¿Cuál es la serie más rara de la que has oído hablar jamás? Puede ser un extraño concepto como Heil Honey, I’m Home!, una sitcom en la que Adolf Hitler y Eva Barun resultan estar vivos y son vecinos de una pareja de judíos. O quizá My Mother, The Car, en el que una mujer, al morir, se convierte en el coche familiar de su hijo, un poco al estilo El Coche Fantástico pero con humor (y amor). ¿O, por ejemplo, has oído hablar de Manimal, la serie sobre un profesor que se convertía en animal para ayudar a la policía a resolver crímenes? Pues todas ellas palidecen ante la rareza que os vamos a enseñar hoy.
¡Vienen de otro mundo!
La lista de bizarradas es inevitable, desde Mr. Smith, en la que un orangután parlanchín se convierte en un genio, hasta Teen Angel, en la que un adolescente muere por comer una hamburguesa que llevaba seis meses caducada y vuelve a la Tierra como ángel para proteger a su mejor amigo. Pues ninguna de ellas se te va a hacer tan rara como Aliens in the Family, una comedia que parece venida de la televisión intergaláctica de Rick y Morty y que, pese a todo, tenía un equipo increíble detrás que podrían haberla convertido en una serie de culto si se hubiera estrenado hoy.
Fiel a su título, Aliens in the Family nos presenta a un padre soltero, Doug, que conoce a una madre soltera, Cookie. ¿Cuál es el problema? Que ella es una extraterrestre con hijos alienígenas, y ahora tienen que tratar de vivir una vida normal en la Tierra después de que sus padres se casen. Por supuesto, la familia consta de un niño y dos adolescentes humanas y tres aliens a los que no les queda otra que convivir. Puede parecer una bizarrada y no entender quién dio luz verde a semejante dislate… hasta que ves quién está detrás.
Aliens in the Family es una creación de la empresa de Jim Henson, que vendió en un paquete junto con la más interesante Muppets Tonight, que sí llegó a durar dos temporadas. ¿El problema? Que en ABC querían a los Muppets, pero no esta otra serie extraña, y no le dieron ni una oportunidad: después de emitir dos episodios en su formato TGIF (un par de horas de comedia todos los viernes por la noche), la quitaron rápidamente y la dejaron morir cuatro meses después los sábados por la mañana. Y claro, nunca más se supo.
Eso sí, los que la vieron en su momento como adultos la recuerdan ahora como poco menos que una aberración y un sinsentido tan original como fallido, con un humor similar al de Padre de Familia (que empezaría tres años después). De hecho, aunque no lo estuviera buscando, ya en esa época se le comparaba con Cosas de Marcianos, que se había estrenado tan solo un par de meses antes y que sí pasó a la historia (con nada menos que 6 temporadas y 139 episodios).
La serie estaría absolutamente desaparecida de no ser por la labor del Internet Archive, que la tiene a buen recaudo. Y es que apenas se ha vuelto a emitir, no hay edición en formato físico ni los streamings parecen tener el más mínimo interés por ella. ¿Quien sabe? ¿Y si estamos ante una serie de culto? Spoiler: solo hace falta ver un par de vídeos para darse cuenta de que, por mucho Jim Henson que esté detrás, esto es un horror.






