Netflix ha sabido destacar siempre por sus series de animación. Donde en las series live action ha tenido algunos grandes hits, pero ha tenido más fracasos que éxitos, y con sus películas no ha sabido que hacer, con la animación siempre ha tenido buen ojo. Por eso siempre es interesante ver qué nuevas series eligen producir. O cómo evolucionan aquellas que ya empezaron. Porque con la octava temporada de Big Mouth, queda claro que esta es una de las grandes series de la plataforma.
Si nunca has visto Big Mouth, es una serie que sigue a unos chicos de entre 11 y 14 años de Nueva York que intentan navegar su entrada en la pubertad. Tratando temas de sexualidad, salud mental y cómo encajar en la sociedad, la introducción de elementos sobrenaturales y un humor socarrón hacen a la serie absolutamente brillante. Especialmente en posteriores temporadas.
Una temporada que sabe demostrar cómo ha crecido como serie
Porque Big Mouth, con los años, ha ido ganando en matices y profundidad. Personajes que empezaron siendo alivios cómicos se han vuelto importantes partes del show y sus tramas han ganado en densidad e interés. Todo ello sin perder los números musicales y el absurdo. Algo que no se ha perdido hasta el final de la serie con esta octava temporada.
Con estreno el viernes 23 de mayo, la octava temporada de Big Mouth es un cierre perfecto de la serie por cómo acaba definiendo todo lo que nos ha enamorado hasta el momento sobre la misma. A punto de graduarse y estando al borde de entrar en el instituto, el único miembro del grupo que aún no había entrado en la pubertad entrará en la misma y le golpeará como un camión y los demás personajes deberán guiarle a través de ese viaje del único modo que conocen. Con canciones. Con explicaciones quizás demasiado gráficas. Con un humor que alarmaría a quienes piensan que no se debe enseñar educación sexual en las escuelas.
Porque eso es lo más brillante de Big Mouth y que no se ha perdido en esta última temporada. Es graciosa, pero también es una reivindicación de la educación sexual y su importancia. Algo que navegan con más gracia que nunca en esta temporada no sólo porque hayan ganado confianza y conocimiento, sino también porque por fin, han descubierto lo más importante: se tienen los unos a los otros.
Un cierre perfecto para la serie
En ese sentido, es el cierre perfecto para Big Mouth. Acabando con la graduación del colegio y comenzando el instituto, los personajes de Big Mouth se enfrentan ahora a una realidad muy diferente. ¿Podríamos ver más Big Mouth en el futuro? Es posible. Más historias con los mismos personajes serían perfectamente posibles, aunque ya no sería Big Mouth, porque ya no tratarían del despertar sexual y el aprendizaje que conlleva. Sería otra cosa. Y podría ser igual de buena o incluso mejor, pero no sería Big Mouth.
Por eso, si no has visto Big Mouth, esta es la oportunidad perfecta para ver la serie entera ahora que ya ha concluido. Y si la has visto, ¿a qué esperas para ver el final de una de las series de animación más irreverentes y con más corazón de la televisión actual?
