Si tengo que elegir mi película favorita de Harry Potter, esa sería, sin duda, El prisionero de Azkaban, la tercera entrega en la que Alfonso Cuarón tomó las riendas de Chris Columbus para hacer crecer a los personajes y hacer con ellos básicamente lo que le dio la gana, con escenas increíbles que ya hubiera querido tener el resto de la saga. Sin embargo, el director decidió no volver para El cáliz de fuego, y muchos nos preguntamos por qué. Ahora, tantos años después, por fin tenemos una respuesta.
¡Cuaronus Directorus!
“Cabrón”. Esa fue la respuesta que dio Alfonso Cuarón cuando, agotado de haber hecho la tercera entrega, le propusieron seguir, tal y como afirma su productor, David Heyman: “Le preguntamos a Alfonso si quería hacer la cuarta, y dijo ‘Cabrón’. Creo que estaba destrozado. Miro imágenes de Alfonso entonces (es uno de mis mejores amigos y el padrino de mi hijo, y le adoro) y estaba exhausto”.
De hecho, tal y como afirma, no había posibilidad de traerle de vuelta: “Chris Columbus era como un niño, increíble. Con Alfonso, no quedó nada sobre la mesa. Dijo que no”. Sin embargo, dado que Columbus se bajó de la producción tras La cámara secreta porque quería volver a Estados Unidos, tuvieron que tirar por otro ángulo, y así es como Mike Newell llegó a la saga.
Las dudas están en el aire cuando llegue el momento de hacer la temporada 3 en la serie de HBO: la película era tan única, tan diferente y especial que cualquier cosa que intenten va a saber a poco. Harry Potter, pero con la varita desinflada.
