La guerra de Irán ha sido una de las guerras más polémicas y divisivas de la historia reciente. Si es que acaso se puede llamar divisiva cuando parece que nadie quería que ocurriera. Terrible para la economía y la política mundial, eso no va a impedir a Hollywood convertirla en un espectáculo. Y hacerlo con el director más enamorado de la maquinaria militarista estadounidense: Michael Bay.
Un director enamorado del ejército
Según ha confirmado Deadline, Bay está trabajando en una película sobre la guerra de Irán. Adaptación de un libro de Michael Zuckoff, anunciado para publicarse en 2027, narra minuto a minuto la historia de dos soldados cuyo avión F-15E Strike Eagle fue atacado por el ejército iraní. Sobreviviendo en los montes zagros hasta que pudieron ser rescatados por sus compañeros, tuvieron que combatir contra un ejército hostil en un relato épico y, probablemente, tremendamente exagerado.
El propio Bay ha confirmado para Deadline cuál es el tono que nos cabe esperar. “He tenido una relación fantástica durante mis 30 años de carrera con el Departamento de Guerra y los increíbles miembros del ejército de EEUU”, ha afirmado sobre su relación histórica con el ejército. Afirmando de la película que “trata sobre todos los que respondieron la llamada en una de las operaciones más complejas, peligrosas e intrincadas de la historia moderna. Celebra el heroísmo y la dedicación inquebrantable de nuestros miembros”.
Si bien no tiene fecha de estreno de ninguna clase, es de esperar que llegue en algún momento de entre 2027 y 2028. Y dadas las declaraciones de Bay y su historial, podemos suponer que será un gran espectáculo pirotécnico y un blanqueamiento de la guerra de Irán. Si es lo que necesita la sociedad o no, es algo que dejamos decidir a cada lector.
SEGA hace ya años que no es la gran competidora de Nintendo. Lo cual no significa que no tenga grandes franquicias en su haber. Es de las pocas empresas que ha sabido pivotar con gracia de una posición dominante, estar al borde de la extinción y saber situarse de nuevo en un lugar relevante dentro de su industria. Es un ejemplo de resiliencia y buen hacer, dentro y fuera del videojuego. Y por eso es una alegría saber que siguen dispuestos a seguir haciendo las cosas bien.
Lo han demostrado con la iniciativa SEGA UNIVERSE, con la cual buscan dar vida a varias franquicias que cumplen su aniversario pronto, intentando darle una renovada importancia. Bajo el eslogan “No son viejos, siguen estando guapos” (No old, stay gold), el propósito es tener un espacio y una marca unificada a través de la cual poder hacer más significativos los anuncios de estos juegos.
¿Pero de qué juegos se tratan? Para 2026 hay nueve y, aunque todos son importantes para la historia de SEGA, hay varios de ellos que parece más probable que regresen que otros. Al menos, en este aniversario. Vamos a hablar de eso.
Out Run
Out Run se celebra su 40 aniversario demostrando que de viejo no tiene nada. Este clásico de los arcades que nos invitaba a conducir un Ferrari Testarossa por la ruta que quisiéramos, siempre y cuando no dejáramos que no agotáramos nuestro tiempo, bien podría recibir un nuevo título sin apenas cambios. Pero lo que sabemos con seguridad que puede recibir y muy pronto es una película. Dirigida por Michael Bay, escrita por Jayson Rothwell y producida por Sydney Sweeney, parece que tiene a bordo a todos los que entienden el espíritu del juego original: cielos azules, el espectáculo de un coche bonito y una rubia despampanante.
Sakura Wars
No tan Famosa en occidente, Sakura Wars es una franquicia muy apreciada en Japón, especialmente su tercera entrega, ¿Está ardiendo París?, considerando un juego revolucionario para los RPG. Cumpliendo 30 años, sabemos que van a celebrar el aniversario con una nueva adaptación de teatro en Japón, pero de momento nada más. Pero el juego tuvo una suerte de reboot en 2019 que, aunque no destacó, dejó abierta la puerta para más entregas. Y bien podría ser este el año en que veamos un Sakura Wars 2.
