{
"de-DE": "",
"en-US": "Editor specializing in pop culture who writes for websites, magazines, books, social networks, scripts, notebooks and napkins if there are no other places to write for you.",
"es-ES": "Redactor especializado en cultura pop que te escribe en webs, revistas, libros, redes sociales, guiones, cuadernos y servilletas si no hay más sitios donde dar la chapa",
"fr-FR": "Rédacteur spécialisé en culture pop qui écrit pour des sites web, des magazines, des livres, des réseaux sociaux, des scénarios, des cahiers et des serviettes s'il n'y a pas d'autres endroits où gribouiller.",
"it-IT": "",
"ja-JP": "",
"nl-NL": "",
"pl-PL": "",
"pt-BR": "",
"social": {
"email": "m.ramosfdez@gmail.com",
"facebook": "",
"twitter": "https://twitter.com/randymeeks",
"linkedin": ""
}
}
Loop es como la versión evolucionada de Google Docs: se trata de una herramienta de trabajo colaborativa en la que hasta 50 personas pueden actuar al mismo tiempo.
Después del éxito de Notion, era solo cuestión de tiempo que Microsoft quisiera dar su propia versión: conceptualizada en medio de lo peor de la pandemia para agilizar el trabajo remoto, Loop ha salido por fin en una versión de prueba para que podamos familiarizarnos con esta nueva manera de entender el trabajo en equipo, las diferentes funciones y la diferenciación entre entornos. ¿No tienes claro qué es Loop? No te preocupes: te lo explicamos.
Dando vueltas y vueltas
Por entendernos, Loop es como la versión evolucionada de Google Docs: se trata de una herramienta de trabajo colaborativa en la que hasta 50 personas pueden actuar al mismo tiempo (aunque está recomendado para grupos de entre 2 y 12 personas para no causar el caos). Lo mejor es que puedes crear tantos entornos diferentes como quieras… Y dividirlos entre los diferentes grupos.
Aplicación oficial de Microsoft en fase beta para simplificar entorno de trabajo
Podrías, por ejemplo, montar un entorno para hacer un brainstorming con el equipo creativo, otro para tomar decisiones empresariales con los accionistas y otro para ver qué comida pedís el viernes con todos los empleados. Cada uno dividido por usuarios, pero todos en tu mismo espacio de trabajo, para poder cambiar entre ellos con un simple click: tendrás la posibilidad de gestionar tantos proyectos como puedas abarcar en un mismo espacio, con gente diferente y a tiempo real.
Algunos ejemplos de cosas que podéis crear en Loop con solo dos clicks: mesas de votación en la que añadir los pros y los contras de cada decisión, seguimientos del progreso de los distintos ámbitos, premiar las mejores ideas con emojis, añadir material multimedia o, por supuesto, escribir listas de todo tipo. Todo ello utilizando Copilot, personalizado a tu medida y totalmente gratuito. Y lo mejor: este es solo el inicio, y lo más probable es que crezca incluso añadiendo plantillas de fuera de Microsoft. Las posibilidades son infinitas.
La idea es que lo tengas todo en un mismo sitio, sin necesidad de rebuscar en Google Drive o tus archivos: en un solo espacio puedes encontrar todo lo que necesitas para tu día a día. No solo documentos laborales, sino también, por ejemplo, listados de tus colecciones, planes de viaje o guiones para podcasts. Todo, al mismo tiempo, en el mismo lugar.
Eso sí: ten en cuenta que aún no podrás encontrar la app en Android y en iOS solo a través de Test Flight hasta que termine el periodo de prueba. Mientras tanto solo necesitas una cuenta de Microsoft para empezar a experimentar el futuro por ti mismo.
Canva, en el evento Canva’s Create 2023, ha anunciado toda clase de nuevas funcionalidades especialmente útiles para el marketing y el branding.
Un día vamos a llegar a casa y descubrir que nuestra nevera tiene inteligencia artificial. El mundo está cambiando por completo a toda velocidad e introduciendo la IA en, literalmente, todo, desde la edición de vídeo hasta la programación. El último en dar el paso ha sido Canva, que ha anunciado una actualización repleta de pequeños detalles que van a marcar la diferencia… Y que deberían preocupar a Adobe y su Photoshop.
