Phoebe Waller-Bridge, reconocida por su trabajo en series aclamadas como Fleabag y Killing Eve, así como por su guion en la película de James Bond Sin tiempo para morir, ha visto caer uno de sus proyectos más esperados. La serie de acción real de Tomb Raider, que prometía ser un hito en su carrera, ha sido cancelada después de seis años de desarrollo sin haber logrado un guion final. Nos ha dejado, por tanto, sin saber qué punto de vista le daría una de las voces más interesantes del panorama.
Una visión de un personaje mítico de los videojuegos que queríamos explorar
A pesar del estatus de Waller-Bridge como una de las mentes creativas más influyentes de Hollywood, con un contrato exclusivo con Prime Video valorado en 20 millones de dólares anuales, su relación con la plataforma de streaming no ha producido resultados tangibles en tres años. Según informes de GamesRadar, el ambicioso proyecto de Tomb Raider atravesó por múltiples salas de guionistas y ha consumido millones de dólares en gastos, sin que se haya concretado un producto final que satisfaga las expectativas de los productores.
La noticia es particularmente impactante considerando que, en los primeros informes, el proyecto generó un gran entusiasmo. Waller-Bridge había sido seleccionada en 2019 para desarrollar el guion, con Jennifer Salke supervisando. Sin embargo, el resultado final ha sido desalentador, lo que ha llevado a la cancelación del proyecto que una vez se consideró como una segura fuente de ingresos y audiencia para Prime Video.
En contraste, la serie de animación de Tomb Raider producida por Netflix ha tenido un recorrido completamente diferente. Esta serie ha sido renovada para una segunda temporada tras el éxito de su primera entrega, destacándose por la interpretación de Hayley Atwell en el papel principal. Este contraste resalta la volatilidad del desarrollo de contenido en la industria del entretenimiento, donde no siempre el talento garantiza el éxito.