SGGG (o Segagaga)
El juego más raro de SEGA es el que pudo ser el último. Con la compañía en sus últimos estertores, dejaron a uno de sus empleados más díscolos hacer el juego más raro de la historia de la compañía: un JRPG sobre la guerra de consolas donde conseguir el objetivo más ambicioso de todos: conseguir que SEGA sea la nº 1 sobre Nintendo y Sony. Descacharrante, divertidísimo y lleno de referencias a la historia de la empresa, cumple 25 años… sin salir nunca de Japón. Así que, ¿qué mejor momento para anunciar una reedición con una traducción, al menos, al inglés? El creador original del juego, Tez Okano, afirma que está peleando para conseguirlo…
Fantasy Zone
Nacido en los arcades, pero considerado la mascota oficial de SEGA hasta que llegó cierto erizo azul, Opa-Opa es el protagonista de Fantasy Zone, el shoot ‘em up estrella de la compañía. Aún hoy lo es. 40 años después sigue considerándose una obra maestra y uno de los juegos más monos que se han hecho nunca. ¿Cómo de probable es ver un nuevo Fantasy Zone? En justicia, poco. Pero M2, la compañía que mejores ports hace al otro lado del pacífico, ha hecho ports en el pasado de Fantasy Zone, está haciendo muchos recopilatorios de shooters en los últimos años… y no sería verles raro verles firmar un Fantasy Zone Collection por su cuarenta aniversario.
Streets of Rage
Streets of Rage es una de las franquicias estrellas de SEGA. Sus tres primeras entregas demostraron que se podía hacer un excelente beat ‘em up en la modesta Mega Drive, incluso si no era una placa arcade. La cuarta entrega demostró que se podía hacer un beat ‘em up en 2020 y que fuera un serio candidato a juego del año. Aquí ni siquiera hay secretos. Por su 35 aniversario están trabajando en un juego llamado Streets of Rage: Revolution, anunciado en los Game Awards de 2023, y Lionsgate tiene los derechos para una película desde noviembre de 2022. Lo que saldrá de ahí, aún está por ver.
¿Qué posibilidades tienen los demás?
Los demás cumpleañeros, nos tememos, son menos evidentes lo que pueden hacer con ellos. Lo cual puede significar algunas de las mayores sorpresas. Rent A Hero cumple 35 años y nunca salió de Japón, ni el juego original ni su secuela de Dreamcast, así que bien podríamos tener una sorpresa por ese lado. Guardian Heroes es una obra maestra del hack and slash que ya se reedito en Xbox 360 en 2011 en HD, así que no sería raro si simplemente hicieran un remaster. Y Dynamite Deka, publicado aquí como Die Hard Arcade, cumple 30 años y tiene un problema evidente: los derechos de Jungla de Cristal. Pero como su secuela, Dynamite Cop, ya dejó caer la licencia, ¿quizás una secuela pueda existir?
Es imposible saberlo con seguridad. Lo que si podemos saber fehacientemente es que en SEGA quieren asegurarse que estos cumpleaños sean especiales. Seguramente no todos impliquen videojuegos, algunos simplemente serán merchandising o alguna colaboración transmedia, pero algunos implicarán videojuegos. Y no será porque no lo esperamos.
Si hubo una edad de oro del cine de terror esos fueron los años 80. Las franquicias nacieron y se asentaron como nunca, demostrando que había un hueco en el mainstream para un género que nunca se había respetado del todo. Eso tuvo también sus inconvenientes, pero nos dio a grandes personajes aún hoy recordados. Entre ellos, uno de los más longevos e interesantes nos prometía perseguirnos allá donde éramos más vulnerables: nuestros sueños. Y quizás por eso no ha sido olvidado.
Freddy Krueger es el protagonista absoluta de Pesadilla en Elm Street por encima de cualquiera de los otros personajes. Y lo es por muy buenas razones. Además de tener un aspecto icónico, con su cara quemada, su jersey a ratas y su guante de cuchillas, su humor socarrón y sus tendencias psicosexuales le daban algo que no tenían los otros asesinos en serio: una personalidad marcada. Algo que se desarrollo durante un buen puñado de películas.
