Animal Crossing no siempre fue el juego en el que decorar tu isla y tratar de vivir en ella haciendo felices a tus vecinos. De hecho, originalmente era un juego de mazmorreo con una característica inédita: aunque era multijugador, en lugar de jugar todos a la vez, se hacía en asincronía. Dicho de otra manera: tus hijos podían jugar por la mañana y tú ayudarles después, al llegar por la noche, y así sentir que estáis participando en lo mismo juntos, aunque el trabajo no te permitiera estar a la vez que ellos con la consola. Pero había una diferencia respecto al resto de dungeon crawlers: en este caso, el jugador no tendría poderes especiales y necesitaría la ayuda de animalitos que le ayudaran. Y así, poco a poco, la idea de las mazmorras quedó atrás y nació el juego que llevamos 25 años adorando.
¿Qué hora es, animal?
Una década después de su lanzamiento, y tan solo con tres juegos en el mercado (el original, Wild World y Let’s go to the city), Nintendo se estaba preparando para el que iba a ser uno de sus lanzamientos más grandes de inicios de década: Animal Crossing: New Leaf, un juego en el que, por fin, el jugador se convertiría en el alcalde y podría decidir sobre el día a día de su pueblo más allá de recoger manzanas y encontrar fósiles. La idea es brillante, y se les ocurrió cuando el juego estaba ya bien avanzado, pero era perfecto como elemento diferenciador más allá de las 3D sin gafas ya habituales en la Nintendo 3DS.

Pero claro, había pasado un tiempo desde el juego anterior y a nadie le amarga un dulce, así que en Nintendo decidieron sacar su exprimidora de leche para sacarle todo el jugo a la franquicia, y en 2009 lanzaron para Nintendo DSi un programa recordado por muy pocos y que se vendía por 200 puntos… y que al traspasarlo a 3DS, un par de años después, pasó a costar 1,99 dólares: Reloj Animal Crossing. Y, las cosas como son, daba lo que prometía: si, por lo que fuera, necesitabas ver la hora en tu consola portátil y no te valía con la marcada en la pantalla principal, podías entrar en esta aplicación y comprobarla, ¡con la musiquilla del juego de fondo! ¿Qué más quieres?
El Reloj Animal Crossing podía verse de manera digital, con las clásicas manecillas, poner una alarma, elegir la melodía que querías que sonara… ¡Ah! ¡Y hacer la tuya propia! Si esto no vale 1,99 dólares, ¿qué lo vale, entonces? Para incentivar el gasto, en Estados Unidos se vendió en un pack junto con la Calculadora Animal Crossing, porque el intento de desplumar a los fans no se hace solo. La calculadora no mentía, eso es cierto: ahora bien, tú verás si pagar por una calculadora, por mucho que tenga motivos de tu videojuego favorito, te compensa a estas alturas.

Todos queremos mucho a Nintendo, pero, honestamente, hay que estirar mucho el chicle para pensar que esto es un movimiento inteligente y no una manera de aprovecharse del consumidor. Al final, el 27 de marzo de 2023 se dejaron de poder descargar las dos aplicaciones por el cierre de la tienda de Nintendo 3DS y en realidad no vino sola: Nintendo ya ha sacado relojes en distintos formatos digitales de Mario, Pokémon… e incluso el reloj físico Alarmo. ¿Videojuegos? Bueno, ya si eso cuando se nos acaben las ideas para aplicaciones de relojes y calculadoras, ¡que los fans lo queréis todo!
