Krafton ha presentado una demanda contra los ex-líderes de Unknown Worlds, Charlie Cleveland, Ted Gill y Max McGuire, acusándolos de intentar lanzar una versión incompleta de Subnautica 2 para asegurar un pago millonario de 250 millones de dólares. Este movimiento se produce en medio de un creciente conflicto sobre el desarrollo del juego, que originalmente estaba programado para lanzarse en Early Access en el primer trimestre de 2024.
Una buena razón para lanzar un juego al que le faltan ajustes
En la contrademanda, Krafton sostiene que la falta de material para un lanzamiento anticipado fue la causa del retraso y asevera que Cleveland y McGuire abandonaron sus responsabilidades para enfocarse en proyectos personales, afectando negativamente el desarrollo del juego. Krafton alega que Gill estaba más interesado en conseguir su pago que en el éxito del proyecto, lo que generó una descoordinación significativa.
El nuevo director ejecutivo de Unknown Worlds, Steve Papoutsis, ha afirmado que la reestructuración de liderazgo busca un compromiso con los jugadores y con un proceso creativo robusto, subrayando que la prioridad es garantizar que el juego cumpla con las expectativas en el momento de su lanzamiento. En contraste, Krafton argumenta que los ex-líderes mostraron un enfoque excesivo en sus pagos, lo que llevó a una serie de decisiones que comprometen la calidad del juego.
El director ejecutivo de Krafton ha manifestado que el foco de Cleveland, Gill y McGuire estaba en asegurar su compensación en lugar de desarrollar un título que honrara el éxito de su predecesor. Con 500 millones de dólares invertidos en la adquisición de Unknown Worlds, la empresa sostiene que las acciones de los ex-líderes no solo amenazaban el futuro de Subnautica 2, sino también de futuras entregas de la franquicia.
El conflicto continúa evolucionando, y puede que haya mucho más drama por delante en esta contienda legal entre Krafton y sus antiguos empleados.