Más funcionalidades, es la guerra
Los expertos ya lo están advirtiendo: no se trata de que la IA vaya a sustituir tu puesto de trabajo, sino que, en el futuro, serás sustituido si no sabes trabajar con las herramientas que te da la IA. Se puede ver perfectamente en el caso de Canva, que en el evento Canva’s Create 2023 ha anunciado toda clase de nuevas funcionalidades especialmente útiles para el marketing y el branding.
Canva, herramienta gratuita de diseño para profesionales y novatos
La idea es formar una manera sencilla de crear una identidad visual unificada para poder crear imágenes de redes sociales o presentaciones de manera muy rápida, dejando a los diseñadores gráficos centrados en temas más urgentes. Utilizando logos, fuentes, colores y guías de estilo, se podrán formar plantillas reutilizables y agrupar los assets para campañas, proyectos y eventos específicos.
Olvídate de esos archivos que aparecen en Google Drive y que no sabes de dónde han salido porque no casan con el resto de la imagen de marca: en Canva se podrá restringir por colores y fuentes de letra. Además, las diferentes versiones se convertirán en una sola pudiendo activar el flujo de trabajo dentro de la propia aplicación. Dicho de otra manera: olvídate de si la correcta es la V2 o la V2_OK_DEF, en Canva siempre tendrás la última (y podrás repasar todos los cambios hechos).
Canva, herramienta gratuita de diseño para profesionales y novatos
Hay mucho más escondido dentro del nuevo Canva, como las herramientas Magic, que cambian una parte de todos tus diseños (un logo anticuado, un color que ya no utilizas, un diseño) con solo un click, o que eliminan cualquier cosa que no quieras en una imagen, desde un objeto innecesario hasta un perro en el fondo. De hecho, por poder, incluso puedes cambiar un objeto por otro como si fuera magia.
Canva ha dicho que ha utilizado una mezcla de diferentes herramientas de IA, queriendo convertirse en la aplicación definitiva para hacer diseños, presentaciones y hasta campañas de marketing internacionales. Habrá que ver cuál es el siguiente movimiento de Adobe después de este jaque al rey.
¿Qué fue de ellos? ¿Qué le pasó a Rovio antes y después de Angry Birds?
Si hacemos una lista de los cincuenta videojuegos más importantes de la historia, ahí tendrían que estar Super Mario Bros o Call Of Duty, sí, pero también Angry Birds, un juego para móviles que llegó tres años antes que Candy Crush en un mundo en el que tener el teléfono lleno de apps era aún algo grotesco y que convirtió a un pequeño estudio de Finlandia en una máquina de hacer dinero. Pero, ¿qué fue de ellos? ¿Qué le pasó a Rovio antes y después de Angry Birds?
Antes de los pájaros enfadados
Año 2003. Tres estudiantes tecnológicos de la universidad de Helsinki participan en un concurso de desarrollo de juegos para móvil y consiguen montar King of the Cabbage World, que más adelante sería conocido como Mole War y les ayudó a montar su propia empresa, a la que llamaron, efectivamente, Relude. O, como la conocimos todos después de que le cambiaran el nombre por uno mejor, Rovio.
“Rovio” significa “pira” en finés, y por eso su logotipo es una especie de llama que lleva ya dos décadas sin apagarse. Y eso que durante seis años tuvieron que luchar para mantenerse en el mercado, ya fuera mediante juegos para móvil basados en licencias (Need for Speed: Carbon, X-Factor 2008) y otros más o menos originales. El problema fue que alguien entendiera el potencial de jugar en un teléfono móvil en una época en la que la palabra “app” no significaba nada. Dicho de otra manera: ¿Para qué sirve hacer juegos buenos si no hay nadie para jugarlos?
Y entonces, en 2007, llegó el iPhone y todo cambió: los juegos para móviles dejaron de tener un acceso complicadísimo, el target pasó a ser literalmente todo el mundo y en Rovio vieron su oportunidad para, después de 51 intentos, hacerse con un huequecillo de mercado. Solo tenían tres reglas para su último gran juego antes de la bancarrota, al estilo Square: no tenía que necesitar tutorial, sus tiempos de carga debían ser mínimos y un minuto de juego debería bastar para tener una experiencia óptima. Ah, y un icono llamativo en la App Store no haría ningún daño. Antes de perderlo todo, ¿qué es lo peor que podía pasar?
