David Ellison afirma que está dispuesto a cambiar la sede de Paramount a partir del 1 de octubre si no se levanta la demanda antimonopolio contra su empresa. Esta demanda, presentada por 12 estados por la adquisición de Warner Bros. y que haría que tenga que pagar 3 millones de dólares a los inversores de Warner por cada día a partir del 1 de octubre, no se llevaría a juicio hasta el 2 de marzo de 2027. Algo que Ellison busca evitar con esta amenaza.
Una amenaza con problemas
El abogado del estado de California, Rob Bonta, ha definido este movimiento como “un intento de chantaje al estado para que se le permita hacer un negocio ilegal”. Llegando a afirmar en su cuenta de X, la red social anteriormente conocida como Twitter, que, “Paramount ha perdido el norte como sigue perdiendo en las cortes. No funcionó la primera vez —en vísperas de nuestra demanda de julio— y no funcionará en esta ocasión“.
Este movimiento es tan repentino que Paramount ni siquiera sabe todavía dónde se movería de efectuar su amenaza. Los destinos más probables parecen ser Georgia, Texas y Tennessee, pero nadie parece tener claro cuál es el destino más probable en estos momentos.
En cualquier caso, un movimiento a esta escala sería difícil y problemático. Habría despidos y renuncias e incluso si se pudiera hacer, sería a costa de grandes problemas estructurales para Paramount, especialmente en un plazo de tiempo tan breve. Por lo cual, si bien la amenaza está sobre la mesa, cabe ver cómo acaba resolviéndose. Porque aunque suena contundente, no parece demasiado realista que puedan cumplirla. O no sin acabar en tantos o más problemas como si no la cumplen.