fox es el lavado de cara gráfico. Todo es mucho más pulido y se ve mucho mejor. El agua, las partículas y por supuesto los personajes han pasado por un lavado de cara tan espectacular que parecen otros y hace que jugar al juego sea una delicia. Pero quizás más importante que eso es el rendimiento.
Una cosa que atenazaba al juego clásico en sus formatos de sobremesa es que su rendimiento no ha sido bueno. En SNES era relativamente estable, pero nunca ha ido demasiado bien. En Nintendo 64 había caídas importantes. Pero en Switch va fluido y exactamente como siempre hemos deseado que fuera, haciendo que sea una exquisitez de jugar, haciéndolo, en muchos sentidos, la forma perfecta de disfrutar de este clásico absoluto.
Excepto porque este remake se siente falto de contenido. Siendo esencialmente el juego original, es posible pasárselo en apenas una hora. Por supuesto, existen diferentes rutas y el jugador realmente dedicado querrá pasarse todas las posibles combinaciones y hacer todos los retos que ofrece el juego, lo cuál llevará varias decenas de horas. Una experiencia muy satisfactoria y recomendable y que da vida a un juego excelente y con mucha más profundidad de la que parece. Pero quien quiera simplemente pasarse el juego encontrará una falta de profundidad y contenido que no justifica este remake. Algo a lo que tampoco ayuda un online no especialmente inspirado.
Nada de eso significa que Star Fox sea otra cosa que excelente. Solo que hay que saber lo que es. Es un juego de espíritu arcade que quiere un jugador muy concreto. Uno que busca explotar al máximo las mecánicas y lo que tiene que ofrecer el juego, más que el contenido por el contenido. Si te gusta Star Fox, los juegos de aviones o los juegos de arcade, aquí te encontrarás como en casa. Pero si eres fans de los juegos de Nintendo y que cada fase aporte algo nuevo sin reciclar nada, nos tememos que Star Fox se queda muy corto en sus intenciones.