Tras varios diseños para un posible juego, el equipo directivo se quedó con unos pájaros enfadados que les hacían gracia. Buscaron un motivo para su enfado (unos cerdos han robado sus huevos) y dedicaron 25.000 euros a crear pantallas y sus físicas en los ratos libres. Seis meses después, Rovio había sacado cuatro apps para otras empresas y tenía Angry Birds a punto de caramelo. Y la prueba de que el juego era adictivo fue que la madre de uno de los fundadores de Rovio vio (bueno, olió) cómo se le quemaba el pavo en Acción de Gracias porque estaba enganchada a una versión de prueba. Solo faltaba lanzarlo en tirachinas y ver lo que pasaba. Éxito asegurado… ¿O no?
Pájaros enfadados
En diciembre de 2009, Rovio lanzó Angry Birds y se convirtió, de la noche a la mañana… en un pequeño fracaso. No levantó el vuelo en Estados Unidos ni Reino Unido, pero sí en mercados menores. Poco a poco, entre Finlandia, Grecia, Suecia y Dinamarca, el juego acumuló 40.000 descargas, suficiente para seguir con vida unos meses más. Pero en febrero de 2010 todo cambió. Después de que Apple lo seleccionara como Juego de la Semana, pasó del puesto 600 al primero. Y tardaría bastante en moverse de ahí.
Al principio, el negocio era claro: el juego costaba dinero en iOS y se alimentaba a base de anuncios en Android, pero poco a poco fue cayendo en el juego de las microtransacciones. Por ejemplo, por 89 céntimos un águila que apareció en una de las actualizaciones podía solucionar un nivel en el que te hubieras atrancado y pasar al siguiente: más de dos millones de personas la utilizaron. Había pantallas que pasarse, claro: aunque la primera entrega tenía tan solo un capítulo de 21 niveles, al final de su vida llegó a tener casi quinientos. Casi nada.
Y entonces, llegó la locura: Rovio dejó de lado el resto de sus proyectos para centrarse exclusivamente en Angry Birds. Primero fue Angry Birds Seasons, en 2010, que se iba actualizando en los diferentes momentos clave del año (Halloween, Navidad, el primer día de colegio). Después, Angry Birds Rio, un crossover con la película, claro está, Rio. A partir de ahí, la locura.
Después de los pájaros enfadados
Crossovers con Star Wars y Transformers, juegos de carreras (Angry Birds Go!), RPGs (Angry Birds Epic), pinball (Angry Birds Action), de unir fichas (Angry Birds Match), realidad virtual… La saga se expandió hasta los 28 juegos, dos películas, 9 series de televisión e incontables libros. ¡Hasta tienen atracciones en parques temáticos! Sin embargo, de un tiempo a esta parte, los fans de toda la vida no están contentos con ellos… Y con razón. Todo se remonta al primer juego, antes de que las microtransacciones fueran nuestro día a día.
Y es que Angry Birds ha sido retirado de las tiendas de aplicaciones porque -en serio- le hacía sombra a las novedades de Rovio. Tal y como suena. En iOS, Rovio Classics: Angry Birds, que cuesta 0,99 euros, ha cambiado su nombre a Red’s First Flight, y en Android ha desaparecido del todo. De hecho, podemos encontrar Angry Birds 2, Angry Birds Friends o Angry Birds Dream Blast, pero ni rastro del original.
Rovio ha basado tanto su modelo de negocio en los micropagos que prometen un juego falsamente gratuito, que un juego como el primer Angry Birds, en el que todo estaba pagado desde el principio, podría hacerles daño de cara a un público que ha perdido, en una década, bastante interés en los juegos de la franquicia. Además, no se puede decir que lo que Rovio ha hecho fuera de la saga haya triunfado: Selfie Slam, Retry (un intento de capitalizar Flappy Bird) o Love Rocks Starring Shakira no han tenido tirón como para imaginar un futuro de la empresa sin tirachinas, cerdos e intentar ordeñar como sea al pájaro (rojo) de oro.
El mayor éxito de Tekashi 6ix9ine acumula ya más de 800 millones de visitas en YouTube y ha convertido a Daniel Hernández en un hito para toda una generación.