Ahora llegan seis de sus películas a HBO Max y es una buena excusa para recuperarlas y hablar de ellas. Incluso si se dejan fuera una de nuestras favoritas, una terrible y otra que cabría reivindicar.
La primera película de Freddy Krueger, Pesadilla en Elm Street, dirigida por Wes Craven en 1984, es uno de los clásicos de culto del terror por una muy buena razón. Estableciéndolo como una amenaza, nos presenta a un asesino en serie que persigue a los hijos de quienes lo mataron en sus sueños. Con un final sorprendente y escalofriante y marcando el tono irónico del personaje por el cual sería conocido, es una primera entrega ejemplar de la cual beberían todas las subsiguientes entregas.
Pesadilla en Elm Street 2: la venganza de Freddy, dirigida por Jack Sholder y estrenada sólo un año después de la original, es una rara avis. Freddy es mucho más violento y cruel, pero no tiene tanta importancia en la trama. La película es más un psicodrama sexual sobre estar en el armario de un chico gay, en el cual Freddy se presenta como el terror a ser visto como homosexual, de un modo tan desconcertante como hilarante. Una película a reivindicar, absolutamente demencial, y que es imposible entender cómo consiguieron que fuera la segunda entrega de una franquicia.
La tercera y la cuarta entrega, Los guerreros del sueño y El amo del sueño, toman por canónicos los eventos de la primera entrega e ignoran todo lo ocurrido en la segunda entrega. Demostrando así que, tras pensarlo un poco —las películas fueron estrenadas en 1987 y 1988 respectivamente—, aquello fue un giro raro para el personaje.
Estas películas se centran en un grupo de jóvenes que están internados en un centro psiquiátrico que tienen pesadillas recurrentes en los cuales son perseguidos o aparecen en la casa de Freddy Krueger. Esto llevará al regreso del monstruoso personaje encarnado de Robert Englund, con cruentas muertes de muchos de los chicos, pero con un toque más fantasioso y épico en el conjunto. Algo que se rebajará en la cuarta entrega, que abusará de elementos humorísticos hasta el punto de hacer más payaso que terrorífico a Freddy, acabando con un anticlimático final feliz.
Un final sin lustre y unas omisiones excelentes
La quinta entrega, El niño de los sueños, se estrenaría en 1989 y es donde la franquicia sufre su mayor altibajo. Odiada por la crítica, funcionó bastante bien entre el público de la época, buscó darle un origen explícito a Freddy Krueger. Algo que consigue con gracia en una película de nuevo excesivamente ridícula en sus excesos y con un final bastante desconcertante.
Pero mucho peor es la última película. Hasta aquí, todo entra dentro de lo aceptable y divertido, cosa que no podemos decir de Pesadilla en Elm Street, el origen. Reinterpretación de la película clásica de Wes Craven dirigida por Samuel Bayer y producida por Michael Bay, arrebata a Freddy de todos sus aspectos icónicos, incluido al actor que hacía del mismo, para hacer un drama criminal con tintes de terror que narra una ridícula historia de orígenes donde Freddy no es más que un pedófilo oportunista. Fea, sin ritmo, personalidad o interés, es exactamente todo lo que se denuncia que son los remakes modernos, pero fue un tremendo éxito de taquilla y la película más taquillera de la franquicia, incluso si fue absolutamente vilipendiada por la crítica y vapuleada por el crítico.
¿Qué se han dejado fuera? Como hemos dicho, una película olvidable, una obra maestra y otra a reivindicar, que son respectivamente Pesadilla final: La muerte de Freddy, La nueva pesadilla de Wes Craven y Freddy vs. Jason. Las tres disponibles en Movistar+ y AppleTV+.
La nueva pesadilla de Wes Craven fue un cierre para la franquicia sin mucho sentido que tiene su gracia como artefacto kitsch, pero no tiene demasiado sentido tras una larga deriva de la franquicia. La nueva pesadilla de Wes Craven es la mejor película de la franquicia y una obra maestra del cine de terror que reinterpreta y parodia el propio éxito de la película original, adelantándose a lo que años después haría sensiblemente peor en Scream. Y Freddy contra Jason es la segunda película más taquillera de la franquicia que, incluso con la banda sonora de nu-metal, es un crossover muy interesante que entiende a sus protagonistas mejor que el grueso de películas de las franquicias de ambos personajes.
