El director de Bethesda, Todd Howard, confirmó recientemente que el desarrollo de The Elder Scrolls VI sigue adelante, aunque solicitó paciencia a los aficionados, enfatizando que el juego aún se encuentra “muy lejos”. Esta declaración ha suscitado un incremento en las especulaciones sobre el progreso del esperado título desde su anuncio en 2018 durante el E3, donde se mostró un breve tráiler que generó gran entusiasmo entre los seguidores de la franquicia.
No vamos a verla pronto
El anuncio de Elder Scrolls VI fue parte de una estrategia más amplia de Bethesda para dar a conocer sus futuros proyectos, incluyendo Starfield, que ha sido el enfoque principal del estudio en los últimos años. Howard subrayó que se lanzó este anuncio temprano con la intención de aclarar que la secuela de Skyrim estaba en desarrollo, pero que su lanzamiento se realizaría solo después de Starfield.
Tras la adquisición de ZeniMax, la empresa matriz de Bethesda, por parte de Microsoft en un acuerdo valorado en 7,500 millones de dólares, se resalta el valor que la compañía otorga a sus franquicias más icónicas, como Elder Scrolls y Fallout. Sin embargo, se ha revelado que ZeniMax fue sobrevalorada en 10,500 millones de dólares, un 29% más de lo que Microsoft pagó, lo que indica una estrategia de valorización centrada en su catálogo de juegos.
A pesar de las críticas por la falta de información concreta sobre Elder Scrolls VI, el anuncio inicial cumplió con su objetivo de atraer interés y potenciales compradores antes de la adquisición. La expectativa y la especulación continúan creciendo en torno a un título que podría redefinir una vez más el género de los videojuegos de rol, aunque su lanzamiento no se espera en el corto plazo.