“Drop it down and wobble, wobble up, mami booted up”: si tienes menos de cierta edad lo más probable es que ya estés tarareando ‘Gooba’ al completo. El mayor éxito de Tekashi 6ix9ine acumula ya más de 800 millones de visitas en YouTube y ha convertido a Daniel Hernández en un hito para toda una generación. Ahora, después de la terrible paliza que ha recibido en su gimnasio analizamos quién es, qué hace y, sobre todo, el porqué de sus polémicas. You know that boy!
Haha, don’t care, stay mad
Poco podían imaginar Natividad y Daniel cuando vinieron a Estados Unidos desde Mexico en 1988 que su hijo, nacido en 1996, se convertiría en una de las mayores estrellas del país. Pero la infancia del rapero fue trágica: apenas conoció a su padre, un adicto a la heroína que acabó metido cinco años en la cárcel. Su padrastro fue asesinado a dos pasos de su casa en 2010, y su madre, como resultado, no tuvo manera de darles de comer, lo que llevó a que el adolescente aceptara todo tipo de trabajos para seguir adelante, dejando la escuela.
Esta no es una historia de un niño que rapeaba y después vistió acorde a su estilo, sino la contraria: se vestía como un rapero y, como consecuencia, el presidente de la discográfica Hikari-Ultra le preguntó si rapeaba cuando fue a servirle en una bodega de Brooklyn. A partir de agosto de 2014, Daniel Hernández lanzó diferentes canciones, como ’69’, ‘Pimpin’ o ‘4769’ antes de definir su nombre: Tekashi 6ix9ine, mezclando el anime con el sexo.
En 2017, ‘Gummo’ marcó su primera canción comercial, y un éxito sin parangón: actualmente marca 429 millones de visualizaciones en YouTube. Aún no había lanzado un disco (llegaría en 2018, ‘Dummy boy’) y ya era conocido en todo el mundo. Y eso tiene sus ventajas… Y sus inconvenientes.
Desde 2018, Hernández ha conocido los tribunales mejor que su casa. Allí ha ido como acusado por acoso sexual infantil, ahogar a una adolescente en un centro comercial, ordenar disparar al rapero Chief Keef o violencia doméstica. Pero su caso más conocido, y que le marcará el resto de su vida, es el juicio por la banda callejera a la que perteneció, los Nine Trey Gangsters, en la que se enfrentaba a 47 años de cárcel. El rapero pudo bajarlos a dos años… a cambio de delatar al resto de la banda.
Tras esta decisión, su vida ha sido un reguero de polémicas: cumplió su tiempo no en la cárcel, sino en casa, debido a su asma y a las pocas posibilidades de supervivencia si enfermaba con Covid. Las consecuencias de ser un topo de la policía no se han hecho esperar y en 2023, coincidiendo con el aniversario de su última canción, ‘Giné’ (que, además, era publicidad de una bebida energética), 6ix9ine ha entrado en el hospital tras una paliza sin que aún se sepa el motivo. ¿Cómo continuará la carrera del rapero? Eso aún es una incógnita…
La brutal paliza que han propinado al rapero ha ocurrido en su gimnasio, LA Fitness. Más concretamente, en la sauna del mism.
Puede que si os hablamos de Daniel Hernández no os suene de nada, pero seguro que os refresca la memoria si os decimos que es el nombre real de Tekashi 6ix9ine, uno de los raperos más polémicos del panorama internacional, que tras aparecer borracho durante un partido de los Miami y ser echado del estadio, ahora ha protagonizado otra bronca de la que ha terminado en Urgencias.
When I talk, you better listen
La brutal paliza que han propinado al rapero ha ocurrido en su gimnasio, LA Fitness. Más concretamente, en la sauna del mismo, donde un grupo de hombres irrumpió, pegándole al grito de “¡Cállate de una vez!” mientras le propinaban golpes en el estómago y en la cabeza, que 6ix9ine trató de protegerse.
Los médicos tuvieron que tratarle, nada más entrar, por lesiones en la mandíbula, las costillas y la espalda. Hay que recalcar que justo en ese momento, el rapero estaba sin su equipo de seguridad habitual: tras pasar un par de años en la cárcel por su pertenencia a la banda callejera Nine Trey Gangsta Bloods, su éxito ha sido demoledor, pero parece que se ha ganado poderosos enemigos.