Por eso no debería extrañarnos que aún hoy se recuerde con cariño a Freddy. Tiene al menos dos obras maestras del terror, dos películas infravaloradas a recuperar, y un puñado de películas interesantes. Algo que puedes comprobar ahora en streaming, ya que además, estamos a las puertas de Halloween. El momento perfecto para quitarnos el sueño, no vaya a venir Freddy a por nosotros.
Netflix se encuentra en la búsqueda de un nuevo director para el proyecto Fast and Loose, después de que Michael Bay abandonara la producción debido a diferencias creativas con el actor Will Smith. Bay, conocido por su trabajo en la saga de Transformers y otras exitosas cintas de acción, dejó el proyecto ayer, lo que ha generado expectación acerca de quién tomará las riendas de esta prometedora película.
Michael vs Will
Fast and Loose es una historia intrigante que sigue a un hombre, interpretado por Smith, que despierta en Tijuana sin recuerdos de su identidad o su pasado. A medida que avanza la trama, el personaje comienza un complicado viaje para reconstruir su historia personal, explorando temas de identidad y redención. Este enfoque narrativo, combinado con la interpretación de Smith, había generado muchas expectativas entre los fanáticos de ambos.
Las diferencias creativas entre Bay y Smith se convirtieron en un punto crítico que culminó en la salida del director. A pesar de este tropiezo, Will Smith sigue comprometido con el proyecto, lo que sugiere que la película podría avanzar sin perder su principal atractivo. La situación pone de relieve la complejidad de las colaboraciones en la industria cinematográfica, donde las visiones creativas pueden no siempre alinearse, incluso entre figuras tan prominentes como Bay y Smith.
Netflix, tras la marcha de Bay, ahora deberá actuar rápidamente para encontrar un director que tenga una visión compatible con la de Smith y que pueda llevar a cabo la realización de Fast and Loose. Conociendo la importancia de este proyecto, es probable que los ejecutivos de Netflix busquen a alguien con experiencia en el género de acción y en la dirección de narrativas complejas. Los próximos días serán cruciales para definir el futuro de esta esperada película.
Disney+ ha lanzado la saga completa de Transformers, ofreciendo a los suscriptores la oportunidad de disfrutar de un total de seis películas que abarcan 15 horas de acción pura. Estas incluyen las cinco entregas originales estrenadas entre 2007 y 2017, además de la precuela Bumblebee, un viaje nostálgico que se desarrolla en los años 80 y presenta a Hailee Steinfeld en el papel protagónico.
Transformers supo reinventarse para enamorar a una nueva generación
Las tres primeras películas de Transformers, dirigidas por Michael Bay, tienen a Shia LaBeouf como protagonista. A partir de la cuarta entrega, Mark Wahlberg toma el relevo, llevando la antorcha en las secuelas que continúan explorando la épica batalla entre Autobots y Decepticons. Sin embargo, los fanáticos de la saga no encontrarán en Disney+ la última película lanzada en cines, Transformers: El despertar de las bestias, que se posicionó como el comienzo de una nueva trilogía en el universo cinematográfico de Transformers.
La situación actual de la franquicia es incierta. Aunque se han reportado rumores sobre cinco nuevas películas en desarrollo por parte de Paramount, ninguna ha sido oficialmente anunciada tras el estreno de El despertar de las bestias. Además, existe la posibilidad de un crossover con G.I. Joe, otra conocida franquicia de Hasbro. No obstante, Paramount enfrenta una presión inminente: debe lanzar una nueva película de Transformers antes de 2029 para conservar los derechos de la franquicia.
En este contexto de expectativa y especulación, los amantes de la ciencia ficción pueden deleitarse con la saga original en Disney+, que representa un espectáculo de acción y efectos visuales capaz de poner a prueba cualquier sistema de cine en casa. Mientras tanto, el futuro de los Autobots y Decepticons continúa colgando de un hilo, dejando a los fanáticos ansiosos por más.