Ken Levine, el reconocido creador de la icónica saga BioShock, ha compartido recientemente sus pensamientos sobre la dirección actual de la industria del videojuego y su nuevo proyecto, Judas, que se desarrolla bajo el estudio Ghost Story Games. Durante una conversación con Nightdive Studios, con motivo del aniversario de System Shock 2, Levine criticó los modelos de monetización agresiva y la tendencia a desarrollar juegos como servicio, que predominan en el mercado AAA actual.
Una monetización muy poco agresiva
Levine señaló que muchos títulos han comenzado a implementar “motivos ocultos” en su diseño, priorizando la retención del jugador sobre la entrega de una experiencia rica y pura. No obstante, valoró positivamente el éxito de juegos como Kingdom Come: Deliverance 2, Baldur’s Gate 3 y Clair Obscur: Expedition 33, que han logrado prosperar sin recurrir a monetizaciones agresivas y que se centran en ofrecer experiencias sólidas para un solo jugador. “Son juegos muy tradicionales y el público sabe recompensar este tipo de apuestas”, afirmó el desarrollador.
En contraste, Judas se presentará como una aventura narrativa libre de mecánicas como pases de batalla o microtransacciones. “Todo lo que hacemos está al servicio de contar la historia y servir al jugador”, expresó Levine, enfatizando su compromiso con la narración y la experiencia del jugador. A pesar de los crecientes costos de producción que obligan a muchas empresas a adoptar estos modelos de monetización, Levine se siente afortunado de trabajar con un equipo que respeta su visión creativa y permite la libertad en el desarrollo del juego.
Si bien no se ha anunciado una fecha de lanzamiento específica para Judas, que se esperaba inicialmente para marzo de 2025, Levine se muestra optimista respecto al avance del proyecto, reafirmando su intención de priorizar la experiencia del jugador en un panorama donde la presión comercial es cada vez más intensa.