Y es que 6ix9ine vendió a sus antiguos compañeros para rebajar su culpa, bajando así de décadas a solo unos años, pero, como le avisó el abogado en su día, “siempre tendrá que mirar por encima de su hombro”. No hay manera de saber si este ataque tuvo que ver con venderse a los federales, pero todo apunta a que esta situación que parece sacada de una película le seguirá teniendo en el centro de mira mientras Gooba, su mayor éxito, ya pasa de las 827 millones de reproducciones en YouTube. Las dos caras de la fama.
Agility Robotics ha decidido coger a ese artilugio bípedo sin cabeza y ponerle una con ojos para, supuestamente, mejorar la interacción entre humanos y robots.
“Robot”, en su variante eslávica más clásica, significa “trabajo forzado”. Y, de momento, los robots, al no tener ningún tipo de sentimiento humano, es exactamente lo que hacen por nosotros. Pero pocas veces el futuro nos ha golpeado tan de frente como con Digit, creado en 2020 por Agility Robotics para Ford y encargado de empaquetar y distribuir mensajería. Lo que nadie imaginaba es que tres años después, ese robot parecería casi humano.
Bésame mis brillantes ojos metálicos
Agility Robotics ha decidido coger a ese artilugio bípedo sin cabeza y ponerle una con ojos para, supuestamente, mejorar la interacción entre humanos y robots. Digit está creado para mejorar las operaciones en los almacenes de las empresas, y para evitar choques de cualquier tipo, ahora los ojos servirán como las luces de un coche, y mostrará cuándo está a punto de girar y para qué lugar.
Puede que tengas miedo de que los robots, especialmente a medida que la inteligencia artificial se haga más y más latente, quiten puestos de trabajo humanos, pero Jonathan Hurst, co-fundador de Agility Robotics, piensa de otra manera: “Cuando las personas y los robots trabajan juntos en operaciónes logísticas, las condiciones laborales mejoran para las personas, la eficiencia del almacén mejora, la cadena de distribución se mueve mejor. Todos ganan”.
De momento, las actividades de Digit no son muy variadas. Puede andar, saltar y agacharse, pero su función principal es coger y bajar diferentes tipos de objetos hasta 15 kilos. Solo cabe imaginar que, en el futuro, con el avance tecnológico de ChatGPT y otros mecanismos de inteligencia artificial, Digit puede convertirse en un compañero más con el que charlar. Y entonces sí que habremos llegado a la ciencia ficción definitiva.
La herramienta en cuestión es una técnica de búsqueda de agua en el espacio que utiliza el tamaño de un exoplaneta para estimar cuánto líquido hay bajo su superficie.
El agua es vida. No solo es un eslogan pegadizo: es, además, una realidad. Ninguno de los planetas que estamos explorando en el espacio exterior puede albergar vida de ningún tipo, porque no tienen agua con la que sobrevivir. Pero eso puede cambiar gracias a una nueva herramienta creada por astrónomos de la Universidad de Cambridge con la que serán capaces de dar uno de los pasos más grandes hacia la colonización de otros planetas.
Un paso más cerca de Planet Express
La herramienta en cuestión es una técnica de búsqueda de agua en el espacio que utiliza el tamaño de un exoplaneta para estimar cuánto líquido hay bajo su superficie. No nos referimos a ríos, mares y cascadas, sino a una cierta cantidad de agua encerrada en rocas y minerales a kilómetros de la superficie. No es tan llamativo, pero puede ser el inicio de la creación de vida (o la supervivencia humana).
Si podemos saber cuántos de estos minerales hay dentro de un planeta, es posible sacar el agua de su interior, llevarla de nuevo a la superficie y poder rellenar, por ejemplo, océanos que en su día desaparecieron por el calor intenso o la radiación. “Este modelo nos da un límite sobre cuánta agua puede llevar un planeta en su interior, basándose en esos materiales y su habilidad para tener agua en su superficie”, comentan los científicos. ¿Podremos bañarnos algún día en los océanos de Saturno? No nos adelantemos.
De momento, los cientifícos utilizarán esta nueva rama de la búsqueda de planetas para encontrar aquellos con mayor posibilidad de tener vida alienígena y estudiarlos más detenidamente tras hacer un triaje. Eso sí, no penséis que porque un planeta sea enorme tendrá mucha agua en su interior: de hecho, los científicos apuntan más bien a planetas similares en masa a la Tierra. Por ejemplo, Venus. Se sospecha que antes de ser el planeta más cálido del sistema solar con unos 475 grados de nada, tuvo agua en su superficie.
Si ese es el caso, podríamos ayudar a enfriar el planeta gracias a esta herramienta. ¿Quién sabe? Quizá en las próximas décadas podamos irnos de resort vacacional a una calita venusiana…
¿Es capaz una máquina de crear material artístico y creativo válido y emocionante? ¿Puede llegar una inteligencia artificial a comprender los sentimientos humanos y hacer que nos emocionemos?
“Softonic, mi querido amigo, tu nombre es sinónimo de software. Cada vez que necesito algo nuevo, sé que puedo contar contigo para ayudarme”. Puede que no sea el mejor poema jamás creado, pero para ser creado por ChatGPT en apenas quince segundos, podría estar peor. Ahora mismo, la poesía sin derechos de autor ni mano humana no nos interesa lo más mínimo. No tiene calidad, métrica, rima… O conocimiento de los sentimientos humanos. Pero esto no ha hecho más que empezar.
Una poesía te mandé escrita por ChatGPT
Sin embargo, ChatGPT 4 sí que es capaz de hacer cosas más extraordinarias, como hablar del cambio climático al estilo Shakesperiano, pero sigue manteniendo la duda por encima de nuestras cabezas: ¿Es arte? ¿Es capaz una máquina de crear material artístico y creativo válido y emocionante? ¿Puede llegar una inteligencia artificial a comprender los sentimientos humanos y hacer que nos emocionemos?
Para probarlo, le pedimos a ChatGPT 3 que nos escriba una poesía sobre el amor y la primavera. “El amor florece como las flores en primavera, cuando los días son más largos y el sol brilla más fuerte. Los corazones se llenan de alegría y esperanza, mientras la naturaleza se renueva con suaves caricias”, nos dice. No ganaría ningún certamen pero es justo señalar que el programa nació el 30 de noviembre de 2022 y le queda mucho por aprender.
Si la creatividad es lo insólito, lo único, lo nunca visto antes, las poesías creadas por IA se quedan atrás porque es muy difícil que puedan, al menos por ahora, hacer algo más aparte de tratar de replicar el cerebro humano. O, dicho de otra manera, “Antes están hechos para imitar que para ser originales. Aprenden a decir lo menos sorprendente”, como cuentan Guillermo Marco y Julio Gonzalo en El País.
Dicho de otra manera: si el resultado es divertido y original, es porque la base en sí lo es. Si le pedimos a ChatGPT que nos haga una poesía al estilo Becquer sobre un hombre usando un tenedor para hurgar en un enchufe, el resultado va a parecer original, pero es solo porque la idea inicial lo es: como el programa está diseñado para conservar el sentido del texto, las extravagancias estéticas tienen que venir desde fuera, con la mano humana como directora de orquesta.
Si no hay intencionalidad no puede haber arte, y la inteligencia artificial, por útil que sea, de momento no es capaz de reflexionar y entender los sentimientos humanos tanto como para que sus poemas tengan un motivo o una reflexión detrás. Ah, y como os habíais quedado con ganas: “Un hombre curioso, con afán de saber, se acercó al enchufe con un tenedor en su poder. Pero el peligro acechaba en ese lugar, y su curiosidad le iba a costar”. Pura poesía para un día como hoy.
Para entender a Clippy tenemos que irnos hasta marzo de 1995. ¡Duró doce años más!
Vivimos en un tiempo de inteligencias artificiales, asistentes domésticos, móviles inteligentes y promesas de un futuro en el que para hacer un Powerpoint solo hará falta pedírselo a Copilot, la nueva IA de Microsoft Office. Pero antes de Copilot, Siri, Alexa y hasta Google ya existía un asistente que sembraba el terror cada vez que querías escribir cualquier cosa con sus inestables sugerencias: ¿Os acordáis de Clippy?
Clippy, no, no quiero escribir una carta
Para entender a Clippy tenemos que irnos hasta marzo de 1995, cuando Microsoft lanzó Bob, una interface alternativa para Windows 95, Windows 3.1x y Windows NT en la que navegabas a lo largo y ancho de una casa usando lo que encontrabas en lugar de los iconos. Por ejemplo, si en el escritorio de Bob hacías click en un boli y un papel, te llevaba al procesador de textos, y si seleccionabas un reloj, te llevaba al calendario. Esperaban vender millones en todo el mundo. Vendieron 58,000 ejemplares.
Microsoft no se iba a rendir tan fácil: Bob había sido un sonoro fracaso, pero de sus cenizas nació Clippy, el asistente de texto de Office 97, un clip de papel con ojos que aconsejaba a los usuarios sobre diferentes maneras de mejorar el formato de su texto y abriéndoles el apasionante mundo de Office. Famoso fue su “Parece que quieres escribir una carta” cada vez que escribías dos o tres palabras, pero no era la única de sus sugerencias.
El culpable de la existencia de Clippy fue Kevan Atteberry, que contó en Vice cómo prepararon más de 250 asistentes para seleccionar aquellos que gustaran más al público de grupos de prueba y psicólogos sociales de Stanford: Clippy fue el mejor en todos los aspectos. El problema es que la gente acabó odiándolo… aunque Atteberry tiene una teoría: no es por su aspecto, sino por lo que le hicieron decir y hacer. “No importa qué personaje se convirtiera en el personaje por defecto, harían las mismas cosas y probablemente serían odiados también”.
Y es que junto a Clippy había toda una caterva de personajes que todo el mundo se propuso ignorar, desde una pelota roja hasta un perro superhéroe pasando por un robot y hasta una caricatura de William Shakespeare. Para cuando terminó el experimento de los asistentes de Office con la salida de 2007, había 23, incluyendo algunos exclusivos para Mac o ediciones asiáticas (el delfín Kairu).
Puede que en 2023 el futuro nos tenga preparadas unas cuantas sorpresas organizando nuestros mails automáticamente, preparando resúmenes y hasta conversando con nosotros sin necesidad de preguntarnos si estamos preparando una carta, pero una pequeña parte de nosotros siempre sabrá que todo esto no habría sido posible sin un clip con ojos. Intenta explicárselo a alguien de la generación Z sin que te mire como si estuvieras hablando en chino.
LEGO se ha puesto manos a la obra para juntar todas sus piezas y crear un competidor a la altura: LEGO 2K Drive
Desde que Super Mario Kart arrasara en Super Nintendo hace treinta años, ha habido cientos de juegos que han intentado seguir su estela con todo tipo de resultados. Hemos visto correr en karts a personajes de Nickelodeon, de Disney y hasta de las sagas Crash Bandicoot o Sonic, sin que nada pudiera toser a los amigos del Reino Champiñón.
Mundo abierto, piezas destruidas
Sin embargo, LEGO se ha puesto manos a la obra para juntar todas sus piezas y crear un competidor a la altura: LEGO 2K Drive, que juntará al magnate de las construcciones de juguete con 2K, los responsables de sagas como Bioshock o NBA 2K. Lo más raro del asunto es que no solo ha sido anunciado como un juego de carreras, sino también… ¡De mundo abierto!
De momento, además de algunas imágenes, solo se ha filtrado el nombre de las primeras pistas donde correremos: Runaway Roundabout, Rapid Falls, Swampus, Cat Scratch Freeway, Down on the Farm, Glazed Overdrive, Headless Horsepower y Chasm Crossing. ¿Que cómo van a encajar las pistas de karts clásicas con el concepto del mundo abierto? Eso es algo que aún nadie sabe, pero en los menús del juego sí se ha podido ver la indicación de “Mundo compartido” que quizá una, de manera online, todos los circuitos.
Por supuesto, y esto no debería ser sorpresa para nadie, 2K ya planea la manera de monetizar el juego con compras en el mismo. Dado que aún está en proceso de testeo, aún nos queda un tiempo para verlo. Cabe destacar que esta no es la primera vez que a LEGO le atrae el olor del neumático quemado en el asfalto (por así decirlo): LEGO Racers ya fue un éxito en Nintendo 64, y Drome Racers, ambientado en el futuro y peligroso año 2015, hizo su aparición en PlayStation 2, GameCube y Game Boy Advance.
¿Preparados para dejar el asfalto repleto de bloques?